lunes, 16 de marzo de 2020

EL ENIGMA DE LA ESFINGE

Y la Esfinge le preguntó a Edipo:


- ¿Cuántos paquetes de arroz, leche y rollos de papel higiénico debes llevar a tu casa cuando los supermercados siguen funcionando sin problema y se ha garantizado que no va a haber falta de alimentos?



Y sí.  Este es un tema serio (que ya hay muchos muertos y desgraciadamente y por lo visto va a seguir aumentando la cifra estos días)... Pero hay cosas que mejor me las tomo con humor, tratando de entender al resto del mundo, o me quedo pensando que el virus se queda corto y añoro al Dr. Strangelove con su solución final.
Y es que llegar al supermercado y encontrarme con todas las estanterías de leche vacías es algo que no entiendo y me deja perplejo cada vez que voy... Más aún cuando los supermercados, como han informado por diversos medios, van a seguir abiertos durante toda esta pandemia. En el supermercado al que he ido hoy,  han empezado a etiquetar la baldas de los productos con un aviso de "No más de cuatro productos por cliente". Eso es algo que debería haber salido de nosotros, y no tendrían por qué recordárnoslo ellos.  Aunque claro, justo hoy que iba a coger mis 24 docenas de huevos, mis 25 kilos de arroz, 30 kilos de lentejas y mis 50 litros de leche para mi consumo semanal, como hago habitualmente, me vienen con este aviso...


12 comentarios:

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Tal vez influya el hecho del aislamiento recomendado. Algunos planifican comprar en cantidad, para no tener que salir diariamente. Claro que podría haber una exageración.
¿La Esfinge sería imnune o su parte humana la haría suceptible al contagio?

David dijo...

-El Demiurgo de Hurlingham: Sí. Influye, claro. El miedo es libre, y la gente pensará que si no puede salir porque se ha contagiado, más vale estar aprovisionados...Pero creo que una vez más, lo que prima es el egoísmo, la estupidez (por ignorancia; no digo que todos los que se comportan así sean estúpidos en su vida normal, pero el miedo les/nos hace cambiar y empezar a comportarnos así). No sé... Es un tema complicado, supongo.
Y sobre lo de la Esfinge, ni idea... Lo que tengo claro, es que si era humana en parte, no estaba libre de lo que es inherente al ser humano y en mi opinión, nos identifica como especie, por encima de banderas, religiones, color de la piel y demás... La estupidez. Eso nos une a todos. Se contagia más que la gripe, y ha causado más muertes a lo largo de la historia que cualquier otra cosa. Sí, las guerras serán intereses económicos...pero siempre tiene que haber unos estúpidos como nosotros dispuestos a jugar el juego de los de arriba que nos meten banderas, orgullos patrios y chorradas por el estilo. En fin...

Josep dijo...

Antes que se me olvide: repasa la configuración del blog, porque la letra de los comentarios se ve pequeñísima, casi ilegible.

Del tema: la gente es estúpidamente egoísta. No hay más explicación. Es terrible, pero no hay otra.

Cuando todo esto acabe -o antes, si se alarga mucho- empezarás a ver comida tirada en los contenedores.

Del papel para culo, les obligaría a comérselo. Estas actitudes son las que provocan pánicos innecesarios, malestares y molestias.

No quiero ni pensar en lo que ocurriría en caso de gravedad extrema.

Habría que racionar.

Por cierto, racionar y raciocinio y razón son parientes, ¿verdad? solo que el racionamiento se impone, precisamente por falta de raciocinio.

Señor, señor, vaya ciudadanía.

Un abrazo.

abril en paris dijo...

De Pé a Pá.

¿Se puede explicar? Parece que en situaciones de pánico o cuando creemos perder el control sobre nuestra vida, ante una amenaza real o imaginaria tendemos a comportarnos así. Irracionales, egoístas.
Y esos comportamientos se "contagian" como el virus.

Lo del papel higiénico.. Se nota más porque es voluminoso. Los botes de tomate o los paquetes de arroz también desaparecen pero se nota menos mientras los reponen en los estantes.
No sé.. Creo que vivimos en una sociedad muy frágil.. y no estamos preparados para afrontar determinadas situaciones, acostumbrados como estamos a tener todo a nuestra alcance, voraces como somos, derrochando a cascoporro.

Saluditos

PD. Lo de la Esfinge..?

Alí Reyes dijo...

tiene nombre y apellido: Compras Nerviosas

abril en paris dijo...

Posdata

Y nos tranquiliza atrincherarnos detrás de nuestra muralla de rollos de papel. ;)

David dijo...

-Josep: Lo de los comentarios no sé por qué puede ser. Y poco más que añadir a todo lo que apuntas, porque opino bastante parecido.

-abril: Sí.Todo tiene explicación, y en parte podemos entender por qué nos comportamos así (aunque no sea ni solidario, ni lógico)
PD: lo de la esfinge era porque aunque Josep diga que "la gente es estupidamente egoísta" o lo que tú y yo apuntamos, para mí es un enigma incluso más difícil de entender que el acertijo original. ¿por qué, a pesar de que nos dicen que no va a faltar de nada, el miedo nos lleva a comportarnos así? En fin...

-Ali Reyes: Bautizadas quedan entonces ;-)

-abril: Trincheras muy penetrables por el virus, me parece a mí...

ricard dijo...

El problema es la envidia.

Yo vivo en Igualada (única población española confinada sine die). Voy de mi casa a la farmacia, me cruzo con una familia con mascarillas protectoras homologadas. En el establecimiento, pregunto una vez más si por una remota casualidad les quedan mascarillas o líquido hidroalcohólico o como narices se llame y me contestan con un despreciativo NO, como diciendo "imbécil, ¿por qué preguntas?". Creo que si no fuera porque ellos sí llevan mascarilla y, además, les separa de mi un plástico protector, me toserían en la cara.

O sea, ahora tengo envidia de esa familia privilegiada que debió acaparar mascarillas cuando todavía existían.

En fin, paciencia que tenemos para rato. Y disculpad que aproveche el foro para desahogarme.

Un afectuoso saludo.

David dijo...

-ricard: mmm... El tema es que esa "familia" igual no debió acaparar, sino comprar las que pensara que fuese a necesitar. No sé..
Nada que disculpar. Puedes desahogarte lo que quieras (que poco desahogo ha sido este).
Esperemos que pase pronto la cosa. ¡Ánimo!.
Un abrazo.

miquel zueras dijo...

En Europa no estamos acostumbrados -desde el 45- a estas situaciones. Me imagino a mi madre si aún estuviera viva diciéndome: "Nen, no te quejes que cuando la guerra veíamos los mercados aún más vacíos, no podíamos salir de casa por los "Pacos" (francotiradores) y si te quedabas en casa peor, pues te podía caer una bomba encima.
Curioso, después del papel higiénico lo siguiente que se agotó fueron los huevos.
A veces tengo la sensación de estar viviendo en el libro "Soy leyenda" pero sin vampiros, sólo padres de familia acaparadores con mascarilla arrollando con sus carritos por los pasillos del Caprabo.
Saludos, David!
Borgo.

David dijo...

-miquel: Hola! Sí. Igual nos quejamos de vicio...
Y además, a poco que hubiésemos actuado con algo de cabeza (sin acaparar en plan egoísta), haríamos que el resto no tuviese por qué no tener algo que en teoría y al contrario que cuando los mercados estaban de verdad vacíos, podría tener sin problemas.
Pero es como somos...
Los supermercados deberían (algunos ya lo están haciendo) a limitar el número de productos por persona ya que a algunos no les entra en la cabeza que hay gente que puede necesitar lo que él no va a usar en esta cuarentena por mucho que acapare.
Saludos!!

Frodo dijo...

Qué bueno ver actividad por acá. ¡Tuvo que venir una pandemia para lograrlo!
Buena pincelada de realidad, con el humor picante que nos está faltando.

Lo curioso es cómo los productos hablan de las sociedades. Acá en Argentina la situación es muy similar a la de España. El papel higiénico fue lo primero en desaparecer. En EEUU salieron corriendo a comprar armas, y en Holanda al parecer las filas para conseguir marihuana eran interminables.

Que te sea lo más leve posible. A disfrutar del arte y sus adyacencias
Abrazos virtuales

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