domingo, 21 de noviembre de 2010

LOS VIVOS Y LOS MUERTOS.

¿Habéis comentado alguna vez el parecido entre las películas de El sexto sentido y Los otros?

Ya sabéis... lo de los fantasmas, esos finales tan de "sorpresa".

Hace tiempo que no las he vuelto a ver, pero si no recuerdo mal,  llegué a la conclusión de  que "Los otros" era una película menos tramposa que la de Shyamalan...
Aún así, os diré que prefiero muchísimo más la de "El sexto sentido" por motivos que son   más bien extracinematográficos.  Doy por supuesto que quien está leyendo esto ha visto ambos films, así que no descubro a nadie nada cuando hablo de ellas.

No prefiero la película de Amenábar por la sencilla razón de que al final los muertos se quedan a vivir en la casa y terminan echando de esta a sus  dueños legítimos, que son los vivos,  de los que además no sabemos nada. Lo siento... no tengo empatía con  muertos  como los de esa película,  que  parece que deben preocuparme más que los que vivos.

Los fantasmas de la película de Shyamalan en cambio me gustan más. Asustan, como debe hacer todo fantasma que se precie...Pero también les vemos desorientados... o con ganas de "arreglar" las cosas antes de "despedirse", como la niña envenenada, y...  al final,  el personaje de Bruce Willis. Aunque en realidad, por quienes nos preocupamos en "El sexto sentido" es por los vivos. Por la madre y el niño (una fantástica Toni Collette y un no menos fantástico Haley Joel Osment), por la mujer de Bruce Willis.

Y yo es que entre los muertos y los vivos, me quedo con los vivos.


Además, puede que el guión de la de "El sexto sentido" me parezca más tramposo, como os digo, pero tiene una escena que para mí es no sólo lo mejor de la pelicula, sino que me vale por toda la otra. Esa en la que el niño habla con su madre durante el atasco provocado por el accidente mortal de una ciclista.

14 comentarios:

GCPG dijo...

Películas necesariamente tramposas, claro. Las dos me gustaron, incluso durante los días siguientes decía que mucho. Obviamente, no sé si resistirían un nuevo visionado. Es el problema de estas películas con final sorpresivo. Si le quitas la sorpresa, ¿qué nos queda?

Tal vez habría que mencionar, salvando las distancias, la de "El orfanato".

Kinezoe dijo...

A mí también me gustó más "El Sexto Sentido". Y es que a Amenábar se le adelantaron, jeje... Por cierto, se está desinflando un poco este chaval, ¿no? Bueno, es la impresión que a mí me da...

Saludos.

egoitzmoreno.com dijo...

sí, la secuencia del coche es de lo mejorcito de la peli (me gusta mucho también cuando madre e hijo comen, sentados a la mesa y ella le echa la bronca por haberse llevado el broche de la abuela).

pero... a lo que iba, a mí, de amenabar, sólo me gusta "tesis". "ágora" ni la he visto, ni la veré.

y, respecto a "el sexto sentido", lo mejor es que juega a ser una peli de miedo... para convertirse, de forma sutil, en un drama muy elegante. por supuesto, canta muchísimo eso del vídeo como prueba de asesinato... y un par de cosas están cogidas por los pelos... pero me parece una peli muchísimo más humana que "los otros", donde nada interesante se me cuenta.

en fin, un saludo!

Lughnasad dijo...

Para mi es evidente que ambas películas comparten final sorpresa muy parecido. Personalmente me quedo también con "El sexto sentido", el final me gustó muchísimo, a pesar de ser tramposo. Como decía la canción, una mentira agradable es muy fácil de creer.
Saludos

Mr. Lombreeze dijo...

A mí Los Otros me pareció un tostón, no me acuerdo de casi nada, y El Sexto Sentido me gusta más cada vez que la vuelvo a ver, pese al leve tufillo seudo televisivo que tiene. Le voy encontrando otras virtudes cinematográficas que no pude apreciar en el primer visionado por el shock de la sorpresa final. Por ejemplo, la escena que apunta egoitz.

Bueno, llamar "trampa" al recurso de estas pelis igual es demasiado, pero entiendo lo que dices. Me gusta más "truco", (gilipolleces mías).

David dijo...

-GCPG: La de El sexto sentido la he visto un par de veces. A mí me aguantó un segundo visionado porque más allá de las trampas (o trucos, como prefiero Mr.Lombreeze) había una historia (varias, en realidad) que me seguían interesando. Los otros no la he vuelto a ver (ni ganas). El orfanato no la he visto aún (ni me muero por hacerlo).
Un saludo.

-Kine: No sé a qué chaval te refieres. Si es al Shyamalan... Desde Señales no he visto las otras que ha hecho (me pareció tal tontería esa) Ya me iré poniendo.
Si es al Amenábar...Desde, ¿los otros? pues igual.
No sé..

-Egoitz: A mí Tesis no es que me gustara mucho tampoco, la verdad. Y Abre los ojos...Eeeeeh! Prefiero Ubik, pero me gustó algo más. Aunque no la vería una segunda vez. Lo de que El sexto sentido es mucho más humana. Sí. Ese es uno de los motivos por los que la prefiero.

-Lughnasad: Estamos de acuerdo, entonces. Saludos.

-Mr.Lombreeze: Me pasa lo mismo. Y mientras que no me importaría volver a ver la de Shyamalan, la "otra", pues como que me da pereza.
Lo de "truco"... eeh...pues sí, podría valer, lo acepto. Pero es que hay algunas en las que el "truco" canta demasiado...

Un saludo a todos y gracias por vuestros comentarios.

edu dijo...

Hola David;
Los otros me gustó lo justo como trabajo final de curso del alumno aventajado de la clase de "Terror clásico".
De la de Shyamalan lo que más me gustó es la labor pedagógica que hace, al "humanizar" a los espíritus y mostrarles como pobres diablos en busca de ayuda...Desde que la ví,lo único que temo de encontrarme con un fantasma es que me pida dinero..

Salud y saludos

David dijo...

-Edu: Ja,ja... Me gusta lo que dices acerca de Amenábar y los espíritus de Shyamalan..
Por lo demás...pero si ya te has encontrado con "vivos" como yo que te han pedido dinero, qué problemas vas a tener con los fantasmas (ja,ja).
Saludito y recuerdos al resto.

Josep dijo...

No me gusta el adjetivo de tramposa que adjudicas a ambas películas un tanto temerariamente (ahí, dando caña y llevando al contraria) porque trampa tiene una connotación de engaño fraudulento o con visos de defraudar y ambos guiones me parecen buenos.

Aunque coincido contigo en que la de Amenábar se sustenta sobre un artificio más débil visualmente hablando, porque el hindú sabe dar pistas a lo largo de toda le película acerca de la condición de su protagonista: lo que pasa es que en un primer visionado, no las vemos.

Por eso es recomendable repasarlas: creo que ambas soportan más de un visionado sin perder interés. Amenábar consigue una muy buena atmósfera recreando el ambiente de la casona, aunque también coincido contigo en que la relación de sus fantasmas con los vivos no acaba de estar todo lo bien perfilada que uno quisiera.

Pero es que, con temática parecida, son distintas, incomparables. Y meterlas en una misma entrada, no es una trampa, David, pero sí un ardid.

(Y me ha salido un ripio pareado sin haberlo buscado)

;-)

Un abrazo.

p.d.: oye: lo de las letras esas ya me está mosqueando: "mogoide" urghhhhh
;-)

David dijo...

-Josep: Vale. Haré lo que dice Mr.Lombreeze. Son películas con "truco". En un primer visionado no las vemos, y en un segundo vemos que las falsea. Si los muertos se le aparecen al niño tal y como quedaron al morir... Bruce Willis debería aparecer con la camisa empapada de sangre y no tan limpito como siempre va. Pero bueno, eso son "detallitos" sin importancia.
Son comparables...pero te reconozco que soy un tramposo (ja,ja)
PD: Sale cada cosa en lo de las letras... más rara que la que te encuentras en algunas entradas.
Un abrazo.

Josep dijo...

El personaje de Bruce sale limpito, David, porque vemos la historia a través de sus ojos, precisamente: ése es el ardid pletórico de fuerza lógica: nunca te ves a tí mismo como te ven los demás.

Mecachis: tendría que guardarlo. eso...
;-)

David dijo...

-Josep: Hace mucho que no la he vuelto a ver. Pero diría que la peli la vemos a través de los ojos del niño, en todo caso... Aunque bueno, recuerdo que hay escenas en las que sale Bruce con su mujer..
Lo que apuntas está muy bien. Si no lo guardas tú, lo usaré yo en alguna entrada ;-)
Un abrazo.

Ozimandias dijo...

Los Otros es una película claramente articulada en torno a su sorpresa final; una vez conocida esta, la película pierde fuerza.

El Sexto Sentido, por el contrario, es un drama sobre diferentes personas que se niegan a aceptar su realidad y ello las hace desgraciadas; cuando cada una de ellas acepta la verdad sobre sí mismas (el doctor, el niño) o sobre otros (la madre sobre la naturaleza de su hijo, la esposa sobre el afecto de su marido) esto les permite seguir adelante y perder los miedos y barreras que se autoimponían. Teniéndolo en cuenta, el final del personaje de Willis es perfecto ya que la sorpresa que recibe al mismo tiempo que el espectador no sólo le permite seguir adelante, sino que es deducida tras reconsiderar el pasado reciente (todas las pistas que también el espectador ha ido recibiendo), no en base a una nueva revelación. Al replantearse su situación y aceptarla, se libra de miedos y traumas y puede seguir adelante, como el resto de personajes.
Es decir, esa revelación no es sólo una forma de epatar, sino que cristaliza y lleva al extremo lo que ya habíamos visto en el resto de personajes, siendo así un broche perfecto para un drama que antes incluso de dicha revelación ya era una historia perfectamente cerrada.

Una pena que un final tan brillante y coherente sea tomado por la mayoría del público como una argucia argumental, una pirueta que irónicamente eclipsa la brillantez de toda la trama. Ese final ha resultado ser un árbol tan grande que ha tapado el bosque para la mayor parte del público.

David dijo...

Ozimandias: Gracias por tu comentario, con el que estoy bastante de acuerdo, por cierto.
Un saludo.

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