lunes, 5 de abril de 2010

THE GRASS ARENA

Ayer, un amigo y yo comentábamos por teléfono que las películas de segundas oportunidades o aquellas en las que los personajes triunfan por su esfuezo y logran sus "sueños" son más bien típicas del cine norteamericano. Rocky, Hoosiers, Rudy, Stand and deliver... Estábamos de acuerdo en que al parecer, todas esas historias de superación sólo podemos tragárnoslas si nos las mandan desde allí.
El caso es que cuando dejé de hablar con él me puse a pensar y recordé esta película.

Es inglesa, y su protagonista es un borracho de origen irlándes... pero os aseguro que es la misma historia. Sí, la música no es de Jerry Goldsmith, y no vamos a emocionarnos en la escena final, pero claro, no es el mismo tipo de película, aunque el tema sí lo sea.

Hace diecinueve años que no la he vuelto a ver, así que mis recuerdos sobre ella no es que sean muy precisos, pero me apetece traerla aquí no sé muy bien por qué (prefiero que penséis eso).

The Grass Arena es una película de Gillies MacKinnon, de quien debo confesar que no creo haber visto nada más.

Basada en la autobiografía de John Healy del mismo título (que no he leído), el "grass arena" al que hace referencia el título es el parque público de Londres y el ambiente callejero en el que Healy vivió durante bastante años junto a otros borrachos y vagabundos o maleantes como él. Un lugar muy poco agradable, como podréis suponer... Y que Healy compara con la arena donde los gladiadores combatían a muerte por la violencia y la brutalidad del "ambiente".

Suele decirse que detrás de este tipo de vidas hay una infancia desgraciada, y lo cierto es que la de Healy no fue un camino de rosas, precisamente. Maltratado en casa y en el colegio (como dice una canción que me viene ahora a la cabeza), inicia en su adolescencia una prometedora carrera en el mundo del boxeo (ganó varios títulos amateur) que no le conduce a ningún lado por culpa de su afición al alcohol.

"Afición" que le lleva a terminar sin trabajo, sin hogar y borracho la mayor parte del día. Así, la vida de John Healy parece estar encaminada en una sola dirección, pero en una de sus estancias en la cárcel, un recluso le enseña a jugar al ajedrez y John descubre que tiene talento para el juego.

A partir de aquí empieza la redención de nuestro hombre. Abandona el alcohol y empieza a participar en torneos de ajedrez en los que suele ganar habitualmente.

Si no recuerdo mal, hay un estupendo momento en el que Healy (un peón negro, para entendernos) gana un torneo en un club de ajedrez regentado por "alfiles blancos". A pesar de ganar, le dan un jugoso cheque pero no le dejan llevarse el trofeo, que consigue otro miembro del club, por supuesto. Tengo olvidado el film (demasiados años), pero esa escena me pareció muy significativa en su momento.

Healy escribió su autobiografía en 1988 con bastante éxito crítico y de ventas, y tenéis en este enlace una página dedicada a él.

16 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Yo no he visto la pèlícula y tampoc conocía al director de la misma. Pero estoy contigo en quye ese tipo de producto es tipico norteamericano.

Josep dijo...

Tampoco conocía esa película, que me apunto.

El tema que sacas a colación, David, es muy interesante y podría dar pie a varias reflexiones: Así, a bote pronto, se me ocurre que en la sociedad estadounidense persiste la teoría calvinista de la redención a través del trabajo y el esfuerzo: la laboriosidad como virtud y el empeño en el éxito como sentido de la vida.

Parece lógico, pues, que, ya que el público espectador está inmerso en dicha forma de entender la vida, se produzcan películas que satisfagan y complazcan, reafirmándola, esa cultura, obteniendo con facilidad la empatía del público.

Saludos.

Anónimo dijo...

qué flipe, nunca había oído hablar de esa peli. Sí he visto Regeneration del mismo director, que está muy bien, sobre los poetas de la Primera Guerra Mundial, basada en una novela de Pat Barker (que también está muy bien). McKinnon es un director muy muy británico. Aunque lo que dices sobre las segundas oportunidades es verdad que se ajusta al cine norteamericano, por razones evidentes. El sueño americano es creer que la vida es justa, y que si te esfuerzas lo conseguirás. La pesadilla europea es saber que eso no es cierto. Lo sabemos al menos desde los griegos, que eran quizá los más listos del planeta tierra, y acabaron como los esclavos de los romanos.

Lázaro dijo...

No existe la American Dream..
es un invento de los más poderosos,fabrican oasis de ilusión ficticios,el cine es una fantástica herramienta para desarollarlo..
un saludo,me apunto la peli

Mr. Lombreeze dijo...

No la conozco, pero has despertado mi curiosidad y voy a remediarlo cuanto antes.

Yo me sitúo en una postura entre el american dream y el desencanto de Lázaro en lo que al peso que el esfuerzo personal tiene en eso que llaman triunfo en la vida. Es como lo de los factores genéticos + ambientales. El esfuerzo sin suerte suele servir de poco y viceversa.
Pero claro, yo qué voy a saber de estas cosas si soy un downshifter irredimible...

Mr. Lombreeze dijo...

Acabo de descubrir que he visto una película de este director que creía no conocer en absoluto. Es una peli la WWI que está bastante maja: Regeneration

maryshelley dijo...

Voy a buscar esa película, me gustan las que dejan un poco de esperanza entre tanta basurilla.
No había oído hablar de ella.

ANRO dijo...

Pues no, no me suena la peli para nada, pero por lo que comentas tiene mucho de interesante. He investigado y parece que puede hacerse algo para verla así que ya se intentará.

Tengo que ponerme al día con tu blog porque si hay por ahí un par de retos.
Un abrazote

CINEXIM dijo...

No conozco esta película, pero el hecho de que aparezca el ajedrez por medio me ha llamado poderosamente la atención.

Me ha gustado mucho su comentario acerca de Cautivos Del Mal, en especial acerca de ese precedente de Broadway Danny Rose, que yo nunca hubiera imaginado.

Mi película favorita el cine en el cine es La Noche Americana. Yo es que a Cautivos le veo demasiado Eva Al Desnudo, no sé.

Saludos!!!

Manuel Márquez dijo...

No conozco ni peli, ni autor, ni personaje -o sea, ignorancia absoluta...-, pero, desde luego, tiene una pinta excelente. Tan excelente como tu blog, por el que acabo de recalar, y en el que veo, como comentaristas, a un buen puñado de compas que me resultan referencias de lo más fiable; cuando ellos trastean por aquí, mucho y bueno debe haber, a buen seguro. Seguiremos, pues, trasteando...

Un abrazo y buen diá.

PAblo dijo...

No viene a cuento pero a mí me encantan esas pelis de superación americanas (salvanto refritos televisivos) claro. Las hay en todas sus variantes desde enfermedades a deportivas y casi conforman un subgénero dentro del drama y casan muy bien con la supuesta mentalidad ganadora estadounidense.

Por otro lado, me gustan mucho las películas en las que se incorpora el ajedrez y esta que comentas no la conocía. Me la apunto.

Impacientes Saludos.

Kinezoe dijo...

Tampoco yo la he visto. Parece interesante; tomo nota pues del título. La que sí he visto hace poco es otra historia de superación personal por la que a su protagonista le concedieron al fin el Oscar, y no es porque se lo debieran (que se lo debían); esta interpretación lo merece. Ya comentaré algo en mi blog si me encuentro con ganas y tengo tiempo. Últimamente estoy algo flojete para publicar y tengo la astronomía muy abandonada, quizá va siendo hora... Tú sí que estás prolífico, amigo David ;-)

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Te voy a regalar un 4 en raya.

Bruja Truca dijo...

No la he visto. Pero a primera vista el actor del que nos pones una foto me ha recordado al actor que hacía del padre de familia en Las Cenizas de Ángela.
Un saludo.

CINEXIM dijo...

jajaj no te creas que no me ha tentado actualizar con The Player pero no tenía un recuerdo muy nítido de la película , vaya que me dejó un poco indiferente, al contrario que Short Cuts-de la que guardo un grato recuerdo. Así que hemos recurrido a viejas Glorias.

Broadway Danny Rose, para mí, es un precedente de Todo Lo Demás de Woody Allen, también. La 1ª me gusta horrores-vamos, toda la etapa Farrow- y la 2ª apenas nada.

Feliz Finde!!!

William De Baskerville dijo...

Pues, yo tampoco la he visto y me apeteceria verla, muchas veces las "menos conocidas" suelen ser las mas interesantes y las mas sinceras o realistas y curiosamente (aunque no venga a cuento) los carteles son muchisimo mas originales (bajo mi punto de vista)aunque eso no determine la calidad de la pelicula, que cada cual le damos la que nos parece mas adecuada segun el momento, a veces, dependen tanto los estados de animo con lo que vemos en pantalla, que lo que nos puede parecer una maravilla, la vemos dentro de unos años y no la vemos o sentimos como aquella vez...


Me apunto tambien el libro que menciona en la antrada anterior.


Saludos!

Pd: La frase de B.D. la verdad que da para muchas interpretaciones, de todas formas son los demas los que nos ven mas errores de los que nosotros nos borramos (aun sabiendolos) o nunca lo sabiamos.


Buen finde!.

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