sábado, 25 de diciembre de 2021

CHICO, ERES UN HOMBRE RICO

 


Ayer por la noche vi ¡Qué bello es vivir! (1946), como suelo hacer cada Navidad desde hace unos años...  Y desde que empecé con este blog, lo que también suelo hacer es dejar unas líneas hablando sobre la película. De hecho, este blog se encuentra en un profundo letargo... y el único momento en el que entreabre un poco el ojo o se mueve mínimamente es después de que veo el clásico de Frank Capra.

Y llega un momento en el que no sabes qué más tienes que decir sobre esta película que no hayas dicho ya en entradas anteriores... Debajo de esta entrada tenéis un enlace a todas esas ocasiones en las que he hablado de esta película.

Sí. Desgraciadamente, uno podría hablar de la película planteándose cómo habría afectado el covid a los habitantes de Bedford Falls... Lo terrible que sería ver a los actores llevando máscarillas todo el tiempo... plantearse si habría vecinos que no querrían vacunarse y George tendría que convencerles aplicando la lógica y haciéndoles ver la solidaridad de esta última acción... Peeeeeeeeeeero... bastante mascarilla, distanciamiento social o certificado covid hemos tenido ya como para tener que trasladarlo al mundo de Bedford Falls. 

De hecho, en la película ya tienen suficientes problemas (muertes, viviendas insalubres, depresión económica, guerra...) como para que les digamos que además van a tener que tratar con una pandemia mundial.

Así que mientras me planteaba qué decir sobre esta película que no hubiera dicho anteriormente, me fijé en algo en lo que creo que no se hace suficiente hincapié al hablar de esta peli...  Las tentaciones de George... Y no, no me refiero a que se encuentre con Violet antes de ir a ver a Mary.

Estoy pensando más bien en su amigo Sam Wainwright... y en la oferta de trabajo que le hace Potter.  Sam Wainwright es el amigo de la infancia "triunfador" en los negocios (también porque es hijo de un empresario con mayor nivel adquisitivo que los Bailey; porque también hay "clases" en Bedford Falls). Pero Sam aprecia a George y no solo le ofrece la oportunidad de su vida (y en ese momento de la película en la llamada de teléfono, ya sabemos qué oportunidad es esa)... le anima a comprar acciones en su nueva empresa y le ofrece un puesto "por la puerta grande"... si no está aún atado a esa vieja empresa de empréstitos.  Por eso, cuando Sam aparece de nuevo, le comenta a su mujer "Jane, ofrecí a George unirse a mí en Ground Floor and Plastics y lo rechazó"


George también rechazará el ofrecimiento laboral de Potter, que lo único que pretende es eliminarle como competencia. Y así dirá tajantemente que no a un salario anual de 20.000 dólares en un contrato de tres años frente a los apenas 1.900 dólares anuales que gana trabajando en la empresa familiar. Ese NO, vendrá justo después de estrechar la mano de Potter... justo antes de haberle pedido 24 horas para pensar en su oferta. A menudo tenemos la impresión de que George no puede abandonar su trabajo por circunstancias "ajenas"  que le son impuestas...la muerte de su padre, el casamiento de su hermano... Pero con estos dos ejemplos podemos ver claramente que esto no es así. Es una decisión personal de George (aunque le pueda pesar). Sí. Es un sacrificio que hace por el bien de su comunidad. Porque George sabe qué ocurriría si la empresa de construcción y créditos desapareciera y todo quedara en manos de Potter.

Por otra parte, señalar que mientras que el señor Potter se apropia indebidamente de los 8.000 dólares que pierde el tío Billy (y que él sabe perfectamente que no le corresponden) poniendo en un apuro a toda la familia Bailey... cuando telegrafían a Sam Wainwright diciéndole que su amigo George necesita dinero... lo primero que hace es dar orden a su oficina de que le adelanten a George 25.000 dólares.

Y es que como dice Clarence, "ningún hombre es un fracaso si tiene amigos"... Y George tiene muchísimos amigos. Bastantes más que el señor Potter. Y por eso es por lo que es el hombre más rico de Bedford Falls.

 Si no habéis visto esta película, no sé a qué esperáis... Y poco más que añadir, excepto desearos a todos una

¡FELIZ NAVIDAD!


Otras entradas sobre "¡Qué bello es vivir!" en Safari Nocturno:












sábado, 2 de enero de 2021

EUSTACIA CUTLER

 Hace unos días vi un documental bastante interesante sobre Oliver Sacks.  Pero en realidad no voy a hablaros de Oliver Sacks... Viendo el documental aparecía Temple Grandin (a la que el doctor Sacks dedicó uno de sus relatos en "Un antropólogo en marte"; ahí fue donde la conocí). Hay publicados en castellano dos libros de Temple Grandin, "El lenguaje de los animales" de RBA y "Pensar con imágenes" de Alba (los tengo en casa, pero confieso que aún no me he puesto con ellos).


Oliver Sacks & Temple Grandin
Hay un telefilm biográfico del 2010 dirigido por Mick Jackson sobre ella que es también muy recomendable. Sí, como señalaría Tarantino (a quien no le gustan los biopics), cumple todos los esquemas argumentales de este tipo de películas,  pero la película está bien llevada y  los intérpretes son estupendos (no solo Claire Danes como Temple Grandin o Julia Ormond interpretando a su madre; también  Catherine O'Hara como la tía de Temple o David Strathairn como su profesor). La película entretiene,  y si no sabes quién es Temple Grandin y no has leído el libro de Sacks, te acerca adecuadamente a su persona.

                       



Aviso (spoiler para los que estén interesados en la película). Os pongo debajo un vídeo que es justo el final de la película.  Temple está dando consejos sobre cómo tratar a los niños autistas y por qué se comportan como le hacen. Una madre le pregunta "¿cuántos años tiene su hijo?" Ella responde que no tiene hijos (con la consiguiente desilusión de los padres presentes), para aclarar acto seguido que ella es autista (con el consiguiente asombro de los padres presentes).  Cuando le preguntan cómo se curó, ella dice que no está curada, que siempre será autista, pero que su madre se negó a que no tuviera una educación como el resto de los niños. La cara de  Julia Ormond como la madre que por fin se siente de alguna manera reconocida y valorada por su hija (tenéis que ver la película para entender esto) es lo que más me llega de esta escena. 



Y claro... cuando piensas lo que tuvo que pasar Eustacia Cutler, la madre de Temple Grandin... te llega más todavía. 
Una mujer que tuvo que enfrentarse tanto a su marido como a las autoridades médicas de la época que querían internar a su hija autista y olvidarse del asunto. Médicos que encima la "culpabilizaban" a ella como causante del autismo de su hija.

    
                                                       Eustacia Cutler y su hija Temple Grandin

Y para colmo, cuando su marido vio que no podía internar a Temple, decidió que igual era mejor internar a su esposa Eustacia, lo que conllevó un más que esperado divorcio. 

Eustacia escribió un libro sobre todo este tema, "A thorn in my pocket", que  no he leído (pero tengo intención de leer algún día) y creo que no han traducido por aquí.

Es curioso pensar en esta historia familiar en la que un padre decide que su hija autista no tiene por qué interferir en su vida y en cambio la madre hace todo lo posible para que su hija pueda relacionarse, recibir una educación e integrarse en la sociedad a pesar de su autismo.  Eustacia no solo logró esto por su hija. Con su comportamiento, fue una de esas personas que hizo por modificar y cambiar actitudes sobre el autismo.  Y claro, siempre se está hablando de Temple Grandin (con razón) y el biopic es sobre ella, pero no hago más que pensar que en la vida de Eustacia hay una historia tan interesante como la de su hija.

viernes, 25 de diciembre de 2020

EL MUNDO ESTÁ TAN MAL, ASÍ QUE FELIZ NAVIDAD

Hasta ahora, cada vez que he hecho una entrada sobre este clásico cinematográfico, usaba para el título una línea de alguna canción de los Beatles o de la discografía de John Lennon en solitario.

Tal vez ha sido un error, y tenía que haber utilizado más bien las de su compañero creativo, porque por lo visto este tiene intención de hacer una adaptación musical del clásico de Capra.

No me voy a aventurar a averiguar qué puede salir de su intento. Dudo mucho que pueda estar a la altura de la película...  Me conformaría solo con que estuviera por encima de su "clásico navideño" (que desde luego no considero una de las joyas escondidas de su discografía).

Pero dejando a un lado a los de Liverpool, antes de que se me acuse que no hago más que hablar de ellos (cosa que no puedo desmentir)... este ha sido un año bastante... no sé cómo definirlo. En realidad, para la gente que ha estado mal antes de la dichosa pandemia, que ha pasado (o por desgracia sigue pasando) hambre, guerra, penalidades y demás, supongo que las cosas no se habrán modificado mucho en exceso. Si tienes que estar lidiando con todos esos problemas en tu vida diaria, sí, lo otro empeora la situación, pero no creo que modificará mucho tu visión de cómo están las cosas. Por supuesto, y como hacemos todos en estos casos, estoy generalizando... Ni sé cómo se vive en situaciones de extrema pobreza, guerra, hambre, trabajos de explotación, violencia doméstica, adicciones perjudiciales varias... ni quiero saberlo...   

A los que sí habrá cambiado este tema es a la gente común-corriente que de repente tiene que vérselas con algo que cambia las reglas del juego con las que estaba lidiando en su vida diaria... Negocios que cierran, trabajos que se pierden, familiares o personas cercanas que han fallecido por el covid, en el aspecto grave de la situación; utilizar mascarilla y las molestias de aislamiento, limitación de movilidad y demás por el lado más "llevadero"...  


Este año que termina está siendo un año especialmente diferente a todos los que he vivido.  Sí, una vez más, generalizo... ¿acaso no son diferentes todos los años?  Como decía antes  ¿supondrá algo diferente o de mayor gravedad esta pandemia para una persona que igual en años anteriores tuvo que dejar su país por un conflicto bélico perdiendo hogar, trabajo, familiares, obligado a vivir en una situación de refugiado por no ser aceptado en otros países?  ¿O la llevará con una resignación que no será igual para los "privilegiados" que no viven esas situaciones?

La película de Frank Capra empieza con una serie de plegarias por George Bailey por parte de amigos, familiares, esposa e hijos. ¿Cuántas plegarias se habrán lanzado este año por todas esas personas que han fallecido a causa del coronavirus y que desgraciadamente no han tenido a ningún ángel Clarence que pudiera sacarles del problema?

En mi caso, os puedo decir que hasta ahora no he tenido ningún fallecido entre familiares o allegados. Pero si miramos las cifras de mortalidad por el mundo,  que se va a acercando a los dos millones, la cifra es mareante, y hace que te plantees cuándo te tocará pasar algo tan grave como eso...  Y luego otros cuestionarán las cifras y dirán que también se muere la gente de gripe, de cáncer o de accidentes de coche... Aviso ya que no estoy entre ese grupo.  Cuando la gente suele ver teorías conspiranoicas de por qué funciona el mundo de esta manera, y que hay poderes ocultos que hacen esto o lo otro y quieren vacunarnos para reducir la especie humana, tenernos controlados, enriquecer a las farmacéuticas y demás historias... lo que tengo claro al final es que si las cosas ocurren así, es porque todos permitimos que ocurran.
No me malinterpretéis. Claro que hay lobbies, organizaciones o gente poderosa que por intereses egoístas, espurios y porque tienen una mentalidad cortoplacista e insolidaria manipulan, mienten, influyen y van estropeando poco a poco  las cosas para seguir manteniéndose arriba y dejar más abajo a los que están por debajo.  Y no tenéis más que ver las consecuencias del brexit, o unas elecciones en las que pueden resultar escogidos gente como Trump o Bolsonaro para ver de qué estoy hablando. 
Y no se puede negar que el negocio farmacéutico es eso también, una industria y un negocio, más allá de que haya gente que busque remedios o soluciones para enfermedades mortales.

Sí... El mundo está bastante lleno de gente de la calaña de Potter... 
Y los Bailey que puedan hacerles frente no tienen el apoyo de la gente común. Tal y como corren los tiempos, estos están más que encantados de darles su voto a Potter o a políticas que puedan perjudicarles en lugar de beneficiarles. "Sí, votemos para vivir en los barracones de Potter en lugar de en esas casas tan bonitas y acogedoras del parque Bailey".
Pero si las cosas están así es también porque la gente común deja que ocurran de este modo.



A veces me he encontrado con reseñas de esta película que dicen que los espectadores norteamericanos siguen revisitando este clásico porque ven con nostalgia algo que saben que ya no pueden tener, ya que implícitamente saben que Potter ganó la partida y Bedford Falls desapareció del mapa.  Sería triste pensar que eso es lo que ha ocurrido (por más que la realidad se empeñe en demostrarnos que así es). 

En fin...como dice la letra de esa canción que he utilizado para esta entrada... el mundo está mal.... y está en nosotros cambiarlo a mejor, acercándonos más a los Bailey que a los Potter de turno, así que...

 
¡FELIZ NAVIDAD!

martes, 7 de abril de 2020

lunes, 16 de marzo de 2020

EL ENIGMA DE LA ESFINGE

Y la Esfinge le preguntó a Edipo:


- ¿Cuántos paquetes de arroz, leche y rollos de papel higiénico debes llevar a tu casa cuando los supermercados siguen funcionando sin problema y se ha garantizado que no va a haber falta de alimentos?



Y sí.  Este es un tema serio (que ya hay muchos muertos y desgraciadamente y por lo visto va a seguir aumentando la cifra estos días)... Pero hay cosas que mejor me las tomo con humor, tratando de entender al resto del mundo, o me quedo pensando que el virus se queda corto y añoro al Dr. Strangelove con su solución final.
Y es que llegar al supermercado y encontrarme con todas las estanterías de leche vacías es algo que no entiendo y me deja perplejo cada vez que voy... Más aún cuando los supermercados, como han informado por diversos medios, van a seguir abiertos durante toda esta pandemia. En el supermercado al que he ido hoy,  han empezado a etiquetar la baldas de los productos con un aviso de "No más de cuatro productos por cliente". Eso es algo que debería haber salido de nosotros, y no tendrían por qué recordárnoslo ellos.  Aunque claro, justo hoy que iba a coger mis 24 docenas de huevos, mis 25 kilos de arroz, 30 kilos de lentejas y mis 50 litros de leche para mi consumo semanal, como hago habitualmente, me vienen con este aviso...


domingo, 19 de enero de 2020

SAVVA BRODSKY


"Cómo se templó el acero" de Nikolai Ostrovsky. Ilustración de Savva Brodsky

Savva Brodsky nace en Gomel en 1923. Ese mismo año, sus padres se mudan a Petrogrado (que pasaría a llamarse por aquel entonces Leningrado). En Leningrado, Brodsky estudia en una escuela secundaria de arte de 1938 a 1941. En 1944 ingresa en el Instituto de Arquitectura de Moscú. 
Ya como arquitecto construyó dos teatros en Petrozavodsk y la casa museo de Aleksandr Grin en Feodosia (su autor favorito y de quien ilustró sus textos). Pero desde la década de los 60 centra su labor principalmente en la ilustración de libros.
Brodsky ha ilustrado las ediciones rusas de las obras de Shakespeare, Maupassant, Flaubert, Stevenson, Zweig (sus obras completas), Ibsen o Cervantes y otros muchos autores. Causó tal impresión su trabajo ilustrando el Quijote, que le llegó la siguiente carta desde España: "¡Señor Savva Brodsky! Sus ilustraciones me deleitaron y llenaron mi alma de gratitud. Cuando vi que un artista ruso era uno de los mejores ilustradores de nuestro Cervantes. Lo abrazo con admiración, hermano de arte, Juan de Avalos". 
 Juan de Avalos era  miembro de la Real Academia de Bellas Artes San Fernando en Madrid. Así que a esa primera carta, le siguió una segunda en junio de 1976: "¡Señor Savva Brodsky! En la sesión extraordinaria que tuvo lugar en la Real Academia de Madrid, ha sido seleccionado como  académico correspondiente de nuestra academia. Tengo el placer de informarle de esto. No se moleste en enviarnos su consentimiento ... Secretario General de la Real Academia Federico Sopeña Ibáñez ". Y luego llegó una invitación de la Real Academia para visitar España con una exposición. 
El último trabajo de Savva Brodsky  fueron las ilustraciones para "El abrigo" de Gogol. El libro fue publicado después de la muerte del artista en 1983 ya que Savva Grigorievich Brodsky falleció en 1982. Su hijo Alexander Brodsky es también un reconocido arquitecto y escultor. 

Para todos aquellos que no pudisteis asistir a aquella exposición en el 77, aquí va una muestra de su trabajo.


Casa museo Aleksandr Grin en Feodosia.
"Maria Estuardo" de Stefan Zweig



"Carta de una de desconocida" de Stefan Zweig.



Ilustración para obras de Aleksandr Grin 


"Espartaco" de Rafael Giovagnoli.


"Romeo y Julieta" de Shakespeare.

"Romeo y Julieta" de Shakespeare.



"Hamlet" de Shakespeare.


"Hamlet" de Shakespeare




"Don Quijote" de Cervantes.


"Don Quijote" de Cervantes.


"Los miserables" de Victor Hugo.


Ilustraciones de Savva Brodsky sobre la II Guerra Mundial.


"El señor de Ballantrae" de Robert L.Stevenson


"Secuestrado" de Robert L.Stenvenson


"Catriona" de Robert L. Stevenson

"Cómo se templó el acero" de Nikolai Ostrovsky

viernes, 27 de diciembre de 2019

VA DE FOTOS XIII


Los intérpretes de "Como un torrente". Dean, Shirley, y... ¿quién es ese haciendo de "La Voz"?




 Hey, Jules... sigue siendo mi canción favorita.




No sé quiénes son estos dos, pero la foto es prácticamente perfecta.



John y Marion.


Sammy Davis Jr, Robert Mitchum, Dean Martin y James Garner junto al  pianista del estudio.


¿Cómo se llamaba esa película de Mankiewicz?



¿Quién era el escultor?




Qué bello es vivir, síp.


Esta foto aparece de repente, pero es de un verano, no del último verano.




¡Qué tranquilo está este hombre!


jueves, 26 de diciembre de 2019

LA CITA DE LOS JUEVES.

"Todo el mundo tiene tanto talento hoy en día que las únicas personas a las que me gustaría honrar y que merecen una verdadera distinción son aquellas que permanecen en la oscuridad".
-Thomas Hardy

Christmas Time Is Here Again

Hace unos días vi un documental sobre Clive Davis. Director de Columbia Records, fichó a Janis Joplin, creó la compañía Arista. Descubrió a Whitney Houston... Por otra parte, el señor Davis también hizo que Barry Manilow vendiera millones de discos y también descubrió a Kenny G.
Y la anécdota que más me gustó del documental es una relacionada con este músico.

- "Vendimos 5 millones de "Duotones" y cinco millones de "Silohuette". Después salió el disco en directo y vendió cuatro o cinco millones. Sacamos "Breathless" y son 12 millones de ventas." Entonces Clive dice: "¿Quizás deberías hacer un disco de Navidad?"

La respuesta de Kenny en la foto.



Y Clive dice,  "Vale. Irving Berlin escribió "White Christmas". Judío. Yo soy judío. Haz un disco de Navidad".




Y es que el señor Clive era muy listo... y sabía que la canción navideña pegaba más que el hit del verano.  Eso también lo supo Phil Spector, que sacó un disco de temas navideños. Aquí está ampliada la foto que tenéis en la cabecera. 








A mí también me encantan las canciones navideñas.  Esa del disco de Phil de Darlene Love me chifla.

Y debajo tenéis probablemente mi canción navideña favorita.



Eh, perdón... Esto es Stewball, un tema sobre un caballo de carreras del siglo XVIII (que en inglés era Skewball, no Stewball) que versioneaban Peter, Paul y Mary y que aquí versionean a su vez los Hollies. Por eso hacen el chiste de "Ella es Mary..." cuando empiezan la canción...
Peeeero... la adaptación que hizo el señor Winston Lennon me sigue pareciendo maravillosa.  Aunque inapropiada para mostrar en imágenes por Youtube en su versión oficial. Y es que el vídeo sigue mostrándonos cómo va el mundo aunque siga siendo Navidad.

Y sí. A mí también me encanta la canción navideña de Mariah Carey (era tan Spectoriana). 

Hace poco un amigo me decía que cuando escuchabas 40 veces una canción, ya daba igual lo mala que fuera, acababas aceptándola porque ya te "sonaba".

Bien. Pues hay un tema navideño que siempre me ha dado grima y vergüenza ajena y nunca he soportado. Y es curioso, porque está escrito e interpretado por el artista que probablemente más habré escuchado en mi vida. Así que supongo que eso es lo que me ha terminado pasando con esta canción. De hecho, como dice el primer comentario de alguien de Youtube

"It’s somehow the worst and the best Christmas song I’ve ever heard".

Así que aquí os dejo con 






miércoles, 25 de diciembre de 2019

NO HAY NADA QUE PUEDAS SABER QUE NO SE SEPA.


Después de terminar el clásico navideño de Frank Capra, pensaba que podía hacer una entrada hablando de cosas como el “brexit” y cómo la gente se deja llevar por embaucadores como Boris Johnson y compañía.  ¿Acaso no se ha dicho suficiente sobre el tema para que la gente estuviera informada?  Algunos podéis pensar o decir que igual quien tal vez no está informado soy yo.  Puede ser (de hecho, acertaríais; cada vez me interesa menos y menos la actualidad; dejad que me ría... siempre son las mismas patrañas). Pero con la poca información que tengo al respecto, mi opinión de alguien como Boris Johnson es la que es, y no creo que vaya a cambiar.

Me hizo pensar sobre este asunto el detalle de que la junta de la empresa de préstamos de Bailey fuese a apoyar a Potter si George se iba después de cantarle las cuarenta a Potter. ¡Solo por ese motivo! George podía tener razón en lo que apunta, pero si él no se queda a cargo de la empresa, los otros no se van a preocupar del bienestar de la comunidad "¡Eh! que Potter haga lo que quiera... que no es asunto de ellos. Y para acabar con el tema, si George se va, lo dejamos en manos de Potter"

O también esa escena en la que la gente decide ir de cabeza al banco de Potter durante la crisis bancaria a pesar de perder dinero y decirles George que van a pedir ayuda al tipo que les estaba cobrando un dineral por vivir en chabolas de mala muerte. 

Pero al ir a la entrada que hice el año pasado sobre “¡Qué bello es vivir!”, me he dado cuenta que era prácticamente la misma entrada que estoy escribiendo este año, diferenciando algunos nombres y situaciones. Así que tendría que hablar sobre otras cosas de la película, pero no me encuentro con ganas. 

En fin... que no me extenderé mucho en esta ocasión hablando sobre una película que no dejo de recomendaros...

Al menos, que la excusa de hacer esta pequeña entrada (que puede ir pareja a lo que ha sido el blog este año; que cada uno saque sus propias conclusiones) sirva para desearos a tod@s una

¡¡FELIZ NAVIDAD!!


Por si os quedáis con ganas de leer más sobre este maravilloso clásico, debajo tenéis otras entradas sobre "¡Qué bello es vivir!" que han aparecido en este blog. 

- El mundo está tan mal (si así lo quieres)

Hay lugares que recordaré toda mi vida.

Cualquier cosa que te lleve a la luz

No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.

- La vida es lo que te ocurre mientras estás ocupado haciendo otros planes.

Héroe de la clase trabajadora

Y al final, el amor que recibes es igual al amor que das

¿Maravillosa? Lo siento, George. Es una vida miserable y terrible.

Pez o cebo, es nuestro futuro lo que estamos haciendo...

Sabes que la vida puede ser larga/ Y has de ser fuerte / Y el mundo es tan duro / A veces siento que ya he tenido bastante


lunes, 4 de febrero de 2019

¡¡NO TE QUEDES ESPERANDO, ENRY IGGINS!!

Hay que tener mucho cuidado con lo que quiere el público. 
Si puede, nunca le deja al autor que la obra "acabe como tiene que acabar". Sherlock no pudo morir, Tarzán tuvo que casarse con Jane...  y Eliza Doolittle por lo visto tenía que quedarse con el profesor Higgins.



AVISO: A partir de aquí, se destripan finales, spoilers y todo eso. Si no habéis visto My Fair Lady (1964) dirigida por George Cukor con Audrey Hepburn y Rex Harrison o teneís intención de ver el nuevo revival en Broadway con Lauren Ambrose y Harry Hadden-Patton, no sigáis leyendo.

Todo esto empieza con el dramaturgo George Bernard Shaw y su obra Pigmalión (1913). El argumento de la historia es el mismo que el de musical My Fair Lady que se inspira en la obra de Shaw y supongo que ya conocéis si estáis leyendo esto.


Pero en la obra de teatro escrita por Shaw, Eliza no acababa con Higgins.  "!Un momento!" dirá alguno... Hemos visto la película de 1938 de Leslie Howard y acababa igual que la versión musical del 64 (bueno, igual no, que no sonaba la maravillosa música de Loewe dirigida por Previn al acabar).. Y eeeehhhh...sí. Así acababa la película, pero no la obra tal y como la había escrito Shaw.

El problema es que a Shaw le fueron cambiando la obra a medida que la representaban, porque director y actores se dieron cuenta de que el público (y hasta los críticos, al parecer) quería ver a Eliza y a su pigmalión juntos. Y le dieron al público lo que quería.  Shaw se quejó cuando vio que Higgins le lanzaba flores a Eliza para que se quedara. Y al igual que en esa película de Robert Altman alguien justificaba su cambio de guión de última hora porque era lo que el público quería, el actor que interpretaba a Higgins le dijo "Mi final da dinero, debería estar agradecido"... a lo que Shaw replicó como haría ese otro personaje de la película de Woody Allen "Su final es horroroso, debería ser fusilado",  pero por suerte Shaw era irlandés, no un gangster,  y no iba armado. Pero añadió un epilogo en posteriores ediciones de su obra en el que explicaba que Eliza no se casaba con Henry Higgins, sino con Freddy.

El final de la versión de Hollywood también fue un añadido al que Shaw se opuso... Él propuso uno en el que Henry y Eliza se despedían amigablemente y ella y Freddy aparecían felices en su puestito de flores... 
A saber si le dieron el Oscar por el atrevimiento de llevar la contraria a un Nobel.  Debo confesar que a mí me gusta más el final de Hollywood. Que en esa adaptación había más guionistas que el señor Shaw, y podían no ser tan laureados, pero también tenían su oficio...

El caso es que cuando Alan Jay Lerner decidió versionear la obra junto a su compañero Loewe (ahí donde Rodgers & Hammerstein habían desistido porque consideraban que era una obra muy difícil sobre la que trabajar) no solo sabía que trabajaba en Hollywood, sino que era uno de esos espectadores que apostaba por Higgins: "He omitido el epílogo porque en el Shaw explica cómo Eliza no acaba con Higgins sino con Freddy - que Shaw y el cielo me perdonen- pero no estoy seguro de que eso fuera lo acertado". 

El mayor problema que veo es que Freddy, en la versión musical, apenas tiene peso. Sí. Tiene una canción maravillosa... pero el protagonista indiscutible de esta historia, Eliza aparte, es Higgins. Y si nos tenemos que agarrar a alguien, no va a ser a Freddy. En mi caso, incluso me quedo con el coronel Pickering, que encima no es tan cafre como Higgins... aunque sí más viejo. 

Peeeeeeeero, los tiempos han cambiado, y si Eliza (y en parte Audrey, en parte Marni) cantaban eso de "Just you wait".... No hay que esperar más. Como he leído por la red, en la era del Me too, Eliza (interpretada por Lauren Ambrose)  deja a Henry en un agridulce final que está despertando simpatías y antipatías depende del espectador.  Por lo visto, Eliza vuelve, pero cuando Henry dice su famosa frase final, ella le acaricia el rostro y se marcha. 

Por desgracia, no he podido ver esta nueva versión.









Y ya me gustaría verla, porque seamos sinceros...¿Qué importa el dichoso final de esta historia? La música y las canciones son estupendas, el argumento es una historia que aún aguanta, y los actores deben estar fantásticos. Además, esto es como la vida. 
Ya sabemos que al final no vamos a salir vivos y dejaremos un recuerdo agridulce según los casos, pero lo que importa es el recorrido, ¿no? 
Pero volviendo a My fair lady, ¿debe Eliza marcharse como quería originalmente su autor, o darle una oportunidad a Henry? ¿Qué final preferís? 

Yo soy de los que opina que si Eliza vuelve es porque le quiere... Y Henry soltará esa frase, pero en realidad también la quiere, y eso nos lo dice la maravillosa música después del exabrupto "Marry Freddy! Ha!" y lo que sale por su boca a continuación.  Por eso me hizo gracia encontrar estos dos comentarios en youtube sobre el famoso final en la película de 1964. Cuando Harrison suelta su clásica frase, una comentarista decía:
"Cógete tú tus malditas zapatillas, yo solo he venido a por mi cepillo de dientes"

Y otra persona respondía a ese comentario así:

"Es posible que le dijera que él se buscara sus propias zapatillas, pero no se iba a ir a ninguna parte. Cuando le ve escuchando la grabación, le queda claro que la añora y se preocupa por ella. Y él está encantado de verla. Solo que es demasiado orgulloso para admitirlo..."

Y qué narices... ella ya es una mujer lo suficientemente fuerte e independiente para marcharse cuando quiera...pero si vuelve cuando justo en una escena anterior le ha dicho " Adiós, profesor Higgins. No volverá a verme.", no tiene mucho sentido que vuelva solo para despedirse afectuosamente. Que se vaya si tiene motivos ahora que realmente puede hacerlo y no tiene que volver con los de su clase (más desfavorecida, no solo por cómo hablan).  Y si no, sugiero otro final... Que Higgins demuestre que no es un cabezota orgulloso y le pida que se quede porque la quiere. Es otra opción. Pero a mí me gusta el final de la película tal y como termina.

AÑADIDO: Aunque a mí me encanta la película de 1964... lo peor de esta historia no es que Eliza se queda con Higgins...  Lo peor es Jack Warner. Con lo bien que está Audrey, lo injusto es que el papel no fuera para la actriz que lo había interpretado originalmente en Broadway (supongo que ya conocéis la historia de que Sir Reginald Carey Harrison trató de estar enfadado con la pobre Audrey por ser "fiel" a su actriz en las tablas; ni que decir tiene que Audrey no solo debía ser encantadora, sino chica bastante lista y se ganó al actor totalmente... Y a sus dos bellas damas dedicó el Oscar cuando lo recogió acompañado de una de ellas). Pero estoy seguro de que Julie Andrews habría estado igual de bien que Audrey... y además no habría tenido que ser doblada por Marni Nixon.




lunes, 31 de diciembre de 2018

JOHN Y FAITH HUBLEY.

Pista nº 1:  John Hubley fue uno de esos artistas que entró a trabajar para Disney cuando este empezó a realizar sus primeros clásicos. Participó como pintor de fondos y en la elaboración de layouts en películas como "Blancanieves y los siete enanitos" (1937), "Pinocho" (1940) o "Dumbo" (1941).  Nuestro hombre tenía ideas más bien progresistas (o de izquierdas, como más tarde comprobaremos) y fue uno de los muchos y valiosos artistas que abandonó el estudio como consecuencia de la huelga de 1941.




Pista nº2:  Poco tiempo después y tras pasar por Screen Gems,  John se unió al estudio UPA, que buscaba realizar otro tipo de animación y temas diferentes a los de los Disney, la MGM o la Warner.  Allí creó al conocido personaje de Mr. Magoo en 1949 con el corto The Ragtime Bear, inspirándose en un tío suyo según cuenta la leyenda. UPA se apartaba aquí de los característicos animales antropomorfos que usaban las otras productoras (aunque tengo entendido que aceptaron hacer el corto por el oso, porque no las tenían consigo con lo de emplear humanos como personajes).




En 1952, Hubley recibiría una nominación al Oscar por el corto, Rooty Toot Toot, inspirado en la popular canción "Frankie and Johnny".






Rooty Toot Toot (1951)

Pero con la famosa "caza de brujas" del senador McCarthy y debido a sus ideas políticas, John tendría que abandonar el estudio (y es que John se negó a dar nombres, así que aunque no le cayó cárcel, le echaron de la animación cinematográfica que se realizaba para los cines).

Pista nº 3:  Poco después de dejar UPA, John contrajo matrimonio con Faith Elliot (1924-2001), que había trabajado como editora de efectos de sonido y música.
John y Faith Hubley.
Juntos crearían la compañía Storyboard Studios, que sobreviría realizando publicidad para la televisión, pero con la que también impulsarían sus proyectos personales de animación independiente. Los Hubley tuvieron entre sus votos de compromiso el realizar un corto indepediente y no comercial anualmente.  Faith continuaría con esta tradición después de la muerte de su marido en 1977.  


Pero volviendo a los cincuenta... los Hubley y su estudio podían financiarse con los famosos comerciales de cereales Maypo, en los que su hijo daba la voz al niño ... y en los que el director no tenía por qué figurar acreditado (recordad.... "caza de brujas") ...




Y por otra parte, realizar Moonbird (1959) exclusivamente para ellos, y que ganaría el Oscar a cortometraje de animación (las cosas se habían calmado y ya estaban todas las piscinas vendidas, si alguien recuerda la cita de Welles). El matrimonio volvería a ganar la estatuilla en 1962 con The Hole (con voz de Dizzy Gillispie, ya que los Hubley eran muy aficionado al jazz, más devotos que aficionados, podríamos decir,  y solían trabajar con músicos de jazz en sus proyectos);   y en 1967, por tercera vez con A Herb Alpert and the Tijuana Brass Double Feature.

De todas formas, estos cortometrajes ya estaban muy alejados de lo que solía hacer antes John y no encontraron mucha distribución en los cines. Como Faith recordaría "Obviamente, la Academia te da prestigio, pero no apoyo material." (hablamos de cortos cinematográficos "independientes"  en los años 60, cuando ya no se acompañaban las películas de un cortometraje de animación que atrajera al público a las salas). Curioso que ahora sí  puedan encontrar esa distribución por la red.



Faith Hubley, Olivia de Havilland y John Hubley en 1967.



Moonbird (1959)

Para Moonbird, sus hijos pusieron las voces de los niños protagonistas. 


The Hole (1962)



A Herb Alpert and the Tijuana Brass Double Feature (1966)



Y hay que señalar que algunos de los hijos de los Hubley también son artistas de espíritu independiente, como la animadora Emily Hubley




O la cantante y batería Georgia Hubley, fundadora del grupo Yo la tengo.


Pista nº 4:  En 1977, Garry Trudeau, el creador de la famosa tira Doonesbury accedió a la realización de un especial de animación basado en sus personajes en colaboración junto a los Hubley. Desgraciadamente, John murió durante la fase de preparación de los storyboards. El mediometraje ganó un premio especial del jurado en el Festival de Cannes.




Pista nº5.  Uno de los proyectos en los que trabajaron los Hubley en los años cincuenta pero que no llegó a materializarse por culpa de la dichosa caza de brujas, fue una adaptación de Finian's Rainbow, con canciones interpretadas por Frank Sinatra, Ella Fitzgerald o Louis Armstrong entre otros. La película se realizaría mucho años más tarde con dirección de Coppola y Fred Astaire y Petula Clark como actores principales.


Imágenes para Finian's Rainbow.


La última pista. Ese corto de Barrio Sésamo sobre la letra E era de los Hubley.


Y aquí os dejo con otro, que cuenta prácticamente todo esto de lo que os he hablado en esta entrada.






AÑADIDO: Josep, de El bloc de Josep  dio con la solución. 

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