viernes, 25 de diciembre de 2009

LA VIDA ES LO QUE TE OCURRE MIENTRAS ESTÁS OCUPADO HACIENDO OTROS PLANES.

Si hay una película navideña que se ha convertido en un verdadero clásico esa es sin duda alguna ¡Qué bello es vivir! de Frank Capra.

Si no fuera porque el relato de Dickens le lleva cien años de ventaja, ambas historias podrían estar más o menos igualadas en el número de versiones, homenajes o "revisitaciones" que se les ha hecho cada Navidad.
Casi todas las sitcom americanas han hecho su particular homenaje a uno u otro relato, y no es de extrañar, ya que tienen en común mucho más que su ambientación navideña o el ser dos obras maestras en sus respectivos medios.


La película dirigida por Capra parte de un relato corto escrito por Philip Van Doren, y los créditos del film ya nos avisan de que nos vamos a encontrar con un cuento navideño.

Un cuento navideño, y como tal, con un profundo contenido religioso. Porque estas fiestas, por mucho que ahora se quieran llamar vacaciones de invierno en los colegios o se haya ido diluyendo con el tiempo su significado por uno más económico, acorde a los tiempos actuales, tienen en su origen un fuerte componente cristiano.

Y aclaro que si alguien va a comentarme que al principio no lo tenían, y que fue la Iglesia la que se apropió de unas fiestas en principio seculares o profanas, no os molestéis. Lo que quiero aclarar es que no hablamos de una película ambientada en la época navideña, sino de una película navideña, con todo lo que ello implica.

Desde el pueblo de Bedford Falls se elevan diferentes plegarias por George Bailey (interpretado por el gran James Stewart). En el cielo, se "escuchan" estas voces y se decide mandar al ángel Clarence (Henry Travers) para que ampare a George en estos momentos difíciles. Antes de iniciar su misión, Clarence conocerá la vida de George (y nosotros con él) para así poder ayudarle.

La película de Capra es un cuento, pero nos muestra una vida muy real. Da igual las veces que se haya parodiado en ocasiones la vida de George o Mary Bailey o el tono dulzón de la película, Capra también nos hace ver que la vida no es tan fácil o divertida como parece.

Bedford Falls no es "Pleasantville", ni el film puede ser considerado un precedente de esas sitcoms o teleseries americanas en las que la vida siempre es más o menos feliz y los conflictos son mínimos.

En la película de Capra el drama siempre está presente. Está presente la muerte: el hijo del farmaceútico, la muerte del padre de George, la muerte de Harry y los soldados en la parte fantástica;
está presente el dolor y la violencia: los golpes del señor Gower, el farmaceútico, al George niño; la idea del señor Potter de llamar a la policía para alejar a la "chusma" y unas explícitas sirenas que nos dicen lo que va a ocurrir:
está presente el reconocimiento de que muchas veces la vida no es nada agradable y nos llena de frustraciones: el comentario de George a su padre acerca de que no quiere terminar en una "miserable oficina", las continuas "obligaciones" y "sacrificios" de George, los problemas de la gente del pueblo que vivía en las viviendas de Potter, etc.

Y más allá de su fábula moral, esta película nos enseña que la vida no podemos planificarla, que las cosas ocurren a veces inesperadamente y que nuestras decisiones (acertadas o no) son las que van construyéndola de mejor o peor manera. George Bailey tiene muchas oportunidades para dirigir su vida, muchos planes, muchas ideas... pero como todo el mundo sabe, las cosas nunca salen como uno tiene previstas.

Sobra decir que la película está maravillosamente dirigida, escrita e interpretada.

Thomas Mitchell, Lionel Barrymore, Henry Travers y los demás actores son creíbles y resultan totalmente adecuados en la caracterización de sus personajes... pero si hay una actuación que sobresale por encima de todas, es la de James Stewart.

Stewart consideraba ésta su mejor interpretación cinematográfica, y no seré yo quien le contradiga. El abrazo desesperado y los besos que da a uno de sus hijos cuando sabe que lo que le espera es la cárcel, sus miradas cuando tiene que aceptar las responsabilidades de llevar adelante la compañía de préstamos paterna: cuando va a marcharse la primera vez y le dicen que cerrarán la compañía a menos que él esté al cargo, o cuando "descubre" que su hermano se ha casado. Su rostro, sus ojos, sus gestos, su forma de moverse (la patada a la silla en la cocina)... En fin, suscribo lo que dice Donald C. Willis en su libro sobre Capra: "El George Bailey de James Stewart es, para mí, una de las caracterizaciones más geniales en el cine americano..."

James Stewart es mi actor favorito del cine sonoro, y su George Bailey es una creación verdaderamente magistral, pero tal vez tuvo una pequeña ayuda... porque el personaje es magistral y sus líneas de diálogo también lo son. Puede que mi héroe cinematográfico favorito sea Jack Burns , pero si de verdad quisiera parecerme a alguien en esta vida es a George Bailey.

Por desgracia, carezco de su capacidad de "sacrificio" (¿sabéis cuáles son los tres sonidos más maravillosos?; por mucho que le recrimine a su tio Billy que será él quien pague con la cárcel, ante Potter se atribuye la culpa), de su "inteligencia" (la idea de la piscina, su construcción de Bailey Park, el reconocimiento de su "talento" incluso por parte de Potter), de su "altruismo" (su deseo de mejorar la vida de sus vecinos), o de muchas otras cualidades que ennoblecen al personaje.

Si hay algo en lo que puedo parecerme a George es en la suerte de haber encontrado a mi Mary Bailey particular. Y si la interpretación de Stewart es magistral, la de Donna Reed no le anda a la zaga. Mary se convierte en la jaula dorada que "detendrá" a George en Bedford Falls, pero la película se encargará de demostrarnos que ella vale por todos los viajes o proyectos que George hubiera querido hacer.
La actriz está guapísima, y los primeros planos que recogen su primera aparición enamoran a cualquiera.

Mary es la perfecta señora Bailey. Es ella la que decide "dar" los 2000 dólares de su viaje de novios para ayudar a los vecinos, y también es ella la que va reformando poco a poco el viejo caserón para convertirlo en un verdadero hogar. Finalmente, es ella la que solucionará el problema de George cuando movilice a todos los vecinos de Bedford Falls.


La puesta en escena de Capra es prácticamente perfecta de principio a fin.
El modo en el que el señor Gower mira el retrato de su hijo ausente tras el telegrama, la aceptación de George de su amor por Mary con todo lo que ello "implica" en la conversación telefónica con Sam, los besos de George a Mary después de su "resurrección" (ella trae la cesta con el dinero, pero él no puede dejar de besarla)...

Podría detenerme en muchas otras escenas. De hecho, toda la parte en la que Clarence le muestra a George cómo afectaría a los demás el hecho de que él no hubiera nacido tiene un estilo propio del mejor cine fantástico.

La utilización del sonido en off también está muy lograda dentro de la historia.
El tropiezo del tío Billy borracho al salir de la boda de Harry, las sirenas de la policía antes mencionadas, el sonido del tren después de la boda de Harry sobre el rostro de George.

La banda sonora de Tiomkin, el tema de Buffalo Gals... Todo contribuye a que esta película sea una de mis preferidas, y su final es en mi opinión uno de los más logrados del cine. No hay nada más difícil que convencer con un final feliz en los tiempos actuales, y ¡Qué bello es vivir! lo consigue plenamente. Al menos para mí.

Podría pasarme horas escribiendo sobre esta película, pero es mejor que lo deje aquí para no aburriros. Tal vez, si las próximas navidades sigo con el blog, volveré a hablar sobre ella.

Una gran gran película, ideal para cualquier época del año.


AÑADIDO: El amigo Nemo tiene una estupenda reseña en su blog sobre este magnífico film, que os animo a visitar.


7 comentarios:

Nemo Nadir dijo...

Hay algo que me intriga de esta película. En todas las versiones que he visto de ella (y en la que yo tengo en DVD) parece faltar una escena. Una vez, hará un par de años, vi un pase en televisión con una escena que no había visto nunca. Súmale el que esa escena tenía un doblaje diferente.

Justo cuando George envía a su tío tambaleante a casa y se queda solo en la calle. En la siguiente escena lo vemos golpeando con un palo como un crío las verjas camino de casa de Mary a donde llega visiblemente enfadado consigo mismo.

Pues bien, en esa versión que vi había una escena intermedia en la que la madre de George salía de su casa y era ella la que convencía a su hijo de que fuera a ver a Mary. He buscado esa versión de la película por todas partes sin fortuna ¿Alguna idea?

P.S. Eres un bastardo mamonazo que escribe como quiere. Cásate conmigo. Me conformo con tu hermana.

David dijo...

Sí, Nemo. Sé perfectamente de qué escena hablas. Y también faltan algunas otras en muchas versiones como la inauguración de Bailey Park, o el encuentro entre George y Violet antes de ver a Mary. La película circula por ahí con diferente metraje.
Yo tenía en vídeo la que creo que debía ser versión completa y que grabé hace muchísimos años de aquel programa nocturno titulado Cineclub. Años después, un amigo me grabó el DVD y vi que faltaban aquellas escenas. Su "versión" era la de Manga Films (distribuidora a la que tengo una especial manía).
PS: Eres un exagerado...pero ya lo noté desde aquella frase sobre Emmeritth y la discografía de ya sabes quién.

Nemo Nadir dijo...

Yo prefiero decir que tengo una ligera propensión a la hipérbole...

Bruja Truca dijo...

Ya sé que suena a tópico decir "que gran pelicula" pero es que es una gran pelicula así que seré tópica. Y James Stewart es para mí el mejor actor que ha parido el cine.

Saludos.

Jeune Albert dijo...

Yo tengo tres versiones en dvd por intentar tener la versión completa. La edición de clásicos en españa es para llorar en muchos casos.

Sólo un apunte personal: la vi ayer con mi mujer y ella acabó llorando a moco tendido y yo con un nudo en la garganta.

Por si no fuera poco, tiene la mejor escena de amor de la historia.

!Feliz Navidad¡

David dijo...

Feliz Navidad también para ti Jeune Albert! Por cierto, de tus tres versiones, ¿cuál consideras la más completa o definitiva? Porque si me dices que todas están cortadas... siendo la película de dominio público, es como para coger la versión original, subtitularla, añadir un buen documental y una gran cantidad de extras y así sacar una edición más o menos digna, que es lo que le corresponde a un clásico como éste.

Jeune Albert dijo...

Saludos con retraso
Por cierto el otro día lei en la wikipedia que ya no es de dominio público y por eso ya no la emiten con tanto frecuencia en las televisones.
Mis versioes son la de Hollywood Classics de Manga, un recopilatorio de James Stewart con el Arca de Oro, Lazo sagrado y Ardid femenino, pero también es de Manga y no se incluyen las escenas y otra versión antigua en SúperVCd que creo corresponde a un DVD con una carátula en blanco y negro de Stewart y Reed, aunque no estoy seguro.

Como tú, yo también tengo en VHS la versión original subtitulada de lal 2 con las escenas recortadas, que sobre todo en el caso de la escena con la madre me parece un crimen que no se añadan.
Supongo que no lo hacen por no estar dobladas, pero el otro día he visto "El Mejor" de R. Redford, otra película masacrada por los cortes, y en la versión de Columbia si la estás viendo en español, te saltan las escenas eliminadas en inglés con subtítulos. Por lo menos así la película se entiende mejor.

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