viernes, 22 de octubre de 2010

EL VAGABUNDO, El RATÓN Y DIOS.

Recuerdo que en aquella enciclopedia verde de Argos Vergara que tan buenos ratos me hizo pasar (aún no existía internet) había dos entradas para Charles Chaplin. Una para él, y otra para Charlot. La de Charlot iba sobre el personaje, sobre el vagabundo. Lo que representaba y su importancia cinematográfica y social a lo largo del siglo XX.

Lo cierto es que si habéis visto los largometrajes de Chaplin (cosa que todo el mundo debería hacer) tal vez añadáis a la imagen de ese vagabundo algo que va más allá de sus zapatos, su bastón, su bigote...  la imagen interior, lo que transmite. La de la buena voluntad, la bondad, la ternura y todas esas cosas que hacen que admiremos a una persona cuando se las encontramos más allá de la situación social de la que procede o en la que se encuentre, y que al contrario de lo que algunos pueden pensar no tienen nada de ñoño o sentimental.

Pero lo cierto es que el personaje no siempre fue así. De hecho, en sus primeros cortos era alguien bastante más egoísta y aparte de su indudable vis cómica no transmitía esa sensación al espectador que os acabo de contar...

La imagen del vagabundo la fue  moldeando Chaplin con cada película, y aunque aún mantuvo características del pasado del personaje (el momento en el que piensa arrojar al bebé recién encontrado  por un sumidero en El chico, por ejemplo) irá acercándolo más al vagabundo que todo el mundo amaba (y sigue amando, en mi caso). Porque con lo que nos quedamos de esa película no son los momentos en los que el vagabundo trata de deshacerse de la criatura, sino en el amor que acaba por tener por su hijo (porque no es otra cosa), cómo lo intenta sacar adelante en el mísero mundo en el que le ha tocado vivir, cómo lucha por recuperarlo cuando se lo arrebatan, etc...


La primera vez que Mickey Mouse empezó a adquirir popularidad fue en  Steamboat Willie.  No sé qué imagen tenéis de Mickey, pero bueno, todo el mundo sabe que su personalidad es más bien "corriente". No destaca por ser tan airada y temperamental como la  Donald,  o tan torpe pero bienintencionada como la de Goofy. El ratón es alguien bueno, amistoso, heroico cuando la situación lo requiere, etc...



Pero no fue siempre así.  En su primer corto  abusaba del resto de los animales del barco, y en sus primeros cortos todavía no tenía tan definida su personalidad (que algunos pueden considerar "indefinida", tal vez). En realidad, el ratón fue creación de  Walt , más allá de que el diseño fuera de Ub Iwerks,   dándole al principio su voz al personaje,  y está claro que fue a quien más cariño tomó de los nacidos de su factoría.
Al igual que Chaplin hizo con su vagabundo,  Walt fue moldeando la figura del ratón para que al llegar a un mayor número de espectadores , estos no encontraran nada que objetarle como un comportamiento violento o injustificado o malos modos.
Lo curioso es que  Disney hacía que sus animadores estudiaran las películas de Chaplin a la hora de dar vida a sus criaturas... y no  recuerdo si especialmente con el ratón (tendría que comprobarlo, pero me da pereza buscarlo, ya lo siento).


Y llegamos al tercer personaje en cuestión. Superman, la creación de Jerry Siegel y Joe Shuster, más allá de las características por las que ahora le conocemos, no presentaba una imagen tan políticamente correcta en sus primeras historias. Vamos, que si no recuerdo mal, no se andaba con chiquitas a la hora de zurrar a los malos, y no tenía la imagen de "boy scout" con la que hoy le asocia el público (o parte del público). Era tan duro como podía serlo Batman (o más).

La dicotomía que existe entre ambos personajes es algo que ha ido marcándose o estableciéndose con los años por diferentes historias y guionistas, pero no nació así al principio. Tenéis un más que recomendable artículo sobre Superman  en este enlace de Es muy de cómic.


Supongo que en aquella época y aquellos años cuando un personaje llegaba a ser marca representativa de algo (y el vagabundo, el ratón y el superhéroe lo eran) debían limarse sus aristas y que así pudieran ser aceptados adecuadamente por el conjunto de la sociedad.
Al fin y al cabo, como marcas enormemente populares y seguidas con devoción debían desempeñar y representar los valores, conductas y enseñanzas que se querían transmitir.

Personajes como Mickey o Superman han sido acusados en muchas ocasiones de ser planos, de no poseer rasgos o características destacables que permitieran hacer buenas historias a los guionistas o artistas que se encargaban de ellos. Al pensar en esto siempre recuerdo la frase de Jerry Siegel (precisamente el creador de Superman) que venía a decir algo como "No hay malos personajes, sino guionistas incompetentes".

Curiosamente, creo que hoy en día la situación es muy distinta. Y el hecho de que personajes cuya moral puede ser más que dudosa y que ser casi más villanos que héroes sea lo que les haya traído más popularidad es una buena muestra de hasta qué punto los valores o las cosas que antes se apreciaban han cambiado.

21 comentarios:

4 strongs winds and 7 seas dijo...

Mucha,mucha nostalgia me has creado con tu magnifico post!
un abrazo

Anónimo dijo...

Siguiendo con nuestra discusión, la cita de Siegel es muy molona, pero simplemente no es cierta. Hay personajes malos, cuando no tienen una complejidad mínima que permita construir un drama sobre ellos.

En el mundo de la fan fiction está el estereotipo de la Mary Sue, el personaje perfecto que lo hace todo bien, sabe de todo y siempre tiene éxito en todo lo que se propone. Con un personaje así no hay manera de hacer una historia decente.

Y Superman, el Superman que han ido heredando los guionistas a lo largo de las décadas, es exactamente así. Demasiado fuerte y demasiado bueno, no se le puede llevar a ningún lado porque no va a ser derrotado ni va a morir, y no se va a corromper. Es un cliffhanger con un precipicio de cincuenta centímetros.

Los guionistas intentan hacer virguerías con dos trucos de sombrero de mago: Superman va a morir, o Superman se vuelve malo.

Pero como los lectores no son tontos, ya saben que eso nunca va a ocurrir, que siempre es un proceso reversible, o el equivalente al final "todo fue un sueño", y por eso la tensión es cero.


La página que ponías en el anterior post es tan bonita porque el personaje de la chica SÍ puede morir, porque es humana y porque no es un personaje zombi como Lois Lane, Lana Lang o Jimmy Olsen, condenados a girar alrededor de Superman por toda la eternidad.

Por eso, me parece, todos nos conmovemos con ese momento. Es verdad, queda guay que alguien como Superman diga "eres más fuerte de lo que crees", pero realmente bastaría con que se lo dijera una figura de autoridad, alguien fuerte a quien ella hubiera admirado en el pasado, para que la historia funcione.

Creo que Superman ya no tiene remedio, salvo cuando pase al dominio público y alguien haga algo realmente radical e interesante con él. Ojalá me equivoque.

David dijo...

-4 Strong: Espero que sea una nostalgia con más alegría que tristeza, y gracias por el comentario.

-Anónimo (no para mí):
¿Qué no tiene remedio? Tú déjame a mí al cargo de los guiones y ya verás (ja,ja).
No estoy de acuerdo. Sí hasta cierto punto, pero no del todo. Es cierto que construir un drama sobre esos personajes tal vez resulte más difícil, más complicado que con otros que, no nos engañemos, parece que se puede extraer más jugo de ellos.

Lo del precipicio de cincuenta centímetros me ha hecho gracia, pero sigo sin estar de acuerdo. Superman no es como Mary Sue... Puede que sea demasiado fuerte (y sí, demasiado bueno)...Pero en realidad sabes que todos los personajes de pijamas de colores de los comic-books tampoco van a morir en principio y supones que también son buenos (igual no tan buenos, vale).

Tú mismo me estás dando la clave de por dónde pueden ir las historias. En el resto de los personajes. Y te aseguro que no es lo mismo que se lo dijera una persona con autoridad para que la página funcionase. Funcionaría, pero de otra forma. Funciona como funciona porque se lo dice Superman... que tiene tiempo entre pelea y terremoto para atenderla.

No hay necesidad de algo radical. Tan sólo de buenas historias. Es más, con personajes como Superman o Mickey Mouse tienes la posibilidad de hacer historias más que decentes, historias míticas, porque los personajes lo son.
Saludito y gracias por tu comentario.
PD: No me respondas demostrándome que eres más ingenioso y dedícate a lo que tienes que hacer (bueno, haz lo que quieras). Pero esto podemos seguirlo otro día.

Fran G. Lara dijo...

Y claro, este ataque de nostalgia infantil es el que te ha impelido a que nos enseñes esa carita coronada con algo más de pelo del que la corona ahora. O tal vez debería decir repartido por latitutdes distintas.

David dijo...

-Nemo: Ja,ja... No. Ese no es el motivo. Ya sabes que cambio de cabecera a menudo, y bueno, lo cierto es que le tengo un cariño especial a esa foto.
Andaba pensando ponerla algún día. Ha sido hoy, sin más.
Hubiera preferido poner alguna de los vástagos del de la carita, pero le han amenazado si lo hago, y temo por su integridad física.
Además del pelo, perdió esa mirada, y otras cosas, pero bueno, eso para otro post.
Saludito.

Lughnasad dijo...

Quizás no tenga mucho que ver con la idea general de la anotación, pero además de esa evolución, llamemos psicológica, también hay una evolución gráfica.
El caso de Mickey Mouse es el más sonado. Desde su creación, el ratón Mickey ha ido dulcificando sus rasgos, sobretodo, en el tamaño y forma de cabeza y ojos, para hacerlos más "adorables", más "queribles", más infantiles. En Biología eso se llama neotenia y en algunas libros se cita este ejemplo de forma explícita, como por ejemplo en este diagrama.

Por cierto, el niño de la portada tiene cara de majete,he dicho majete y no machete ;-)

Josep dijo...

Parecen tres pero son dos los temas que sugieres, porque la manipulaciòn de Charlot y de Mickey en manos de sus creadores y a lo largo de tanto tiempo me parece normal, buscando una tipología que se va ajustando a lasa tramas y a los espectadores.

Respecto a Superman, siempre me ha parecido que se halla mediatizado por sus orígenes: si desde las primeras viñetas se le conceden una serie de poderes que se van puliendo, concretando, detallando, ese conjunto deviene, más que en una herencia, en un fideicomiso para los sucesores que toman en sus manos el personaje, totalmente condicionados. Y lo peor para ellos es que el seguidor conoce al dedillo las virtudes del héroe y en demasiadas ocasiones -sobre todo en el cine- la falta de lógica interna es evidente y lastimosamente nunca hilarante: más bien penosa.

Por ello creo que sí, que no hay personajes malos o flojos: hay guionistas ineptos y guionistas buenos, aunque de los últimos resulte más difícil hallar algún ejemplar.

Saludos.

David dijo...

-Lughnasad: UUUMMMM...Sí, ese diagrama que has puesto de ejemplo está muy bien. Y es cierto que en Mickey hay una evolución gráfica en ese aspecto...pero también la hay en otros personajes como los Simpsons,por ejemplo (¿has comparado cómo eran en los primeros episodios con los de ahora, por ejemplo?). Es decir, que ese proceso o manipulación (no voy a decir evolución, como advertían en tu diagrama) es hasta cierto punto lógico.
Por otra parte, muchos personajes de ficción están sometidos a no envejecer. ¿Te imaginas que el personaje de Chaplin además de vagabundo fuera un viejo que apenas pudiera andar? Hubiera perdido mucho encanto...O un Superman achacoso, para el caso.

El niño de la portada era majete, sí. Buen chaval. Un poco tonto, para qué nos vamos a engañar, pero buen chaval. Yo lo conocí (ja,ja)
Gracias por tu comentario. Un saludo.

lokodatar dijo...

Obviamente estos personajes evolucionaron , como cualquier producto comercial sea cual sea, salvo que en aquella época los estudios de mercado eran el propio dia a dia del artículo, mientras que ahora esas ambiguedades de personajes que comentas, o el sabor del nuevo chicle de Trident, lleva horas y horas de estudio y pruebas previas.
Es por ello que esta nostalgia ha de ser aún mayor, por la pureza de lo que fue y jamas sera de nuevo.

ANRO dijo...

Creo que la portada que colocas tiene mucho que ver con los tres personajes que nos traes a la tertulia.
Los personajes más carismáticos suelen tener dos caras. Un personaje plano es aquel que no es capaz de desdoblarse. Es un ser primitivo. Alguien no acabado.
Tomando el último personaje ¿porqué dios ha conseguido colarse en la humanidad?....Cuidado cuando dios ruge!..Puede caer un diluvio, las diez plagas o la destrucción de Sodoma y Gomorra.
Pero cuando cambia su rictus maligno y sonríe bondadoso construye un jardín y embobalicona al hombre.

Claro que Charlot sin esa vena maliciosa no sería el mismo. Su padre Chaplin se la enseñó cuando lo creó a su imagen y semejanza.

¿Y qué hay tras ese ratón aparentemente plano?....Mucho, muchísimo business y money, money money.

Total amigo David, que para empujarle a la vida hay que imitar a nuestro santísimo y egoista creador. Al fin y al cabo estamos hechos a su imagen y semejanza.
Un abrazote.

abril en paris dijo...

Estar a la altura del personaje que uno mismo ha creado como lo hizo Chaplin es duro,pero él fué creciendo y enriqueciendo hasta darle toda la profundidad que hemos admirado y seguiremos admirando, a partir de su aspecto, su ropa , un bastón y un bombín pero su instinto y las experiencias de su propia vida le ayudaron ,le hicieron más fuerte.

Muy interesante eso que nos cuenta de Mickey que muy al contrario es una creación de otro, un diseño basado en lo que ya nos habia mostrado Chaplin.
Superman ha ido cambiando hasta el color de sus mallas...
Finalmente todo es cuestión de guión, bueno a ser posible.
Los tres personajes son iconos de nuestra cultura.

Un saludo y un placer :-)

David dijo...

-Josep: Casi se me escapa tu comentario. Lo has colgado mientras respondía al anterior. Estoy de acuerdo en lo que comentas, pero lo aplico a los tres, no sólo a dos. Van adaptándose y conformando su tipología a los tiempos. En lo que también coincido es en lo de los guionistas y lo difícil que resulta encontrar a los buenos. Un saludo.

-lokodatar: Tienes razón. Y por eso pasaban cosas como lo de las portadas de gorilas (ja,ja).
Un saludo.

-Anro: Tú como Nemo. La portada no tiene nada que ver con este post. Por lo demás, poco más tengo que añadir a tu comentario, que me ha encantado. Bueno, que el Dios que se cuela entre los humanos en este caso es bondadoso (por suerte), que la vena maliciosa de Charlot es menos dañina que otras y acaba supeditada a su vena benigna, y que detrás del ratón, además de business y money había sueños y cariño. Un abrazote de los tuyos.

-abril en paris: Lo de Chaplin a mí me parece de un mérito impresionante. Como tú dices, él creció, y su personaje con él.
Y es cierto, lo del guión tiene mucha importancia a la hora de definir a los personajes.
El placer es mío. Otro saludo por mi parte.

Blue dijo...

Si los personajes van cambiando al gusto de los consumidores, también habría que deducir que esos actuales de "dudosa moral" son los que nos gustan ¿No?.
Respecto a los héroes de las películas. A mí, de pequeña, me daba mucho miedo ver cuando en una película el protagonista pasaba por apuros y todo apuntaba a que la cosa terminaría mal, hasta que un día me dijeron."No eso no pasa nunca, porque si pasara la película se cortaría", ja, ja, ...así que para mí las películas eran como un organismo vivo que protesta cuando algo va mal. Quedé muy tranquila y durante algunos años no volví a sufrir, ja, ja.
Muy rico el niño de la foto ;-).
Dices no sé qué de la mirada...¿es que hay alguien que conserve la mirada de cuando era niño?

Saludos.

David dijo...

-Blue: Supongo que sí, que esos de "dudosa moral" son los que ahora gustan. Luego no nos quejemos de cómo actúa alguna gente en la vida real si aplaudimos ciertas actitudes en la ficción. Es bonita la anécdota que cuentas (ja,ja).
Yo creo que hay gente que sí conserva esa mirada, o a la que puedes encontrársela detrás de la de adulto, más fácilmente que a otros que tal vez la perdieron irremediablemente.
Un saludito.

MrMierdas dijo...

Tiempos modenos, una de mis pelis preferidas, sigo partiendome y la he visto como 20 veces.

Uff!!! David, lo de psicoanalizar a estos personajes me parece que le quita un romanticismo brutal!Creo que han cambiado como todos los hacemos. También creo, que no hay maestros como los de antes. Muchas veces la ignorancia en estas cosas viene de maravilla.
Ahora, ningún super heroe puede darle hostias a minorias etnicas.
Magneto, no se puede meter con el doctor Xavier porque va en silla de ruedas.
Mickey, se ha vuelto pedantemente educativo.
Chaplin...salen biografias de mierda dieciendonos que era un cabrón...
Eso es lo que pasa. Todo pasa por esos asquerosos filtros.
Batman le tiene que decir al Joker, que le da de hostias no por su enfermedad mental con pensión del estado y que después le leerá sus derechos ante su abogado de Legalitas...venga va!!!
MANIPULACION TOTAL!
Sabes que soy un nostalgico y soy de los de cualquier tiempo pasado fue mejor y más ahora que estamos todos con la mierda de la crisis.

marcela dijo...

Hola David, desgraciadamente cuanto peores personajes son más interesantes. Aquellos tiempos de los héroes buenos han pasado a mejor vida. Ahora, los personajes a imitar son los triunfadores y malos malísimos que han llegado por malas artes hasta dónde no se merecían.
de todods modos siempre nos quedarñá "el chico" y tantas películas maravillosas en las que los personajes no eneseñaban que ser bueno tenia premio: el de sentirte bien.
Un abrazo

David dijo...

-Mr.Mierdas: Tienes razón. Psicoanalizarlos les resta encanto... Mejor dejarlos como están (ja,ja). Lo de tu nostalgia lo he comprobado hoy mismo. La mía ya me la han "restregado" o "advertido" (depende) algunos amigos en otras ocasiones. Me ha encantado tu comentario.

-Marcela: Cómo me alegra verte por aquí. Has escrito este cometnario mientras andaba escribiendo un post especialmente para ti. Da igual cómo vaya el mundo o cómo se comporten los demás... ser bueno tiene su premio, y es el que tú dices. Gracias por tu comentario.
Otro abrazo para ti.

Crowley dijo...

El pasado siempre vuelve para avergonazarnos, jejeje. Lo de Mickey y Superman sí que lo sabía, lo de Chaplin, lo desconocía, pero que conste que ya estoy con su filmografía, que no se diga ;)
Saludos

David dijo...

-Crowley: Ey, qué comentario más ingenioso. Yo en realidad lo veo más bien como que en esos comienzos los personajes eran como niños un poco brutotes, todavía "sin educar" (ja,ja) Uuum... Creo que tienes como tres o cuatro de su filmografía, ¿no? Si te hacen falta más, ya sabes (ja,ja).
Saludo.

William De Baskerville dijo...

Prometo prestar mas atencion la proxima vez que vea el corto de Mickey,y fijarme en ese cambio, que lo tengo en algun dvd disney, pero no recuerdo cual.
Que ademas el cambio fisico o dibujado mejoro muchisimo mas.

El chico, si la he visto, y me gusto.

David dijo...

-Henry: Lo tienes en la foto del post. ¿te imaginas al Mickey de colores pisando la cabeza de un gato y estirándole de la cola tan alegremente? Y sí, el cambio físico del personaje mejoró mucho con los años. Varios dibujantes geniales fueron encargándose de ello, y hay ya un gran cambio entre el Mickey de Ub Iwerks y el de Fred Moore, por ejemplo.
Un saludo.
PD: Si no te llega a gustar "El chico", mal, Henry, mal (ja,ja) Es broma...

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...