lunes, 4 de septiembre de 2017

COLABORACIONES "MÁGICAS" II

Supongo que nadie se habrá preguntado por qué están las comillas sobre la palabra "mágicas". Tiene fácil respuesta. 

Aunque estas colaboraciones de las que hablamos pueden resultar mágicas o fantásticas para el público, también ocurre que muchas veces terminan enquistándose entre sus creadores,  y acaban envenenando no solo la relación laboral, sino la afectiva o personal que hubiera entre ellos. 


Riskin y Capra.
En el caso de Riskin y Capra fue así. Por lo menos, por parte de Capra, ya que según el libro "A la sombra de Capra" sobre la vida de Riskin, Capra no fue a visitarlo durante los últimos cinco años de su vida que pasó enfermo, ni tampoco asistió al funeral.  Mmmm.... Un comportamiento poco "capriano", me atrevería a decir.

Pero en cambio, cuando los amigos que visitaban a Riskin comentaban esta falta de detalle por parte de Capra, Riskin cortaba el tema y decía que aún lo seguía considerando su mejor amigo. 



Autorretrato de Ub Iwerks

Supongo que todos sabéis ya quién es el creador de Mickey Mouse (o co-creador, depende de cómo veais el asunto)...  
Si no es así, os recomiendo que os paséis por esta vieja entrada... que sí,  es un cuento breve, pero en el que que todo lo que se narra es más real que ficción. 

Y por si queréis conocer el final de la historia, Iwerks siguió trabajando con Walt y su participación en Disney fue tan importante como la había sido al principio, premios de la Academia incluidos.




Por supuesto, no todas las relaciones entre colaboradores que han creado magia acaban mal. Y si así ocurre, no siempre todos los colaboradores tienen que actuar de manera errónea. 
Stan al menos fue al funeral de Jack. 


Y luego podemos entrar en el espinoso tema de atribuir quién hizo qué y en qué proporción, quién es realmente el "creador" o el verdadero genio de estas relaciones o quién el que se aprovechó del talento de su compañero... arenas movedizas...


domingo, 3 de septiembre de 2017

COLABORACIONES "MÁGICAS" I


James Stewart y Jane Wyman en "Magic Town"(1947)
Termino de ver "Ciudad Mágica" dirigida por William Wellman. Una película de 1947 interpretada por James Stewart en la que en muchos planos, escenas, diálogos y momentos no haces más que pensar en Capra. 

Pero si esto ocurre no es por un Jimmy que acababa de hacer esa película de la que por aquí nunca hablamos (aunque sin duda eso ayuda), sino porque la película la produce y la escribe Robert Riskin.
¿Y quién era Robert Riskin?

¿Os acordáis de todas estas películas de Capra: "La locura del dólar", "Dama por un día", "Sucedió una noche", "El secreto de vivir", "Horizontes perdidos", "Vive como quieras" o "Juan Nadie"

Todas esas películas las escribió Riskin... 


Robert Riskin y Frank Capra.
Y colaboraron juntos en algunas más que no he citado.

La leyenda dice (y aquí siempre imprimimos las leyendas, no los hechos) que Riskin se cansó tanto de escuchar lo del "toque Capra" que un día se presentó en el despacho de Frank, le echó sobre la mesa un montón de folios y le dijo: "Toma, pon el toque Capra a esto".

Y la cuestión es que a pesar de que "Ciudad mágica" recuerda a una película de Capra... no lo es. No termina de serlo, y realmente le falta el genuino "toque Capra".  Y Wellman no es un mal director, pero quien lleva el peso de la película es Riskin, porque lo primero que aparece en los créditos es el nombre de RISKIN como productor (y también después). 



Y a lo que apunta esta película es que Riskin no tenía el toque Capra. 

Y esto no es una defensa del director como creador aunque pueda parecerlo...   Estoy seguro de que sin Riskin, las películas de Capra no habrían tenido el éxito que tuvieron y que ese toque Capra está más que riskin-condimentado. 

El cine, al igual que otras artes en las que a veces se requiere que trabaje un equipo de personas, es un arte colaborativo, en el que participan muchas personas y en el que todas en mayor o menor medida tienen una responsabilidad en el acabado final. De eso ya hablamos por aquí hace tiempo... 
Y en muchas ocasiones (tal vez por culpa de la dichosa "teoría de autor") consideramos que todo se debe a un "autor" o que la película es obra de un único "creador" (eso también le debe gustar mucho a los directores que en los créditos dicen A film by... y añaden su nombre en lugar de poner algo como "todos los que participaron".).

martes, 31 de enero de 2017

FIRE AND RAIN

Hace años, cuando de vez en cuando sonaba un disco que tenía por aquí de James Taylor, mi mujer invariablemente soltaba "¿Sabes que este le pegaba a su mujer,  que era Daryl Hannah?"
 Y siempre tenía que sacarla del error: "Noooo...no sé quién será ese otro (Jackson Browne al parecer), pero James Taylor no le pegaba a nadie que yo sepa, era solo un pobre yonki, pero no maltrató a ninguna mujer"
Bueno, pobre drogadicto no, que podía costearse su adicción, pero sí pobre por lo que supongo que tuvo que sufrir.


De hecho, este clásico que está aquí debajo y compuso bien jovencito, ya hablaba de su adicción y cómo capeaba con ella al mismo tiempo que trataba del suicidio de una amiga de su infancia (la Suzanne a quien se alude en la letra). Os dejo con una versión del tema en directo.


"Fire And Rain"
(James Taylor)

Just yesterday morning, they let me know you were gone.
Suzanne, the plans they made put an end to you.
I walked out this morning and I wrote down this song,
I just can't remember who to send it to.
I've seen fire and I've seen rain. I've seen sunny days that I thought would never end.
I've seen lonely times when I could not find a friend, but I always thought that I'd see you again.

Won't you look down upon me, Jesus, You've got to help me make a stand.
You've just got to see me through another day.
My body's aching and my time is at hand and I won't make it any other way.
Oh, I've seen fire and I've seen rain. I've seen sunny days that I thought would never end.
I've seen lonely times when I could not find a friend, but I always thought that I'd see you again.

Been walking my mind to an easy time, my back turned towards the sun.
Lord knows when the cold wind blows it'll turn your head around.
Well, there's hours of time on the telephone line to talk about things to come.
Sweet dreams and flying machines in pieces on the ground.

Oh, I've seen fire and I've seen rain. I've seen sunny days that I thought would never end.
I've seen lonely times when I could not find a friend,
but I always thought that I'd see you baby, one more time again, now.

Thought I'd see you one more time again.
There's just a few things coming my way this time around, now.
Thought I'd see you, thought I'd see you, fire and rain, now.

Añadido:  James Taylor  fue uno de los primeros artistas que fichó por el sello Apple e hizo una audición ante dos de los melenudos, Pablito y Jorgito. Les tocó esta canción , que podemos decir que acabaría inspirando esta otra .¿ Y qué opina James sobre el posible "robo"? : "Había robado todo lo que había podido de los Beatles. Al menos les debía una."


domingo, 29 de enero de 2017

UNA DE JOSEF SIN MARLENE

Antes de empezar a explorar los variados mundos de la prostitución de la mano de Marlene (ver entrada anterior), Josef Von Sternberg ya había hecho unas cuantas películas en Hollywood. 


William Powell como Von Sternberg
"La última orden" (1928) está protagonizada por Emil Jannings, antes de que rodaran juntos "El ángel azul" (1930) y en ella sale como secundario un no tan joven William Powell antes de que se hiciera mundialmente famoso "adelgazando"
También interviene Evelyn Brent, que aunque está muy bien, no tuvo el éxito que tendría después Marlene de la mano de Josef,  y que interpreta a una joven revolucionaria que cae prisionera de un general y también de un extraño síndrome de estocolmo.

Evelyn Brent y Emil Jannings en "La última orden"

Jannings ganó un Oscar por su interpretación. El primer Oscar de la Academia. Bueno, por su interpretación en esta y otra película, pero de la otra queda poca cosa. Y debéis saber que según la es
critora en la que se basó la película de "Adaptation. El ladrón de orquideas", el primer Oscar lo ganó Rin Tin Tin, pero la Academia pensó que no se la iban a tomar en serio si premiaban a un perro, así que se lo dieron a Jannings. Me da que así empiezan las leyendas urbanas. 

No sé si Jannings "le robó" el Oscar a Rin Tin Tin, pero sí a Chaplin, a quien tuvieron que darle el de consolación por "El circo" (1928). El robo fue justo, porque Jannings 
está soberbio  (no vamos a entrar en sus filias nazis; aquí hablamos de su interpretación). Y si lo hubiera ganado Chaplin, habría sido igual de justo. 


¿Y la película? Si las de Josef con Marlene destacan más que nada por el aspecto visual, aquí Von Sternberg demuestra que ya sabía lo que hacía. Largos travellings para acompañar escenas memorables (la cola del pan en las puertas del estudio, por ejemplo), una escena con pistola en la que se permite jugar con el suspense antes de que "se lo apropiara" Hitchcock, el recurso de un flashback que va a explicarnos quién es ese extra disfrazado de general...  Y a falta de sonido, las imágenes nos cuentan la historia en más de un sentido. Los paralelismos visuales que nos muestra Sternberg entre la Rusia pre-revolucionaria y Hollywood son muy curiosos.  Y a pesar  de que la historia es tan rocambolesca o más que las que hizo con Marlene, esta se basa en un "anécdota real" que se atribuye a Lubistch, quien dijo conocer a un antiguo general ruso que trabajaba como extra en Hollywood.

Una buena historia, bien narrada, con personajes ambiguos y complejos, con diálogos ingeniosos, "He hecho 20 películas de rusos. ¡No puedes enseñarme nada sobre Rusia!"  obra de Herman Mankiewicz, que se encargó de los rótulos...  Ni vais a daros cuenta de que no sale Marlene... 



sábado, 28 de enero de 2017

UNA DE MARLENE SIN JOSEF

En el Hollywood clásico tenemos a una serie de actores con los que asociamos a ciertos personajes o estereotipos. James Gagney o Humphrey Bogart eran los tipos duros, Gary Cooper era el americano medio un poco simplón pero de buen corazón y Marlene Dietrich era la puta con corazón de oro... al menos en sus primeras películas o muchas de las que hizo con Von Sternberg. 
Vale, en "El ángel azul" (1930), hace de "femme fatale", aunque a mí es la peli que más me gusta de las que hizo con él.  Y es que para variar, creo que "la estrella" aquí no es Marlene, sino Emil (o ambos). Y el film tiene un final tremendo.


Marlene (Lola-Lola) y Emil Jannings en "El ángel azul". 

Ya en "Marruecos" (1930), Marlene dejará la mala vida (y vale, también la posible buena vida) por irse con el tontorrón legionario interpretado por Gary Cooper. Sí, el final es totalmente distinto a la anterior, y aunque es muy bonito,  la historia no es ni la mitad de buena.


Marruecos.

En "Fatalidad" (1931) la cosa es aún mejor. Meretriz, sí, pero dispuesta a todo por salvar la vida de sus compatriotas o incluso del enemigo por amor.
La sinopsis no tiene desperdicio: "Una viuda (Marlene Dietrich), que para sobrevivir ha tenido que dedicarse a la prostitucion, es requerida por el Servicio Secreto Austriaco para que se convierta en un agente especial. Gracias a su extraordinaria belleza, la mujer descubre secretos del enemigo, salva miles de vidas y altera el curso de la guerra. Su debilidad es un agente ruso llamado Kranav (Victor McLaglen), que continuamente se burla de ella." 
¿Quién no va a querer ver esta película con semejante trama? 
Y una vez más, un bonito y épico final para ir forjando el mito Marlene.


 Fatalidad.

En "El expreso de Shangai" (1932) (que a ratos parece casi una peli coral; o Sternberg se atuvo al guión, o andaba a la gresca con su estrella),  Marlene interpreta a Lily Shangai, que trata de abandonar una vida disoluta, y coincide en el tren con un capitán que fue su antiguo amor. Cuando este tren sea detenido por los rebeldes chinos, la sinopsis ya nos advierte de que "Lily se encargará de hacer tratos con quien sea necesario con tal de salvar al hombre que nunca dejó de amar..."  ¿Qué esperábais? 
El final no está tan logrado como en las anteriores. 



"El expreso de Shangai"

En "La Venus rubia" (1932) que es en la que más guapa de las que rodó con Josef la encuentro, volverá a rondar la mala vida primero por salvar a su marido enfermo, y luego por su hijo. Esta también tiene un final bonito. Y es que ¿quién no va a ser un marido feliz aunque cornudo si  Marlene vuelve a casa para cuidar de vuestro hijo y encima es capaz de dejar a un bisoño pero millonario Cary Grant a cambio? La Marlene del primer film hubiera dejado al niño y se hubiera ido con Cary, pero esto ya es Hollywood, claro, no Alemania.



"La Venus rubia".


No es Marlene, es Brigitte Helm.
Pero bueno, esta entrada va sobre una peli de Marlene sin Josef y en ella, para variar, no hace de prostituta, sino de ladrona. No, no es "Encubridora" (1952) de Lang,  en la que más que ladrona sería cómplice, sino "Deseo" (1936) dirigida por Frank Borzarge, con guión de Samuel Hoffenstein, Edwin Justus , Waldemar Younge  (y por lo visto un no acreditado Ernst Lubitsch)  basado en una obra alemana de teatro de   Hans Szekely y R.A. Stemmie,  "Felices días en Aranjuez", que ya  había sido llevado al cine en 1933 en los estudios UFA de Alemania, interpretada por Brigitte Helm y Gustaf Gründges, y de la que se hizo una versión en  francés interpretada también por Brigitte pero acompañado en esta ocasión por Jean Gabin.  Así que la película de Borzarge es un remake. No he visto la película alemana original ni la versión franco-alemana. Pero sí el remake que hizo Hollywood tres años después.

Borzarge es un buen director, y aunque Lubitsch no consta como guionista, sí lo hace como productor, y esta película tiene el famoso "toque Lubitsch". Los primeros 20 minutos me han parecido divertidísimos con todo el tema del robo del collar de perlas, y la posterior huida-viaje hacia España. Sí, esta película transcurre por aquí y hasta salen exteriores de La Concha en San Sebastián.



Deseo, no está dirigida por Sternberg. Y tampoco por Lubitsch, aunque pueda parecerlo.

Marlene vuelve a tener de paternaire a Gary Cooper, que aunque  en esta ocasión interpreta a un ingeniero de coches de Detroit , no se aleja mucho de los ingenuos personajes que hizo en las pelis de Capra. 

La peli tiene un arranque potente, y aunque creo que pierde fuerza a medida que avanza, se ve con agrado (no tan buena como algunas de Lubitsch,  pero casi). 

Y si ni os fiáis de mí, haced al menos caso a Marlene: "La única película de la que no estoy avergonzada es Deseo... El guión era excelente y los personajes estupendos. Una prueba más de que estos elementos son más importantes que los actores."  
Y eso que en mi opinión,  los actores están tan estupendos en esta película como los personajes que interpretan. Y no, no me refiero a que Marlene o Gary están "estupendos" (que sí, vale), sino que también lo están John Halliday como el "tío Carlos" o Zeffie Tibury en su breve intervención como la "tía Olga".


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