sábado, 25 de diciembre de 2010

HÉROE DE LA CLASE TRABAJADORA

Estoy leyendo un libro acerca de los best-sellers de David Viñas, y justo ayer leí este texto de Roberto Bolaño  que aparece en Soldados de Salamina, la novela de Javier Cercas (que no he leído):  " Personas decentes hay muchas: son las que saben decir no a tiempo; héroes en cambio, hay muy pocos. En realidad, yo creo que en el comportamiento de un héroe hay casi siempre algo ciego, irracional, instintivo, algo que está en su naturaleza y a lo que no puede escapar. Además, se puede ser una persona decente durante toda una vida, pero no se puede ser sublime sin interrupción, y por eso el héroe sólo lo es excepcionalmente, en un momento o, a lo sumo, en una temporada de locura o inspiración. (pp.148-149)"
En los capítulos "Regreso del heroísmo" y  "Retórica de la acción" Viñas analiza la figura del héroe,  su evolución dentro del medio literario y su recuperación en el género del best-seller.  Que la épica  fue perdiendo terreno a mediados del siglo XX con la aparición de otras novelas centradas más en la forma, en el lenguaje, o en narrar otros asuntos más mundanos no es de lo que voy a hablar aquí... que de eso se encarga el libro..

Pero ayer había leído ese texto y otro justo un poco antes en el que Bolaño de nuevo explicaba por qué consideraba la figura de Salvador Allende heroica: "(...) quien entiende, como Allende, que el héroe no es el que mata, sino el que no mata o se deja matar (...)" ; y al ser Nochebuena y revisitar la película de  Capra me pregunté... ¿es George Bailey un héroe?

Porque está claro que George es una persona decente. Honrada, educada, amable y servicial. Pero, ¿es realmente un héroe?

Creo que sí.



George Bailey se "sacrifica" una y otra vez a lo largo de su vida por los demás. Puede que sus sacrificios sean más bien "cotidianos" u "ordinarios",  y no estén en la línea de lo que acostumbramos a considerar el sacrificio heroico clásico (aquel en el que héroe ofrece su vida por un ideal... normalmente llevándose consigo unas cuantas vidas además de la suya por el camino), pero no dejan de ser "sacrificios". Si George elude sus aspiraciones, sus proyectos personales (o casi podríamos decir que estos le eluden a él) no es por cobardía, indecisión o porque no esté dispuesto a afrontarlos. Siempre ocurre algo que desgraciadamente le hace postergar una y otra vez la vida que desea a cambio de que los demás puedan encauzar o mejorar de algún modo las suyas.

Y queda por último el final... George no duda finalmente en sacrificar  su vida para ayudar a los demás ("vales más muerto que vivo"). Una idea tal vez equivocada, como le hará ver un ángel de segunda clase... pero el intento de suicidio de George responde no sólo a la desesperación de su situación por lo ocurrido, sino al uso que pudiera hacerse de su póliza de seguros para ayudar a los demás.  Es curiosamente el mismo tipo de "sacrificio heroico" al que recurrirá unos años después Arthur Miller cuando escriba esa obra maestra que es Muerte de un viajante, más allá de todas las diferencias existentes entre el Bailey de Capra y sus guionistas y el Loman de Miller.

Y ya al final, cuando a George se le concede de nuevo la oportunidad de volver a existir,  pero una vez ha reconocido lo que ha sido su vida y cómo ha afectado a los que le rodean gracias a ese extraordinario regalo que le hace Clarence, afrontará todas las penalidades posibles que le puedan venir (carcel, escarnio público, etc...) con la mayor de las alegrías...
Y enfrentándose a ellas desde esta nueva perspectiva descubrirá que no está solo, y que al final, como dijeron otros "el amor que recibes es igual al amor que das", y que  más heroico que morir por los demás, lo es vivir y seguir luchando por ellos.


¡Feliz Navidad!

Otras entradas sobre "Qué bello es vivir" en Safari Nocturno:

 -  La vida es lo que te ocurre mientras estás ocupado haciendo otros planes.

-   ¡Qué coda tan maravillosa!

sábado, 18 de diciembre de 2010

Y buscando una imagen de cabecera...



Había pensado hacer una reseña larguísima de un pequeño libro que me había dejado un amigo. Con deciros que hasta había releído el libro... pero desde que pensé en la entrada y lo que iba a deciros sobre el libro hasta que por fin me he puesto aquí han pasado tantos días que ahora, al ver las notas, y mientras escucho el tema de The End of the Affair de Michael Nyman que no hago más que ponerme una y otra vez desde el blog de Scotty,  he ido olvidándome poco a poco de esa "necesidad" que tenía de comentar ese libro, dejando así pendiente una entrada que no sé si acabaré algún día.

Y entonces, no sé por qué, pensando en el blog, en la nueva entrada que iba a sustituir a esa y sobre la que no tenía nada, en la imagen de la cabecera, he acabado en Carson McCullers y su novela El corazón es un cazador solitario.
Y claro, los pensamientos se van enlazando y en esta noche, mientras tecleo desde el portátil he recordado mi primera lectura de esa novela, a la persona que me la dejó,  lo que me gustó... y ahora, pensando que no me acaba de convencer la imagen que he escogido como cabecera, he optado por buscar el título en castellano para ver qué ilustración podían haber utilizado y que tal vez pudiera servirme de cabecera...  Y al encontrar una de ellas, me ha parecido curioso. Gracioso, en realidad. Se queda la que está.

¿Utilizarían la imagen de Rockwell o la de Trachte? Sinceramente, a este tamaño no los distingo muy bien, pero fijándome un poco yo diría que esta es la de Rockwell.

viernes, 10 de diciembre de 2010

COHERENTES INCOHERENCIAS.

Jean-Jacques Rosseau, Jean-Paul Sartre, Henry David Thoreau,  André Malraux, Arthur Miller, Julio Cortázar, Robert E. Howard, John Lennon, John Ford, Frank Capra, y como nos recordaba hace poco Desclasado  en su blog, Eric Cantona... y podría seguir con infinidad de ejemplos   ( bastaría con añadir a la mayoría de los políticos a lo largo de la Historia)...

¿Sois fieles a vuestro imaginario ideario personal? ¿Creéis que os comportáis siguiendo esos principios morales que habéis establecido en vuestra cabeza o que  sois "honestos" con las cosas que apoyáis?

Si la respuesta es afirmativa lo siguiente que os formularía sería una retahíla de preguntas como hastá dónde,  por quién, por cuánto, por qué cosas, a qué hora del día, etc...

Todos nos miramos al espejo y procuramos olvidar las veces que nos traicionamos, nos autoengañamos o no cumplimos con "nuestro credo" (día a día; momento a momento) ... esas cosas en las que tanto creemos o por las que no estamos dispuestos a transigir.

Podemos criticar, exigir, o erigirnos en jueces de comportamientos y conductas ajenas porque siempre sabemos qué es lo inteligente, lo sensato, lo justo, lo que está bien y lo que haría alguien con el que rara vez vamos a estar en desacuerdo: nosotros mismos.

Pero en realidad es tremendamente difícil, por no decir imposible, ser coherente en esta vida. Siempre vamos a tener que hacer concesiones, en todos los ámbitos, con todo tipo de personas, incluídos nosotros mismos, o tal vez especialmente con nosotros mismos. De ahí el título. Para mí, lo coherente es que estemos llenos de incoherencias tanto en nuestras ideas como en nuestras acciones.

Otro asunto es saber hasta qué punto vamos a ser coherentes, o a dejar de serlos.
Cuánto de lo que decimos que somos o cómo somos o  cómo nos gustaría que nos viesen los demás va a verse reflejado en nuestro comportamiento, en nuestra vida.

Y después hay todavía otro tema. ¿Qué ocurre cuando ciertas personas se comportan de forma coherente o tratan de comprometerse con las ideas de alguien que les ha motivado y que en realidad es totalmente ajeno, y casi hasta contrario respecto a lo que predica?
Antes se decía aquello de que se debe predicar con el ejemplo, pero me parece que debería cambiarse por algo como predicar con la excusa,  por si acaso no queremos llevarnos a engaño.

El personaje de Kirk Douglas podía decirle al pie tierno que tomaba bajo su protección en el estupendo western dirigido por King Vidor  "La pradera sin ley" aquello de: "Pero  ¿aún no has comprendido? No hagas lo que yo haga, sino lo que yo digo"... lo que pasa es que a medida que crecemos no perdonamos ( lógico) que la gente haga una cosa y predique otra muy distinta. Por eso no soy predicador...  Así que no hagáis mucho caso a esta entrada.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

RESCATANDO ENTRADAS XII: Una de "Kopirrai"

 

 De  All This and Tigernuts, too.

 

Thursday, July 24, 2008

 

Una de "Kopirrai"


Así que mi "extendido " horario de verano me lo permita (de 45 a 68 horas semanales en el tajo: ¿quien teme a las 65 horas feroces?), tengo plan de ponerme al día con hondonadas de temas pendientes en aqueste blog (por no hablar de los temas pendientes en el otro: ufff!)

Mi ausencia-retiro semiconventual durante estos meses se debe a un asunto bloqueado y subsiguientemente desbloqueado. Digamos que tengo un proyecto en curso (varios artículos/entregas sobre un tema de mi interés publicados en una revista del extranjero de fuera) que me ocupará una parte de mi tiempo libre durante los próximos seis años. Hace poco finalicé la parte número 2, con cierto retraso: el problema era que entre el curro (no hablo de ningún Francisco), tres cursos de formación continua, los dos blogs, mis labores caseras y algún que otro pequeño vicio, pues entre tanta cosa no daba abasto, así que me concentré en lo básico, osease el trabajo y el artículo de este año, dejando de lado todo lo demás (como Maria Dolores Pradera con todo lo que no fuera el Rosario de su madre). Hace poco ya se ha dado el visto bueno a la última versión del artículo de este año revisado, editado y heroicamente pulido por el editor, que ha conseguido encajar en él las páginas disponibles el texto, fotos y bibliografía (y hacer que mi inglés escrito parezca aceptable, ja, ja). Así entre nosotros, la cosa es más modesta de lo que suena (es una revista escolar de circulación limitada), pero, qué puñetas, la ilusión que me hace.

El hecho es que mi trabajo en este artículo me ha puesto en contacto con los insondables misterios del "Kopirrai".

El "Kopirrai" es una cosa que considero perfectamente legítima, pero... ¡Ay! ¡Cuántos crímenes se cometen en su nombre!

Así a bote pronto me viene el típico caso de cuando me doy el gustirrinín de comprame un DVD de una película que me gusta (Me estoy refiriendo a una copia 100% legítima comprada con todas las de la ley en un establecimiento público que paga fielmente sus impuestos). Y yo me pregunto... por qué rediantres tengo que tragarme el p*t*, digo, el pastelero anuncio-videoclip de "la piratería es un delito"? Repito, ¡¡ME HE COMPRADO UNA COPIA LEGAL!! ¡Que pasen el anuncio en los chiringos topmanteros, repuñefla! En fin, que sólo me pueda librar del latazo dedicándome a ausentarme (por ejemplo, plegando calcetines) hasta que el plasta-anuncio ha terminado (ya que no hay manera de "pasarlo" adelante). La cosa tiene su miga.

But I digress... , que dice Peter David

Volviendo a mis experiencias, digamos que para ilustrar el artículo tenía a mano una selección de fantabulosas fotos sobre mi bienamado tema de interés, de mi colección de afoticos originales, lobby-cards, posters y programas de mano de flims y pinículas (coleccionadas con sumo cariño a lo largo de tres décadas). He de decir que la revista es una publicación sin ánimo de lucro, y los artículos los hago por amor (pero que mucho amor ) al arte (todo sea por la causa, mes amis). Pero el hecho de que yo tenga una imagen de una película no quiere decir que la pueda utilizar en una publicación, así por mi bella jeta. De manera que (del mismo modo que hago con los textos citados) he dedicado una considerable canridad de tiempo y esfuerzo para a) localizar los poseedores presentes del "Kopirrai" y b) ponerme en contacto con ellos para pedir permiso para utilizar las fotos (repito, en publicación académica sin ánimo de lucro, etc...).

Bueno, en la mayoría de los casos, las corporaciones que poseían los derechos no tenían ni pajolera idea de que esas vetustas afoticos les pertenecieran en modo alguno, así que en estos casos se han limitado a dar su permiso siempre que les mencionara a pie de foto su "Kopirrai". No problemo, aquí yo puedo publicar sus fermosas imágenes y ellos obtienen un poquín de propaganda. Quid Pro Quo y tdo eso que dicen.

Pero hete aquí tenía cuatro interesantes, e incluso quasi-inéditas imágenes, que tenían en el dorso un antiguo sello de una agencia fotográfica. Como pensaba que la tal agencia ya ni existiría (hay fotos que tienen la friolera de 70 años), mi primera idea era, como en los otros casos, dirigirme a las productoras/distribuidoras en la actual de tales películas... Pues no, hago un "busca" con el nombre de la agencia y resulta que encuentro una dirección web, con la misma dirección que aparece en el sello. Y me digo a mí, "pues a estos tendré que preguntar y pedir permiso", y yo voy y les escribo.

Y bueno La cagaste, Elsa "Lanchaster"... ¡Quién me mandaría a mí!

Primera respuesta: que quién soy yo, y cómo han ido a parar a mis manos esas fotos. Por lo visto, en tanto que agencia de prensa, esas fotos sólo se prestan de manera temporal y luego vuelven al archivo. Se infiere por ello que quien me vendió las fotos cometió una flagrante ilegalidad al no devolverlas.

Como yo soy una ciudadana honrada, respetuosa de la ley y fiel contribuyente, les doy la información que me piden, les envio escanners en baja resolución de la cara y dorso. Lo único que no puedo darles es los datos del vendedor... en treinta años, a saber en qué caja (y en qué casa!) deben parar las facturas: sólo les puedo aventurar el periodo aproximado de compra y que muy probablemente es por eBay, ya que sé que las compré por internet, y sé desde cuando estoy conectada y más o menos cuándo empecé a comprar fotos antiguas por la interné. Por supuesto, les vuelvo a comentar que serían para una revista escolar sin ánimo de lucro, etc

Segunda respuesta: "Pues qué raro, qué raro, deberíamos tener esas fotos en nuestros archivos" y "El dominio de tu dirección de correo es extranjero y no podemos saber gran cosa de sus intenciones y/o finalidades"... con lo cual infiero que a priori, tratan al dominio en el que tengo domiciliado my correo electrónico de pirata y con finalidades oscuras, y a mí, de nuevo, de poseer material obtenido ilegalmente. Les vuelvo a explicar todo lo que recuerdo de mi obtención de las fotos, les doy exhaustivos detalles de la publicación para la que escribo el artículo, y mi dirección, para que vean que soy una persona real y no una criminal con oscuras intenciones.

Tercera respuesta: Bueno, pues resulta que llevan un tiempo digitalizando su archivo, y que, ¡vaya! justo se han acordado y han comprobado que los originales de tales fotos, una vez escaneados, fueron vendidos a una firma comercial dedicada a la venta online de objetos coleccionables diversos (a estas alturas, he localizado una de las facturas, y sí, su comprador y mi vendedor son ciertamente la misma entidad). Me comentan que si quiero usar las fotos, tendré que pagar por utilizarlas, sólo que me ahorraré el costo del escánner y/o copia de papel, ya que ya tengo la foto original. Que generosidad, hay que ver.

En resumen, resulta que yo voy, muy respetuosamente, a pedir información sobre la utilización de unas fotos, y durante esas semanas en las que ha durado nuestra relación electrónico-epistolar me han hecho sentir como la peor quincorra del barrio... ¿No habría sido mejor que me dijeran, de buenas a primeras, que sí quería utilizar esas fotos tenía que pagarles una suma en tanto que agencia poseedora de los derechos? A partir de ahí, yo, en función de mis recursos económicos, (o , ay, la falta de ellos) decido poner de mi bolsillo (no voy a obligar a la revista a hacerlo) para poder publicar esas fotos, o declinar la opción de utilizarlas (decisión final, ya me gustaría tener prou parné para hacerlo).

Entendámonos, que por supuestísimo que la agencia está en su perfecto derecho a pedir una remuneración en tanto que ellos manejan su "Kopirrai" (aunque es discutible si los poseedores de los derechos de las películas también sean posedores del Kopirrai", en igual o mayor medida que ellos), lo que no me parece de recibo es montarme el pollo por poseer unas fotos de las que ellos mismos se habían desembarazado: Alguien con malas intenciones ni les habría preguntado, qué coño.


AÑADIDO:  Cuando le comenté a Gloria que iba a recuperar esta entrada, no sólo tuvo la amabilidad de localizármela dentro de su blog, sino que me aclaró lo siguiente:
"Por cierto, el tema tiene una especie de post-data: y es la brutal diferencia de actitud de un museo que era custodio del legado de un fotógrafo teatral... En este caso, como guardianes legales y archiveros y propietarios de los negativos etc... podrían haber tenido una actitud bastante más exclusivista/carera, y en cambio, al ser informados de las características de la publicación, etc... rebajaron sensiblemente el precio al ver que no era un trabajo con fin de lucro."

domingo, 5 de diciembre de 2010

CRÉDITOS TELEVISIVOS.

Esta entrada es un poco como eso que suelen hacer de parecidos razonables.  Aclaro que a mí me gustan muchísimo más los créditos de la primera serie... tanto en la elección de las imágenes como en la música que los acompaña. De hecho, nunca me gustaron mucho los créditos de la segunda... ni tampoco la serie.

Y vale, lo confieso... no recuerdo nada de nada de la serie de Hawai 5-0 cuando la veía de crío, pero cómo me gustaba! y qué fantástica me parecía la música cuando empezaba la serie.



sábado, 4 de diciembre de 2010

FILOSOFíA TERRITORIAL

- ¿Conoce usted la anécdota que se cuenta acerca del encuentro entre Heidegger y Ortega y Gasset?

- No, ¿cuál?

- La conversación entre ambos recayó en determinado momento sobre la filosofía en España. Ortega, escéptico, observaba que ya la expresión "filósofo español" es contradictoria. Y al "¿y eso por qué?" de Heidegger, habría contestado: "¿Cree usted que puede existir un "torero alemán"?  Y usted, señor Jünger, como alemán, ¿se siente más escritor o filósofo?

Extraído de Los titanes venideros Ideario último. Conversaciones con Ernst Jünger por Antonio Gnoli y Franco Volpi. Traducción de Atilio Pentimalli.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

LA SILLA.

Cuando mi hija tendría unos... no sé... dos?, tres? cuatro  años?... la llevaba hasta dentro de la clase y después me marchaba. En la clase, los niños se sentaban en dos bancos alargados, colocados en forma de L, y cada vez que entrábamos en el aula, mi hija me hacía colocarle una sillita justo al final del banco, en la que se sentaba. La verdad es que yo no entendía por qué no se sentaba en uno de los bancos alargados con el resto de sus compañeros y estaba todas las mañanas pidiéndome una silla (que estaban algo más alejadas o desperdigadas por la clase) para sentarse sola. Así que después de unos días le dije que fuera a sentarse en uno de los bancos. Cuando fue hacia allí, uno de los niños le puso la mano tapándole el asiento. Reservaba con toda su inocencia el sitio a un compañero que él prefiriera. Mi hija comenzó a llorar cuando vio que no la dejaban sentarse y que yo encima no había querido proporcionarle su silla "de seguridad".  Lo que comprendí fue que ella ya habría experimentado anteriormente ese rechazo y por eso quería una silla que no le obligara a pasar por aquello cada día.
Por suerte, ese día no había salido corriendo por la puerta y al ver lo ocurrido fui hacia allí... La profesora se percató del asunto y antes de que yo pudiera estrangular y golpear a aquel niño con mis propias manos le recriminó que eso no se hacía, que los sitios eran de todos, que no se "guardaban", etc... (y sí... ya sé, ya sé...la violencia, y más hacia un menor no es algo que debamos fomentar... espero que aquí se entienda que se usa como un no muy conseguido recurso literario)
Después de consolar a mi hija, me marché. Pero aquello, no me digáis por qué, se me quedó grabado. De alguna manera fue una de esas cosas a las que asocié el funcionamiento del mundo y el comportamiento de las personas.

lunes, 22 de noviembre de 2010

IDEA PARA UN CORTOMETRAJE.

Ando dándole vueltas desde hace tiempo a una idea para un corto... pero no hay manera de que me ponga a escribirla. Lo cierto es que hace más tiempo todavía que no escribo nada aparte de las entradas de este blog (si es que a esto se le puede llamar escribir) así que dudo mucho que vaya a hacer algo con ella.

Supongo que podría desarrollarla a modo de cuento, pero el caso es que la veo más bien como un cortometraje y no quiero salirme de ahí. Ya sabéis, uno de esos cortometrajes pretenciosos y sin sentido en los que no se sabe muy bien por qué te cuentan una historia como la que te están endilgando.
Como está claro que  no voy a escribirla... os cuento un poco de qué va, por si alguno de vosotros quiere intentarlo.

El título provisional en el que había pensado era: "NO ESTÁS INVITADO."  y la cosa seguiría más o menos así...

Una madre acompañada de su rellenito hijo de unos 7-8 años de edad entra en un parque infantil cubierto de esos en los que durante los días lluviosos o en las fiestas de cumpleaños los padres arrastran a los niños... o al revés, no lo sé.
La madre entra en la sala infantil y el lugar esta vacío en lo que a chiquillería se refiere. Sólo están las cuatro monitoras-encargadas del local. Al niño no le importa que no haya otros niños, y comienza a jugar él sólo en el recinto. Se mete en la piscina de bolas, gatea por los túneles de plástico.  De repente, a la madre (que deducimos por la conversación con las encargadas del local que es habitual del centro) le suena el móvil. Debe marcharse inmediatamente. Habla con las cuidadoras y éstas le dicen que no hay problema, que se hacen cargo del niño si ella vuelve en una hora como dice... y que probablemente hasta más tarde no lleguen otros niños.
 Así que nuestro protagonista, al que llamaremos..uuummm...no sé, Inadaptado, por ejemplo... se queda sólo después de que su madre le da un beso y le dice que vuelve enseguida.
Y en el momento en el que sale la madre, otros niños, algo menores que nuestro Inadaptado (llamémosle Ina, para abreviar) y todos con uniforme azul o negro de colegio concertado entran en tropel, porque vienen al cumpleaños de... uuummm.. Jorgito. Y todos se quitan sus chaquetas y entran en la piscina de bolas.. Y se encuentran con nuestro Ina, y éste juega con ellos con esa facilidad con la que los niños pueden hacer amigos o enemigos en un santiamén. Y el tiempo pasa en dos-tres planos y vemos a todos jugando y pasándolo bien (al fondo veremos a algún niño o niña llorando porque otro le ha tirado una bola a la cara o le ha pegado y a otro gritando que cuándo dan los regalos) ... y entonces suena una voz por la sala diciendo que todos los niños del cumpleaños de Jorgito vayan a la mesa seis.
Y claro, Ina le pregunta a Jorgito si él puede ir, y Jorgito le dice que claro. Y así sale con ellos y se sienta en la mesa  con ellos. Pero las madres le miran raro...porque no viste como los demás... y es algo más grande. Así que cuando se preguntan entre ellas y llegan por fin a la madre de Jorgito que aclara que no conoce de nada a ese niño, una madre (o un padre, que me da lo mismo, pero creo que queda mejor que sea una mujer, no me preguntéis por qué... me imagino a los padres leyendo un periódico y haciendo caso omiso de la fiesta) en fin...sigo... una madre, tras hablar con una de las encargadas acerca de lo ocurrido le dice a nuestro Ina: "Lo siento, niño. Pero no estás invitado al cumpleaños de Jorgito." Y entonces, la encargada agarraría de la mano de Ina y lo sentaría en una silla al lado de ella. Nuestro Ina haría ademán de ir a la mesa otra vez cuando los otros niños le llamaran.. pero claro, no se lo permitirían las cuidadoras. Y las madres les dirían que no, que ese niño no es del cumpleaños. Pero Ina tampoco puede volver a la piscina de bolas. "Es mejor que esperemos aquí a tu mamá, que vendrá enseguida."
Y así es... Su mamá entraría en ese momento, sonreiría a las encargadas agradeciéndoles el favor realizado... Estas le dirán que no ha sido nada y que Inadaptado se ha portado muy bien... y tras salir madre e hijo por la puerta, acabaría nuestra historia.

domingo, 21 de noviembre de 2010

LOS VIVOS Y LOS MUERTOS.

¿Habéis comentado alguna vez el parecido entre las películas de El sexto sentido y Los otros?

Ya sabéis... lo de los fantasmas, esos finales tan de "sorpresa".

Hace tiempo que no las he vuelto a ver, pero si no recuerdo mal,  llegué a la conclusión de  que "Los otros" era una película menos tramposa que la de Shyamalan...
Aún así, os diré que prefiero muchísimo más la de "El sexto sentido" por motivos que son   más bien extracinematográficos.  Doy por supuesto que quien está leyendo esto ha visto ambos films, así que no descubro a nadie nada cuando hablo de ellas.

No prefiero la película de Amenábar por la sencilla razón de que al final los muertos se quedan a vivir en la casa y terminan echando de esta a sus  dueños legítimos, que son los vivos,  de los que además no sabemos nada. Lo siento... no tengo empatía con  muertos  como los de esa película,  que  parece que deben preocuparme más que los que vivos.

Los fantasmas de la película de Shyamalan en cambio me gustan más. Asustan, como debe hacer todo fantasma que se precie...Pero también les vemos desorientados... o con ganas de "arreglar" las cosas antes de "despedirse", como la niña envenenada, y...  al final,  el personaje de Bruce Willis. Aunque en realidad, por quienes nos preocupamos en "El sexto sentido" es por los vivos. Por la madre y el niño (una fantástica Toni Collette y un no menos fantástico Haley Joel Osment), por la mujer de Bruce Willis.

Y yo es que entre los muertos y los vivos, me quedo con los vivos.


Además, puede que el guión de la de "El sexto sentido" me parezca más tramposo, como os digo, pero tiene una escena que para mí es no sólo lo mejor de la pelicula, sino que me vale por toda la otra. Esa en la que el niño habla con su madre durante el atasco provocado por el accidente mortal de una ciclista.

Collage: In God We Trust, All Others Pay Cash

Les propongo un plan para esta tarde-noche:
Creo que tengo algo. Estoy desarrollando algo realmente original.Como escritor me gustaría que todos pensaran que soy tan rápido y listo como los personajes que escribo – no lo soy – y por eso no es difícil para mí entender por qué las personas son atraídas por las redes sociales. Quieren re-escribirse y pulirse antes de darle a la tecla de “enviar”.
pienso lo que copio y lo que no, discrimino
El problema de que no nos entendamos entre nosotros no es, creo yo, que hablemos idiomas distintos sino que no sabemos bien qué decirnos y cuando nos atrevemos a hablar de verdad, no a soltar palabras sin sentido porque sí, nos encontramos con que la otra persona ni sabe escucharnos ni tan siquiera quiere oír lo que le vamos a contar, por lo que, como se suele decir, no sólo no se puede sino que además es imposible...
Pululan por el mundo gran cantidad de expertos totalmente inútiles. Expertos en el impacto del graffiti en la cultura popular del siglo XXI y cosas así. De entre todos ellos, los más tontos y peligrosos son los expertos en Economía y Finanzas que no aciertan nunca si no es a toro pasado. Puedo asegurar desde ahora mismo que la cumbre del G-20 se cerrará con el único éxito seguro: la foto final de todos ellos muy sonrientes.
I find it ironic that audiences are so eager to be manipulated, and yet when a film makes the manipulation its text, instead of its subtext, it is criticized for being too didactic. Gente que tiene 8.000, 9.000 canciones en sus reproductores de mp3 o i-pods. Eso me parece un serio caso de comedores de lotos, dado que cada una de esas canciones ha sido elegida para provocarte una reacción emocional, para alejarte de la unión con tu alma, para “conectarte” con una experiencia emocional en masa. 
¡Esta entrada no es la que debiera estar aquí!¡Estoy que me subo por las paredes!
 Gracias a Kinezoe, Schulz en 999, Sorkin en Videodromo, Blue, Crowley, Mr. Lombreeze, Marcela y otros...

jueves, 18 de noviembre de 2010

CRÉDITOS: I KNOW WHERE I'M GOING.

A Josep, que de vez en cuando rescata créditos.



CRÉDITOS EN ESTE ENLACE.



Alguno dirá que no le gusta que le pongan un vídeo sin explicarle por qué se cuelga. ¿Hace falta explicar lo bueno que me parece este inicio?

En todo caso, lo que haría falta sería acompañarlo de subtítulos. Como no he encontrado un vídeo que los tenga, espero que os sirva esta aproximada y apresurada traducción.

Sé dónde voy.

-Narrador:  Cuando Joan sólo tenía un año de edad ya sabía a dónde se dirigía. ¿A la derecha, a la izquierda? No. Toda recta.

Con cinco años, ella escribía: "Querido Papá Noel: No quiero una muñeca y no quiero una gran pelota roja. Lo que quiero son un par de medias de seda. Y quiero decir de seda, no sintéticas."



Cumplió los 12 antes de que conseguir  su primer par de medias... y fueron sintéticas. ¿Veis? Todas las otras chicas están esperando para coger el autobús... y esperando. Mirádla a ella. Directa al carro del lechero. ¿Va a llevarla? Sí.


Con 18, es una chica trabajadora y todavía sabe qué es lo que quiere. Un chico quiere llevarla al cine, dos veces a la semana, si ella le deja. Ella preferiría tener una cena en el mejor hotel de la ciudad, incluso aunque la llevara una vez al mes. Ahí está... Esa larga y delgada muchacha. ¿La llevará? Sí, lo hará.

AÑADIDO: Lo que más me gustó de esta película de Powell y Pressburger fueron estos maravillosos créditos...pero el resto no está nada mal tampoco. 

sábado, 13 de noviembre de 2010

EL SEÑOR CHAPLIN SE ESCRIBE SUS PROPIOS GUIONES...

De verdad que una cosa que acaba por cansarme de todos los blogs que sigo es que algunas veces termino por leer cinco veces una reseña sobre una misma película, que para colmo a veces ni me interesa...sí, fidelidad bloguera... de la que por suerte no sólo me estoy curando, sino de la que tengo que empezar a pasar por falta de tiempo.

Así que cuando se muere alguien importante o querido por gente de blogs vecinos, es lógico que todos quieran/queramos hacerle nuestro particular homenaje. Y bueno, hoy se ha muerto Berlanga....

Y he aquí mi particular homenaje al director de cine español de los que conozco con la filmografía en conjunto que más me gusta (si considero a Buñuel  franco-mexicano) .

Berlanga escribió hace mucho un guión pensando en que lo interpretara Chaplin. No recuerdo de qué iba... Chaplin debía interpretar a un trabajador parecido al de Tiempos Modernos y no recuerdo si había una central nuclear y su personaje era aislado porque quedaba contaminado por la radiación.  En fin... Después de escribirlo, Berlanga, ni corto ni perezoso mandó el guión a Charles Chaplin para ver si este estaba interesado.
Si la memoria no me engaña (esto de no tener las fuentes a mano, ya podéis perdonar) debió recibir un telegrama o una llamada de la secretaria personal de Chaplin diciéndole: "Muchas gracias por su guión, pero el señor Chaplin se escribe sus propios guiones." 

Hace muchos años, pero bastantes menos que esos en los que Berlanga se carteó con Chaplin, dos tipos escribieron un guión de cierto aire berlanguiano (no era ni tan bueno, ni tan lúcido como los suyos), y no me digan por qué, pero recibió un premio, así que animados por ello, los tipos, ni cortos ni perezosos, se lo mandaron a Berlanga... y lo que uno de ellos pudo escuchar fue cómo una secretaria les respondía: "Gracias, pero el señor Berlanga se escribe sus propios guiones."

jueves, 11 de noviembre de 2010

¿SÓLO EL DINERO HACE QUE EL MUNDO GIRE?

Hace ya más de una década, un amigo y yo presentamos un proyecto a una productora de televisión. Era bastante ambicioso... Ni más ni menos que una serie sobre la Historia del cine de animación. Desde sus inicios, hablando de genios como Winsor Mc Cay, pasando por los cortos de Disney,  la Warner, la Metro, la animación en Europa, en Japón...
Si no recuerdo mal el proyecto se presupuestó en unos diez millones de pesetas (unos 60.000 euros) por episodio... y eran unos 14. La cosa interesaba porque las productoras sabían que eso se podía vender no sólo a nivel autonómico, sino internacional. Pero hacían falta subvenciones para moverlo... no se consiguieron y todo acabó en el olvido (del que lo rescato medianamente con este post).

Recuerdo que mientras se presupuestaban los episodios, la productora comentó que todo lo que íbamos a ahorrar en el coste de los episodios de animación europea, del cine silente y demás, se iba a ir con los episodios de Disney y Warner, porque ellos pedían un millón de pesetas por minuto de animación (6000 euros por si esto lo lee algún joven lector).
Yo no lo entendía porque acababa de ver en algún informativo una noticia de casi cinco minutos llenos de imágenes de películas hablando de no sé qué aniversario de Disney y en mi ignorancia pregunté si habían pagado por emitir esas imágenes. Uno de los de la productora en la que estaba el proyecto me explicó que esas eran imágenes informativas y que era distinto.
De todas formas, cuando insistí en que no entendía por qué las productoras pedían tanto, él zanjó el tema de la siguiente forma.

- Tú quieres ganar dinero con esto, ¿no?

Titubeé un segundo.

- Sí, claro.

- Pues ellos también.

Lo que no le dije y me guardé dentro es que yo no sólo quería ganar dinero. Yo quería aprender, ver montones de películas y cortos de animación, estudiarlos, conocer las vidas de los artistas y creadores que había detrás de ellos... y aunque pueda parecer ridículo, el dinero no era mi motivación principal ( en realidad eran la fama y las chicas (¡ah, no! que entonces ya tenía una).

AÑADIDO: Mi amigo, al igual que yo, también quería ganar dinero. Pero a él tampoco le movía sólo eso, ni le sigue moviendo...   A diferencia de mí, él  al menos hace que otros aprendan y conozcan obras y autores que merecen la pena (aunque a veces eso no le haga ganar dinero, sino hasta perderlo).

lunes, 8 de noviembre de 2010

PENSAMIENTOS ENCADENADOS.

Ayer leí en un periódico el siguiente titular: "Tuve que decidir si se volaba a la cúpula de ETA. Dije no. Y no sé si hice lo correcto." Se me quitaron las ganas de leer el periódico. En realidad siempre tengo pocas ganas de leer el periódico el día que lo compro. Un par de días después lo leo más a gusto.
De todas formas, no entiendo cómo un ex-presidente puede soltar ese tipo de cosas en una entrevista. Si no sabe si hizo lo correcto, ya se lo puedo decir yo desde aquí. Absolutamente.  Lo que me parece incorrecto es comentar algo como eso de esa forma.
Volar a la cúpula de ETA por medios ilegales hubiera sido un acto terrorista que, francamente, a pesar de que todos sabemos que todos los estados tienen sus trapos sucios, hubiera hecho muy poco por distinguir a unos de otros (desde mi punto de vista, aclaro... no generalizo, y aquí otros podréis disentir).  Además, la muerte de los integrantes de esa cúpula es más que probable que hubiera actuado en el sentido contrario del que se pretendía. Nuevos mártires por la patria vasca y más motivos para que gente se uniera a la "lucha".  De verdad que no entiendo qué sentido tiene soltar estas cosas después de tantos años.

Mitterand autorizó en 1983 el sabotaje de las acciones del Rainbow Warrior de  Greenpeace en su campaña contra los ensayos nucleares franceses en la Polinesia. Hundieron el barco, y Fernando Pereira,  fotógrafo de la organización que se encontraba a bordo falleció.
No sé por qué, pero no me imagino al ex-presidente francés diciendo cosas como " Tuve que decidir si volar el Rainbow Warrior y dije que sí.", etc...

Después cogí el suplemento y me encontré con esta frase publicitaria para anunciar la venta de un libro  de un conocido escritor: "Hay libros que se leen una vez y son buenos. Los hay que se leen varias veces y son muy buenos. Pero algunos te acompañan toda la vida. Ésos son los mejores." Qué bonito, ¿no?
No me lo pareció. No voy a empezar a despotricar en este post contra la publicidad, que es capaz de usar y saquear de donde haga falta, y al contrario de lo que se hace en la red (aunque no siempre), ni se molesta en citar fuentes...pero bueno, os diré de dónde me parece que sacó el ingenioso creatino publicitario su texto.

"Hay hombres que luchan un día, y son buenos. Hay otros que luchan un año, y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son mejores. Pero hay los que que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles." Beltort Brecht

Recordaba esa cita porque era la que introducía una historia del autor Dick Matena en su álbum Mitos..  Ayer pensaba haceros una pequeña reseña sobre este más que interesante cómic  (que mucho me temo que sólo lo encontraréis de saldo, pues es de 1988)... pero mientras buscaba imágenes para ilustrar la entrada, di con una reseña que me pareció más que adecuada y me evitaba el trabajo. La podéis encontrar en este enlace (eso sí, para mí la historia de Alfred Hitchcock no flojea, y es tan buena como las del resto del álbum).


Como no es cuestión de recomendaros un tebeo  que tal vez no podáis encontrar, me he permitido la libertad de traeros la historia que introducía la cita de Bretch. Es sobre John Lennon, y es la única que he encontrado completa en la red (no busquéis motivos extraños).

El texto está en inglés (sorry), pero la historia me parece que se entiende perfectamente. Y si no, siempre podéis mirar los dibujos. Unos dibujos que a mí me encantan, de un autor con escasa obra publicada. Jamás entendí la historieta serializada de ciencia-ficción que publicó en Ilustración + Comix Internacional (no la publicaron en álbum) y no adquirí el de Miguitas en su día (algún día).

Pinchando en las imágenes, se amplían.













 Añadido: Aprovecho también para deciros que hoy he empezado a trabajar... y que es probable que no pueda visitaros tan a menudo como suelo hacerlo.

jueves, 4 de noviembre de 2010

14 AÑOS ESPERANDO A ROBERT DOISNEAU

En 1996, durante alguno de los días entre el  7  de marzo y el 25 de abril de 1996 pude ver  una exhibición de fotografías de Robert Doisneau (a la derecha, fotografiado por su colega Henri Cartier-Bresson; otro que por cierto también tiene biografía de  Pierre Assouline). La exposición estaba patrocinada por la fundación de una caja que no merece la pena nombrar.


En aquella ocasión sólo pude coger el folleto de la muestra. Un tríptico con el típico texto biográfico y algunas fotografías del artista. Pocas, la verdad.

En el folleto me decían  que "Doisneau (Gentilly,1912- Paris 1994) es uno de los grandes fotógrafos de este siglo y su trabajo, ampliamente publicado y expuesto, ha merecido tanto el reconocimiento de los expertos como el aplauso del gran público." Y seguía con algunos apuntes biográficos de su vida.
Quise comprarme el catálogo de la exhibición, pero supongo que rondaría lo que ahora serían unos 30 euros, y  pasé. Eso sí...Me quedé con el folleto como recuerdo. Algunas veces lo encontraba metido entre las hojas del algún libro y lo miraba otra vez, con pena por no haber cogido aquel catálogo (me hacen gracia aquellas personas que no se arrepienten de nada en su vida).
Pero ¿quién me iba a decir que me encontraría el catálogo en perfecto estado mientras trabajaba en la papelera? Ah!

Os dejo con algunas de las  fotos que aparecen  en el catálogo. Otro día colgaré algunas más. De todas formas, es curioso... las fotografías del libro tienen un tono más oscuro, apagado, que algunas que he encontrado en internet, como esta que os repito  de Les enfants de la place Hebert, de 1957.  Es la foto de portada del catálogo, y es mucho más oscura...  y además aquí, en las dos versiones que os traigo, está cortada. En una por la izquierda y en la otra por la derecha.  ¿Por  qué qué no colgarán las fotos respetando la imagen original?

Por cierto... No me digáis en los comentarios que la famosa foto del beso estaba preparada. A mí me gusta. Es más, me encantaría que mi chica o mi hijos  prepararan unos cuantos besos a lo largo del día que tener que esperar a que les surja dármelos de forma espontánea. A ese paso, os aseguro que no habría foto.



Voyageurs san bagage, 1942

La voiture fondue, 1944
"Au Bon Coin", 1945

L'innocent, 1949
Le vélo de Tati, 1949
Le baiser de l'Hôtel de Ville, 1950

Les petits pains de Picasso, 1952
L'enfer, 1952
Le nez au carreau, 1953



















Le manège de Monsieur Barré, 1955



miércoles, 3 de noviembre de 2010

EL ARTISTA INTERIOR

El huésped de aquel hostal barato miró a través de la ventana.  La lluvia caía de tal modo que se sorprendió al ver a un viejo tocando lo que parecía una flauta, aunque él desde allí no podía oír nada excepto el fuerte sonido del agua golpeando contra el cristal. Quizás el viejo había sido un famoso músico que en estos duros años se veía obligado a tocar en las calles, pensó.

Sonaba una vieja canción popular. El músico estaba asombrado  y agradecido por los continuos y entusiásticos aplausos que el público le ofrecía por su interpretación.

El huésped no lo entendía. El viejo ya no tocaba, ahora estaba haciendo reverencias. Pero no había nadie más allí aparte de él.

El músico comenzó a interpretar de nuevo con una renovada pasión. Jamás había sonado mejor la suite en mi menor número 1, para dos flautas y cuerda de Telemann, ni había
tenido semejante intérprete tan distinguido público. Los aplausos aumentaron hasta tal extremo, que el músico apenas podía escucharse y se vio obligado a cesar su actuación. Guardó su instrumento y salió del escenario ante la continua lluvia de aplausos.

El viejo se dirigió al mismo hostal barato que ocupaba el huésped. Éste, al verlo entrar, salió de su habitación, bajó las escaleras y se reunió en la pequeña sala de recepción con el viejo, que se encontraba totalmente empapado.

-Perdone...

El viejo miró al huésped.

-Le he visto tocando la flauta desde mi ventana durante un buen rato, pero no podía oír la música. ¿Le importaría tocar algo para mí, por favor? - preguntó el huésped, al tiempo que le enseñaba unas monedas.

-Estoy muy cansado. Quizás en otro momento.

Fuera, había dejado de llover. El viejo entró en la habitación que ocuparía aquella única noche. Abrió su maleta, sacó de ésta un palo tallado y se lo llevó a los labios.

La música empezó a sonar de nuevo. Ya no había aplausos, pero los ronquidos del huésped eran un buen acompañamiento rítmico. El músico improvisó una pieza de jazz.

lunes, 1 de noviembre de 2010

HERGÉ

HERGÉ
Pierre Assouline
Destino
Después de hacerse famoso con una biografía de Simenon, estaba claro que Pierre Assouline lo tenía difícil para repetir el golpe. Cuando has contado los hechos y obras del gran patriarca de las letras nacionales, sólo te queda dirigir tu mirada hacia otro icono cultural de la misma categoría. Quizás fuera este pensamiento el que animó al autor a emprender la tarea de indagar en la historia del otro gran belga universal, y no estoy hablando de Eddy Merckx precisamente.
Todos los tintinófilos (la legión completa) tendremos que agradecérselo eternamente, porque esta biografía de Hergé que Assouline publicó en 1996 y que Destino ha traducido al español a finales del año pasado se revela desde la primera página como definitiva, como la biografía de Hergé que servirá de punto de referencia para siempre. El autor no sólo ha contado con el beneficio de los miles de trabajos que le han precedido, sino que ha podido consultar libremente los archivos secretos del historietista, accediendo a informaciones y declaraciones que hasta ahora habían permanecido ignoradas, como es el caso de las transcripciones completas originales de las famosas cintas que Numa Sadoul grabó en 1971 y que, severamente corregidas por el padre de Tintín, acabarían publicándose en el libro Entretiens avec Hergé. Esta biografía no es una biografía dictada por la celosa Fundación Hergé, sino animada por una Fundación Hergé que “me ofreció su ayuda sin reservas ni contrapartidas. Como si sus responsables hubieran estimado que había llegado el momento de extirpar el tumor, de no dejar planear la duda sobre un período oscuro de su vida, y de disipar el malentendido de otra parte de su obra. A lo largo de mi investigación no me negaron su apoyo en ningún momento. Estaban convencidos de que la exposición rigurosa y la revelación más neutra posible de las famosas “verdades que es mejor no divulgar” eran preferibles a la insinuación, la alusión y la sospecha permanente” (pág. 12). La obra reúne, pues, la profundidad documental y la voluntad reveladora, dos herramientas decisivas cuando quien las maneja posee el talento y la experiencia de Assouline.

Pero si para los tintinófilos carecer de este Hergé debería ser equivalente a carecer de La oreja rota, para cualquier aficionado a la historieta se trata de un libro necesario, ya que plantea un apasionante viaje a través no sólo de la vida y obra de uno de los tres grandes fundadores del tebeo comercial moderno en el mundo (junto a Osamu Tezuka en Japón y Jack Kirby en América), sino también a lo largo de cinco décadas del cómic europeo. A menudo, Hergé es simplemente una atalaya desde la que contemplamos el nacimiento de las viñetas en los albores del siglo, el desarrollo de los suplementos juveniles de prensa en entreguerras, el despliegue del gran cómic franco-belga de posguerra, el duelo de los semanarios que dieron albergue a tantos genios de la historieta europea (y que tanto influyeron en nuestros tebeos bien directamente, bien indirectamente mediante las publicaciones de Bruguera), el cambio de guardia traído por Pilote...


Por supuesto, eso es sólo uno de los argumentos que se desarrollan sobre una pantalla que retrata con enérgica claridad el marco político y social en el que se desarrolla la vida de la comunidad de historietistas. Así, en Hergé viajamos de lo particular a lo gremial, de lo gremial a lo nacional, y de lo nacional a lo universal en trayectos continuos de ida y vuelta, haciendo paradas que no se deben a un cambio de perspectiva, sino al seguimiento de los hilos conductores que unen el tablero de dibujo de Hergé con el traumático final del colonialismo europeo, el ascenso del fascismo, el gran conflicto global o los rencores con los que se reconstruye un país liberado. Resulta así obvio que la presente descomposición de las ideologías se puede detectar incluso en detalles tan aparentemente nimios como la falta de relación de nuestros actuales autores con su entorno, completamente encerrados en un ombliguismo devorador que se sitúa en las antípodas de la relación continua de retroalimentación existente entre Hergé, autor de tebeos juveniles al fin y al cabo, y sus circunstancias privadas e históricas. Mientras que Tintín está en la mitad de las corrientes de su época, nuestro cómic actual parece haberse apeado de ese viaje.

Por supuesto, establecer estas relaciones sólo está al alcance de un investigador ajeno al mundo del cómic, y por tanto a las miserias, insuficiencias, torpezas y limitaciones de los que pasan por críticos o entendidos en este mundillo. Es en ocasiones como ésta en las que más dolorosamente obvia se hace la distancia que separa la risible aportación teórica que ha producido la historieta en su ya larga existencia de la que han producido otros medios. Si es menor el número de grandes obras dejadas por el cómic en comparación con las dejadas por el cine o la literatura, al entrar en el terreno de las obras sobre es cuando resulta escandalosamente obvio que hablar de tebeos es, aún y antes que nada, hablar de entretenimiento infantil y basura comercial. Precisamente es sólo Hergé quien parece capaz de inspirar algo más, pero siempre a investigadores y proyectos nacidos fuera de la comunidad viñetera.



 Esa proliferación de exégesis tintinescas no arredra a Assouline (al contrario, le beneficia al darle abundante materia prima de trabajo), que divide la vida de Hergé en tres grandes bloques. El primero, Certidumbres, abarca desde el nacimiento de Georges Remi en Bruselas el 22 de mayo de 1907 hasta su “edad de oro”, en 1944. Un tabú pesaría sobre el futuro Hergé desde antes de su nacimiento: la identidad del abuelo paterno. Su abuela, Marie Dewigne, fue madre soltera de dos gemelos, Alexis (el padre de Hergé) y Léon, que adoptarían el apellido Remi al casarse Marie con Philippe, un tipógrafo. Marie había servido de doncella con la condesa Hélène Errembault de Dudzede, y a menudo se atribuye orígenes reales (Leopoldo II) o aristocráticos (el conde Gaston) a los vástagos de Marie. En todo caso, será uno de los grandes silencios que pesarán sobre la vida de Georges y que contribuirán, quizás, a producir en él esa inhibición de la que no se librará jamás y que tantas amarguras acabará provocándole. Asistimos aquí a su orientación hacia grupos conservadores de manera casi involuntaria, a partir de su ingreso infantil en los scouts, que será el ingreso en una cadena que le llevará a un periódico de catolicismo militante, Le Vingtième Siècle, de fácil antisemitismo y donde “uno puede eventualmente perderse una información de política extranjera, equivocarse al montar las columnas, o dejar pasar alguna falta de ortografía o un gazapo. Pero no se consiente el publicar algo relativo a los hábitos, usos y costumbres que hayan sido condenados por los obispos” (pág. 27). Allí recibirá la primera influencia de su vida, una de las más duraderas (no renegará jamás de ella) e intensas, la del abate Norbert Wallez, al que se podría calificar benévolamente de fascistoide. También llegan entonces las primeras influencias artísticas decisivas, a través de los periódicos que remite Léon Degrelle (enviado especial del Vingtième Siécle) desde México, donde el joven Georges se empapa de americanos como Herriman, Dirks, y muy especialmente, el George McManus de Bringing Up Father. Es en esta época cuando nace Tintín, cuyas dos primeras páginas se publican el 10 de enero de 1929 en Le Petit Vingtième, el suplemento infantil de Le Vingtième Siécle. El éxito de Tintín, cuyo modelo real más aproximado sería el famoso periodista belga Albert Londres, es instantáneo. Los años siguientes, a la par que en Bélgica aumenta la propaganda pro-nazi (a la que no es ajena Le Vingtiéme Siécle), Hergé, “en armonía con las ideas desarrolladas en su entorno” (pág. 52) sigue produciendo nuevos álbumes, se casa con Germaine Kieckens en un matrimonio predestinado al fracaso (“Nos casamos por causa del abate, porque nuestras dos vidas se correspondían. Pero nunca sentí un amor loco por Georges. No era de mi estilo” pág. 57), establece contacto con Casterman (1934) y recibe la segunda gran influencia de su vida, la de su gran amigo Tchang Tchong Jen de la que saldrá su primera gran obra, El Loto Azul. Al mismo tiempo que crece el Hergé artista, brilla más intensa la estrella del totalitarismo en Europa, proyectada en Bélgica en el partido católico reaccionario Rex de Degrelle. Hergé desea pasarse al Pays réel, el periódico rexista, pero su intrínseca tibieza le impide tomar ninguna decisión. La ocupación alemana divide el país en 1940. Éste es uno de los momentos clave en la trayectoria de Hergé, que dirigirá Le Soir-Jeunesse, suplemento juvenil de Le Soir, periódico “robado”, que es la calificación que la Resistencia aplica a la prensa que sigue publicándose bajo control nazi. Hergé no le da ningún significado político a su postura: “Me dedicaba a trabajar, eso es todo. Como trabajaba un minero, un cobrador de tranvía o un panadero. Pero mientras que se veía normal que un maquinista hiciera mover un tren, los hombres de la prensa eran tachados de traidores” (pág. 127). ¿Y cómo va a sacrificar su carrera Hergé cuando está en pleno apogeo? El trabajo se le acumula; además de Tintín (El cangrejo de las pinzas de oro, La estrella misteriosa, El secreto del Unicornio), le llueven los encargos publicitarios, de ilustración y de diseño, y emprende entonces la adaptación de sus viejos álbumes al formato de 62 páginas a color. Para hacer frente a los compromisos, contrata a su primera ayudante, Alice Devos, pero necesita algo más. En 1942 tiene otro de los encuentros decisivos de su vida, con Edgar P. Jacobs, tres años mayor que él.

El segundo bloque, Soledad, cubre desde la Liberación, en 1944, hasta el final de su penitencia por colaboracionista, en 1950. Al igual que a muchos de sus amigos y colaboradores, a Hergé le esperan años de oprobio y persecución, marcado con la infame señal del traidor. Son años no sólo de vergüenza, sino de temor por la vida. Las purgas aplican cadenas perpetuas e incluso penas de muerte a muchos de los camaradas de Georges Remi, que se ve obligado a retirarse de la actividad y cae en un estado de infelicidad del que ya no logrará desasirse durante el resto de sus días. Al rescate del dibujante acuden los jóvenes Raymond Leblanc y Pierre Ugeux, que le restituyen a la vida pública gracias a sus intachables credenciales en la Resistencia y a su interés por utilizarle como mascarón de proa de una nueva revista, el semanario Tintín, que aparecerá el 26 de septiembre de 1946. Así se inicia una dura competencia con las revistas de la época, como Coeurs Vaillants, Vaillant, y muy especialmente Spirou, donde, además de las aventuras del osado botones, también se publican series como Lucky Luke o Buck Danny. La difícil coexistencia entre Hergé y Jacobs llega a su fin en 1947. Hergé necesita que el padre de Blake y Mortimer le dedique todo su tiempo. Jacobs se lo piensa y acepta con una condición: firmar los álbumes de Tintín a medias. Hergé se niega. 1948 ve el lanzamiento de la edición francesa de Tintín, editada por ediciones Lombard y el joven Georges Dargaud, asociados al 50%. Al mismo tiempo, su distanciamiento de Germaine es cada vez más irremediable. A un amigo le confiará:
- Si tuviera el valor para hacerlo, debería cambiar todo...
- ¿Todo, qué?
- Pues todo. Todo... Mi trabajo, mis amigos, mi forma de enfrentarme a las cosas en general... (pág. 225).
          En el tercer segmento, Plenitud, vemos a Hergé convertido ya en una leyenda universal. El punto de arranque de esta etapa es el establecimiento de los Studios Hergé en 1950, estudios donde los dos pilares básicos serán Bob de Moor y Jacques Martin. “Bob de Moor sabrá que es su colaborador más próximo el día que comparando dos dibujos idénticos de locomotoras con Tintín como único personaje, Hergé se declarará incapaz de distinguir el suyo del de Bob de Moor” (pág. 243). Será precisamente en los Studios donde cambiará su vida, pues gracias a ellos conocerá a Fanny Vlamynck, una espectacular colorista de 21 años contratada en 1956 con la que tardará apenas cinco meses en iniciar relaciones. Mientras la transformación de Hergé en mito cultural se confirma con la aparición del primer libro sobre su obra (Le Monde de Tintin, de Pol de Vandromme, 1959), la vida de Georges Remi es un infierno de mentiras. Durante tres años vive con Fanny sin abandonar a Germaine. La presión acumulada sale a flote en esa metáfora psicológica que es Tintín en el Tíbet (1958), donde se enfrenta a la dolorosa pureza del blanco para purificar su propia alma. Cuando en 1960 se publica el álbum, Hergé se separa de Germaine para irse a vivir con Fanny.
            A partir de ahí, y hasta el resto de su vida, sólo le queda recibir, en un proceso paralelo al vivido por Hitchcock, el reconocimiento de la progresía intelectual, que ve en él a un artista donde antes sólo había un artesano, y que saluda con albricias la aparición de la filigrana conceptual de Las joyas de la Castafiore (1963). Pero Hergé ya no da para más. Los nuevos tiempos pertenecen al arrollador Asterix, y sus espaciadas y desangeladas réplicas (Vuelo 714 para Sidney, Tintín y los pícaros) son un deslucido broche para una obra tan monumental. En olor de santidad casi, lamentando no haber podido ser un pintor importante como sus admirados Hockney, Noland, Rauschenberg o Warhol, reconfortado por su reencuentro con Tchang en 1981, 47 años después de su despedida, frustrado por sus infructuosos contactos con Spielberg, Hergé muere en 1983 dejando el legado de una vida y una obra cuya influencia y magnitud parecen agigantarse cada año que pasa.
            Consideren este resumen únicamente el fugaz trailer de la apasionante historia que es su biografía.

Texto de Santiago García (Mandorla), publicado en la revista "U el hijo de Urich" nº9  (marzo 1998)  bajo el nombre de Trajano Bermúdez.    Le agradezco desde aquí que me haya  permitido rescatarlo y espero que lo disfrutéis.

domingo, 31 de octubre de 2010

TINTINEANDO


LA CENSURA.
- Sadoul:  ¿Qué piensa usted de la censura?

- Hergé: ¿A qué censura se refiere?

- Sadoul: A la censura en general.

- Hergé: Fundamentalmente, me opongo a ella. Digo esto e inmediatamente me entran ganas de decir lo contrario. Porque me gustaría que toda expresión  fuese libre, pero ¡hay tantos imbéciles!... ¿En qué medida se puede dejar que los imbéciles se expresen con toda libertad? Me pregunto si algunas veces no sería necesarios ponerles un freno...

- Sadoul: ¡Cuidado! ¡Todo lo que diga puede volverse en contra de usted!


- Hergé: ¡Ya sé!, ¡ya sé!... ¡Me da igual!

-Sadoul: La censura es un signo de debilidad: ¿no es precisamente lo propio de un estado fuerte, desarrollado social e intelectualmente el no practicarla?... Los países nórdicos, por ejemplo, no la conocen...

- Hergé: Probablemente tiene razón. ¡Sin duda debe ser mi trasfondo "derechista" que resurge!... A pesar de todo, creo que debería censurarse la tontería, la mediocridad... ¿Pero cuáles serían los criterios de enjuiciamiento?

Extraído de "Conversaciones con Hergé" de Numan Sadoul. Traducción de Johanna Givanel

POLÍTICAMENTE CORRECTO.

Mientras comentaba ayer con un amigo la realización de esta entrada y hablábamos acerca de Hergé, su pasado, su personalidad, su obra... Mi amigo comentó que Hergé había sido un precursor de lo políticamente correcto. Y tenía razón. Hergé fue modificando con los años los albumes de Tintín,  no sólo para actualizar herramientas o máquinas que aparecieran en sus páginas, sino también para no herir sensibilidades o eliminar cosas que en la actualidad podían ser consideradas... eh, bueno. Queda claro con las imágenes.






No es que yo sea muy partidario de lo "políticamente correcto", pero en este caso, las "modificaciones" de Hergé no son tan graves. No alteran el ritmo narrativo de la historia (de la misma forma que no lo hacía el hecho de  que redibujara un camión de bomberos)... y responden a una decisión meditada por el autor.  Por supuesto, a la vista de la viñeta anterior me vienen a la cabeza las palabras de Hanna&Barbera cuando en su serie de Tom y Jerry modificaron los dibujo de la sirvienta negra que se ocupaba del gato (a la que normalmente se le veían sólo los pies), para  cambiarlos por una sirvienta de piel blanca pero con acento irlándes. En opinión de Hanna y Barbera (malcito de memoria): "Está mal hacer gracioso el acento de una persona de color, pero no pasa nada si nos reímos del acento de un irlandés".

MODIFICACIONES Y PECADOS DE JUVENTUD.



- Sadoul:  Ya que hemos tocado este tema, ¿por qué ha vuelto a escribir el texto de Stock de coque?

- Hergé: Bien, ya veo a dónde quiere usted ir a parar... Me habían reprochado que yo hacía hablar a los negros en una jerga de "negrito", cosa que significaba que yo era ¡un asqueroso racista! En la nueva versión de este álbum les hago expresarse como en las novelas traducidas del americano. Es más directo, y ciertamente, más justo también. Ya no dicen: "Señó, yo no tener"..., sino "Señor, yo no tengo". Es verdad que esta jerga resulta completamente convencional y poco conforme a la realidad. Pero ¿qué hacer para que los negros den la impresión de que hablan como los negros?...

Por lo demás, mis negros no son ni ridículos, ni despreciados: o, si lo son,  no lo son más que los blancos, o los amarillos, o los rojos que he puesto en escena. ¡Mis personajes son todos una caricatura, no lo olvide!... Dicho esto, mis negros, aquí, son oprimidos, y Tintín toma su defensa porque Tintín está, desde siempre, contra la opresión.

- Sadoul: Usted habla de convención; es cierto que hacer hablar a los negros en una jerga de "negrito" proviene más de una ingenua tradición cómica que no de un racismo subyacente. Pero, bueno, no es malo, a veces, pasar por encima de las tradiciones... Yo creo que Tintín en el Congo, por razones análogas, ha sufrido una larga cuarentena, ¿no?

- Hergé: Sí, pero ¿sabe usted dónde ha reaparecido por primera vez? ¡En una revista del Zaire!...

- Sadoul: Se ha dicho y repetido muchas veces que usted era racista. Éste es el momento de puntualizar las cosas; ¿qué tiene usted que alegar en su defensa? ¿Qué contesta cuando le tratan de racista?

- Hergé: Contesto que todas las opiniones son libres, incluso la de pretender que yo soy racista. Pero, bueno, ¡adelante! Ha habido Tintín en el Congo, lo reconozco. Era en 1930. Yo no conocía de ese país más que lo que la gente contaba en aquella época: "Los negros son unos niños grandes... Tienen suerte de que nosotros estemos allá", etc. Y yo dibujé a esos africanos con esos criterios, con el más puro paternalismo, que era el de la época en Bélgica. Por el contrario, más tarde, en Stock de coque - e incluso si se habla en "negrito"- me parece que Tintín da prueba de su antirracismo, ¿no es cierto?...
Es como con los gitanos de Las joyas.  La actitud de Tintín y la del capitán Haddock son idénticas, toman su defensa en contra de todos los prejuicios. Únicamente en Stock de coque, viendo a los negros destinados a la esclavitud y a unos árabes negreros, hago también racismo, ¡pero contra los árabes esta vez!  ¡No se terminará nunca!... Para el Congo,  al igual como para Tintín en el país de los soviets, ocurrió que yo estaba imbuido de los prejuicios del ambiente burgués en el cual vivía. De hecho, los Soviets y el Congo han sido unos pecados de juventud. No es que yo reniege de ellos. Pero, en fin, si tuviese que volverlos a hacer, estoy seguro de que los haría completamente diferentes. Además, de todos modos ¡misericordia para los pecados!.. .Y observe que ya en Tintín en America yo evidenciaba el poder blanco, la finanza blanca explotando a los indios. Para un "racista", ¡me parece que yo no ocultaba mis simpatías! ¿Y mis chinos de El loto Azul? Recuerde las vilezas que los blancos les hacían sufrir... No intento excusarme; confieso que mis libros de juventud eran típicos de la mentalidad burguesa belga de entonces: ¡eran unos libros "belgacanes"!...

Extraído de "Conversaciones con Hergé" de Numan Sadoul. Traducción de Johanna Givanel

(...) se evoluciona incesantemente y constantemente: no hay nada fijo, no hay nada estable, todo se destruye y todo recomienza. En el fondo, en mi juventud, componía mis "Tintín" sin preguntarme nada, sin razonar. Ahora reflexiono y medito más: respecto a lo que veo a mi alrededor y respecto a mí mismo. Y sobre todo, sobre todo, intento aceptarme tal como soy. Quizá sea lo más importante de la existencia: llegar a vivir en paz consigo mismo. Éste es el gran problema.  (Hergé)

Extraído de "Conversaciones con Hergé" de Numan Sadoul. Traducción de Johanna Givanel

ENLACES RELACIONADOS:

Tintín. ESE SOI DISANT PERIODISTA. De Ignacio Fontes. I y II 

Nueva York retira Tintín en el Congo de las bibliotecas públicas. 

Los problemas judiciales de Tintín en el Congo.

Tintín sigue en el Congo.

La polémica de Tintín y el loto rosa.

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