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jueves, 26 de diciembre de 2019

Christmas Time Is Here Again

Hace unos días vi un documental sobre Clive Davis. Director de Columbia Records, fichó a Janis Joplin, creó la compañía Arista. Descubrió a Whitney Houston... Por otra parte, el señor Davis también hizo que Barry Manilow vendiera millones de discos y también descubrió a Kenny G.
Y la anécdota que más me gustó del documental es una relacionada con este músico.

- "Vendimos 5 millones de "Duotones" y cinco millones de "Silohuette". Después salió el disco en directo y vendió cuatro o cinco millones. Sacamos "Breathless" y son 12 millones de ventas." Entonces Clive dice: "¿Quizás deberías hacer un disco de Navidad?"

La respuesta de Kenny en la foto.



Y Clive dice,  "Vale. Irving Berlin escribió "White Christmas". Judío. Yo soy judío. Haz un disco de Navidad".




Y es que el señor Clive era muy listo... y sabía que la canción navideña pegaba más que el hit del verano.  Eso también lo supo Phil Spector, que sacó un disco de temas navideños. Aquí está ampliada la foto que tenéis en la cabecera. 








A mí también me encantan las canciones navideñas.  Esa del disco de Phil de Darlene Love me chifla.

Y debajo tenéis probablemente mi canción navideña favorita.



Eh, perdón... Esto es Stewball, un tema sobre un caballo de carreras del siglo XVIII (que en inglés era Skewball, no Stewball) que versioneaban Peter, Paul y Mary y que aquí versionean a su vez los Hollies. Por eso hacen el chiste de "Ella es Mary..." cuando empiezan la canción...
Peeeero... la adaptación que hizo el señor Winston Lennon me sigue pareciendo maravillosa.  Aunque inapropiada para mostrar en imágenes por Youtube en su versión oficial. Y es que el vídeo sigue mostrándonos cómo va el mundo aunque siga siendo Navidad.

Y sí. A mí también me encanta la canción navideña de Mariah Carey (era tan Spectoriana). 

Hace poco un amigo me decía que cuando escuchabas 40 veces una canción, ya daba igual lo mala que fuera, acababas aceptándola porque ya te "sonaba".

Bien. Pues hay un tema navideño que siempre me ha dado grima y vergüenza ajena y nunca he soportado. Y es curioso, porque está escrito e interpretado por el artista que probablemente más habré escuchado en mi vida. Así que supongo que eso es lo que me ha terminado pasando con esta canción. De hecho, como dice el primer comentario de alguien de Youtube

"It’s somehow the worst and the best Christmas song I’ve ever heard".

Así que aquí os dejo con 






jueves, 4 de junio de 2015

TOMORROWLAND: ( NO) FUTURE





Como podéis ver por el trailer, Tomorrowland es una película de Disney (uno más de sus "productos" infantil-juvenil-familiar) enmarcada en el género de ciencia-ficción-fantasía, protagonizada por George Clooney y dirigida por Brad Bird, que es el director de  "Los Increíbles" (y de "Misión Imposible: Protocolo fantasma"). 

Si queréis leer reseñas de la película, tenéis varias en  FilmAffinity,  donde le dan un 5'8 para los que se fijen en eso de las notas y recogen sentencias del tipo: "Puede que la película conjure imágenes futuristas, pero la historia no es nada que no hayamos visto antes (...) Puntuación: ★★ (sobre 4)". 

También podéis leer un par de críticas en Blog de cine. En una comentan que la película falla en su tramo final,  y en esta otra parece que han quedado más satisfechos con el resultado.

Lo primero que leí (en castellano) sobre Tomorrowland fue lo que escribió nuestro vecino Atikus, donde comentaba que había que dejarse llevar o pasar detalles por alto para evitar fijarse en cosas que no eran muy congruentes. Estoy de acuerdo. La historia tiene bastantes "agujeros" que su acelerado ritmo nos invita continuamente a olvidar.

Así que si queréis ir a verla ya tenéis arriba trailer y varias reseñas para decidir.  A partir de aquí, quien quiera seguir leyendo y no la haya visto, que sepa que se destripan tramas, giros, etc... SPOILERS, en definitiva.

¿QUIÉN CONSTRUYE NUESTRO FUTURO?  El gobernador Nix.

No, no es una pregunta retórica con un imaginario "nosotros" de respuesta. En realidad no tenemos ni idea de quiénes construyen nuestro futuro, porque no sabemos ni lo que hacen en nuestro presente.


Hugh Laurie es el gobernador Nix.

A modo de ejemplo. En nuestro futuro más cercano, el TTIP (Tratado de Libre Comercio entre Europa y los USA)  ya ha sido apoyado por (no os riáis al leerlo, aunque es lo que me suele pasar a mí) " la primera fuerza de la izquierda en nuestro país". Podéis informaros al respecto aquí y aquí (me gustaría enlazar a otros medios, pero sobre las negociaciones del TTIP no suele informarse demasiado). Las consecuencias que esto conllevará las desconocemos... Pero hay un grupo de personas que sí las conocen y a pesar de ello nos conducen hacia allí sin problema alguno. Y eso es lo que también plantea la película. 
Y sí, claro, estamos hablando de una película para niños y siempre hay que destruir algo para salvar el mundo, pero mientras tanto nos sueltan que el gobernador Nix no hace más que perpetuar sus nefastas ideas para que las cosas vayan mal propiciando así la autocumplida profecía de Merton, ¡a la que hace explícita mención uno de los personajes! 
Será porque siempre me han gustado las películas con "mensaje", aunque puedan ser algo panfletarias, pero esta plantea una bien clara moraleja con la historia de los dos lobos, y nos señala que quienes están en el poder no hacen más que alimentar al lobo "malo".

ESPERO QUE ALGÚN DÍA TE UNAS A NOSOTROS. ¿Quién es ese tío con gafas que lleva Casey en su camiseta?


Britt Robertson como Casey Newton.
Pero no hace falta irse tan cerca para conocer nuestro futuro. 
Si pensáis que en un futuro algo más lejano la gente va a dejar de regirse por o imponer sus ideas religiosas, que va a promover un reparto económico más justo, que va a superar identidades nacionales en favor de una identidad común global... estáis soñando. Podéis ponerle música a esa idea, pero eso no va a hacer que se convierta en algo real. Por eso, tened muy claro que en la película los robots salen a buscar "soñadores", y casi diría que hasta activistas por causas justas, pero que eso no es lo que buscamos en esta sociedad. Nos han enseñado que lo que hay que buscar principalmente es el beneficio económico a corto, medio y largo plazo sin importar demasiado el resto.

Es curioso, porque parece ser que la película de Brad Bird no está funcionando muy bien en taquilla. Y para los que manejan este negocio del cine, esa es la manera en la que se juzga si una película ha funcionado o no. Más allá de los méritos artísticos que la película pueda tener o no, al final lo que cuenta es lo que recauda. El resto no importa mucho. Y más si se ha hecho con una gran inversión, como ocurre en el caso de Tomorrowland. 

EL AMOR VERDADERO ES ETERNO.  Athena no es inteligencia artificial, sino emocional.

La historia de Tomorrowland es un galimatías. A poco que te pares a pensarla un momento, se derrumba como un castillo de naipes. 
Y aún así, tiene detalles que me han encantado,  aunque no estén completamente "desarrollados".

Uno de estos es la historia de amor entre Frankie (George Clooney) y Athena ( Raffey Cassidy).



Frankie conoce de niño a Athena y se enamora de ella. No solo es que la niña sea mona, es que  además es la que le abre las puertas a un mundo fantástico y maravilloso donde él puede crecer y desarrollarse de un modo que no lo haría en el suyo. Y además cree en él como nadie lo había hecho hasta entonces.
Pero Athena es un robot.
Y con los años, comprobamos que el Frank adulto no parece haber superado ese primer amor que tuvo siendo niño. He leído reseñas en la que hablan del componente "raro" que se establece entre ambos personajes. Frank no está "enamorado" de una niña. Es casi peor. Está enamorado de un robot con forma de niña. Pero sinceramente, entiendo a su personaje. 


Raffey Cassidy como  Athena.
Está enamorado de un ideal,  de alguien que creyó en él, que le abrió las puertas a algo distinto, a algo que nadie más va a poder volver a ofrecerle (eso es un hecho).  Está enamorado de alguien a quien trató inútilmente de conquistar, de hacer reír sin saber que no era alguien de quien pudiera/debiera enamorarse.  En el fondo, Frank sabe que nunca va a volver a encontrar a alguien como Athena. Acaso, ¿no iba a sentirse frustrado en el resto de las relaciones que tuviera? ¿Le iban a ofrecer algo como conocer Tomorrowland?

En varios sitios por la red he leído que eso ha sido fallo de los guionistas, que no tenían que haber "forjado" esa relación;  que deberían haber hecho que la amistad entre el niño Frankie y la niña-robot Athena fuera estrictamente platónica. 


Pero creedme, este no es uno de los fallos de guión que tiene la película (y tiene muchos), sino uno de sus aciertos.

TODOS SOMOS ESPECIALES, PERO NO TODOS SOMOS IGUALES. Frank Walker no es Howard Roark.

Antes de ver Tomorrowland leí en un blog vecino que no solo esta, sino anteriores películas de Brad Bird habían sido acusadas de fomentar la ideología de Ayn Rand. Las acusaciones pueden encontrarse aquí  o en este otro enlace. Para la defensa podéis ir a este enlace o a este otro.

Yo estoy con la parte defensora. Como comentan en uno de esos enlaces, es el gobernador Nix quien quiere "aislar" a una élite del resto del mundo. A él no le importa que el mundo se vaya a la mierda, del mismo modo que a Howard Roark no le importa que se destruyan unas casas destinadas a viviendas sociales. Él va a lo suyo. Al igual que Nix. Pero mientras que en el clásico de King Vidor (supeditado a un guión de la propia Ayn Rand), Roark es el héroe, aquí Nix es el villano. Frank es quien va a seguir reclutando a gente de nuestra sociedad para hacer un futuro mejor, porque se preocupa por los demás. No vive pensando en que la humanidad reconozca su valía o sus  inventos, sino en evitar que el mundo desaparezca, y finalmente,  en construir un mundo mejor.

Los héroes de Bird son generosos, no egoístas. No anteponen sus habilidades o aptitudes frente a los demás, sino que tratan de hacer uso de ellas para beneficio del resto. Incluso tratan de ayudar cuando no pueden usar estas habilidades.


Basta recordar que Mr.Increíble se sentía igualmente satisfecho ayudando como empleado a una pobre anciana a la que la compañía de seguros trataba de engañar. Y lo hacía de un modo que no ponía en evidencia sus "increíbles" habilidades.


Para terminar...   Puede que al ser  "fan" de Brad Bird haya extraído más jugo de la película del que pueda tener ésta. Otros se habrán fijado más en sus errores (que los tiene), sus incoherencias, se habrán sentido molestos por su mensaje "moralizante", o continuarán considerándola como un manifiesto más del director a favor de la "filosofía objetivista" de Ayn Rand, peeeeeeeeeeeero...

espero que, dentro del mismo galimatías que pueda ser también esta entrada, hayáis encontrado algo que merezca la pena, al igual que me ocurrió a mí con la película.

miércoles, 6 de mayo de 2015

BEAUTIFUL BOY (COLE)


BEAUTIFUL BOY
 (John Lennon)

Close your eyes
Have no fear
The monster's gone
He's on the run and your mammy's here

Beautiful, beautiful, beautiful
Beautiful boy
Beautiful, beautiful, beautiful
Beautiful boy

Before you go to sleep
Say a little prayer
Every day in every way
It's getting better and better

Beautiful, beautiful, beautiful
Beautiful boy
Beautiful, beautiful, beautiful
Beautiful boy

Out on the ocean sailing away
I can hardly wait to see you come of age
But I guess, we'll both just have to be patient
'Cause it's a long way to go, a hard row to hoe
Yes, it's a long way to go but in the meantime

Before you cross the street
Take my hand
Life is what happens to you
While you're busy making other plans

Beautiful, beautiful, beautiful
Beautiful boy
Beautiful, beautiful, beautiful
Beautiful boy

Before you go to sleep
Say a little prayer
Every day in every way
It's getting better and better

Beautiful, beautiful, beautiful
Beautiful boy
Darling, darling, darling
Darling Kiki

Good night Kiki
See you in the morning
Right again

Este vídeo pertenece a la película "Profesor Holland" (1995), en la que Richard Dreyfuss, que interpreta a un melómano profesor de música  debe capear, entre otras cosas, con el hecho de que su hijo Cole sea sordo. 

domingo, 17 de julio de 2011

Be my baby

Cuando era crío recuerdo que a veces a mi madre le daba por cantar alguna canción de las que escuchaba siendo joven. Y una con la que insistía  era la de "Tú serás mi baby" de Les Surfs. Bueno... ella decía los surfs... Y yo no sabía ni quiénes eran Les Surfs, ni que esa canción no era de ellos, sino una versión. Y al buscar de nuevo la versión de los surfs en la red me he encontrado con un comentario que decía esto: " Y francamente esta versión en español de "Tu seras mi baby" es mucho mejor que la versión original de "Be my baby" en Ingles de las Ronettes. La producción es superior y en especial las voces de este grupo Les Surfs son mejores que las del grupo Americano las Ronettes."


¿ Y qué queréis que os diga? Disiento. Puedo aceptar que la producción de Spector en Let it be sea peor que la podía haber realizado George Martin (algo de lo que incluso tengo mis dudas), pero en el caso concreto de esta canción, la verdad es que no opino como el del comentario. La cosa va para gustos, claro. Seguro que mi madre prefiere la de los Surfs. ... Pero lo cierto es que más allá de mejor o peor, yo me quedo con la versión original de las Ronettes. 


 No recuerdo dónde leí que los primeros éxitos de Spector eran siempre iguales. Geniales, pero iguales. Todos tenían el mismo ritmo y una batería machacona detrás de las voces llevando la canción (más allá de todo el asunto del "muro de sonido").   Será así, pero el caso es que Be my baby es una de mis canciones favoritas. Me encanta. Y nunca me canso de escucharla. Me gusta hasta la versión de John Lennon (que está producida por Phil, por cierto).  Vosotros diréis cuál preferís.  



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Y el bonus track:




BE MY BABY
 (Phil Spector, Jeff Barry, Ellie Greenwich)

The night we met I knew I needed you so
And if I had the chance I'd never let you go
So won't you say you love me
I'll make you so proud of me
We'll make 'em turn their heads
Every place we go
So won't you please

(Be my be my baby) Be my little baby
(I want it only say) Say you'll be my darling
(Be my be my baby) Be my baby now
(I want it only say) Ooh, ohh, ohh, oh

I'll make you happy, baby
Just wait and see
For every kiss you give me
I'll give you three
Oh, since the day I saw you
I have been waiting for you
You know I will adore you
Till eternity
So won't you please

(Be my be my baby) Be my little baby
(I want it only say) Say you'll be my darling
(Be my be my baby) Be my baby now
(I want it only say) Ooh, ohh, ohh, ohh, oh

So come on and please
(Be my be my baby) Be my little baby
(I want it only say) Say you'll be my darling
(Be my be my baby) Be my baby now
(I want it only say) Ooh, ohh, ohh, oh

(Be my be my baby) Be my little baby
(I want it only say) Ooh-oh-oh-oh, ooh-oh-oh-oh
(Be my be my baby) Oh-oh-oh, oohh...
(I want it only say) Oh, oh, oh, oh, oooohh...

lunes, 8 de noviembre de 2010

PENSAMIENTOS ENCADENADOS.

Ayer leí en un periódico el siguiente titular: "Tuve que decidir si se volaba a la cúpula de ETA. Dije no. Y no sé si hice lo correcto." Se me quitaron las ganas de leer el periódico. En realidad siempre tengo pocas ganas de leer el periódico el día que lo compro. Un par de días después lo leo más a gusto.
De todas formas, no entiendo cómo un ex-presidente puede soltar ese tipo de cosas en una entrevista. Si no sabe si hizo lo correcto, ya se lo puedo decir yo desde aquí. Absolutamente.  Lo que me parece incorrecto es comentar algo como eso de esa forma.
Volar a la cúpula de ETA por medios ilegales hubiera sido un acto terrorista que, francamente, a pesar de que todos sabemos que todos los estados tienen sus trapos sucios, habría hecho muy poco por distinguir a unos de otros (desde mi punto de vista, aclaro... no generalizo, y aquí otros podréis disentir).  Además, la muerte de los integrantes de esa cúpula es más que probable que hubiera actuado en el sentido contrario del que se pretendía. Nuevos mártires por la patria vasca y más motivos para que gente se uniera a la "lucha".  De verdad que no entiendo qué sentido tiene soltar estas cosas después de tantos años.

Mitterand autorizó en 1983 el sabotaje de las acciones del Rainbow Warrior de  Greenpeace en su campaña contra los ensayos nucleares franceses en la Polinesia. Hundieron el barco, y Fernando Pereira,  fotógrafo de la organización que se encontraba a bordo falleció.
No sé por qué, pero no me imagino al ex-presidente francés diciendo cosas como " Tuve que decidir si volar el Rainbow Warrior y dije que sí.", etc...

Después cogí el suplemento y me encontré con esta frase publicitaria para anunciar la venta de un libro  de un conocido escritor: "Hay libros que se leen una vez y son buenos. Los hay que se leen varias veces y son muy buenos. Pero algunos te acompañan toda la vida. Ésos son los mejores." Qué bonito, ¿no?
No me lo pareció. No voy a empezar a despotricar en este post contra la publicidad, que es capaz de usar y saquear de donde haga falta, y al contrario de lo que se hace en la red (aunque no siempre), ni se molesta en citar fuentes...pero bueno, os diré de dónde me parece que sacó el ingenioso creatino publicitario su texto.

"Hay hombres que luchan un día, y son buenos. Hay otros que luchan un año, y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son mejores. Pero hay los que que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles." Beltort Brecht

Recordaba esa cita porque era la que introducía una historia del autor Dick Matena en su álbum Mitos..  Ayer pensaba haceros una pequeña reseña sobre este más que interesante cómic  (que mucho me temo que sólo lo encontraréis de saldo, pues es de 1988)... pero mientras buscaba imágenes para ilustrar la entrada, di con una reseña que me pareció más que adecuada y me evitaba el trabajo. La podéis encontrar en este enlace (eso sí, para mí la historia de Alfred Hitchcock no flojea, y es tan buena como las del resto del álbum).


Como no es cuestión de recomendaros un tebeo  que tal vez no podáis encontrar, me he permitido la libertad de traeros la historia que introducía la cita de Bretch. Es sobre John Lennon, y es la única que he encontrado completa en la red (no busquéis motivos extraños).

El texto está en inglés (sorry), pero la historia me parece que se entiende perfectamente. Y si no, siempre podéis mirar los dibujos. Unos dibujos que a mí me encantan, de un autor con escasa obra publicada. Jamás entendí la historieta serializada de ciencia-ficción que publicó en Ilustración + Comix Internacional (no la publicaron en álbum) y no adquirí el de Miguitas en su día (algún día).

Pinchando en las imágenes, se amplían.













 Añadido: Aprovecho también para deciros que hoy he empezado a trabajar... y que es probable que no pueda visitaros tan a menudo como suelo hacerlo.

sábado, 6 de marzo de 2010

HERMOSO, HERMOSO, HERMOSO CRÍTICO.

¿ERA IMPORTANTE EL QUE JOHN LENNON HUBIERA VUELTO EN 1980 CON UN DISCO?

No, en absoluto. Dicen que los setenta fué (sic) la Década del Yo, el triunfo del narcisismo. Y "Double Fantasy" desarrolla esa tendencia hasta el extremo: "Double Fantasy" es un álbum familiar feliz. Si tú estás en similares circunstancias, tal vez encuentres enternecedor tales declaraciones de amor conyugal y paternal. Para el resto de los mortales, la insistencia de Lennon en circunscribirse a su mundo más íntimo resultaba algo así como una traición, una renuncia, una señal de despedida. "Double Fantasy" es el "Nashville Skyline" dylaniano pero resulta especialmente irritante por su solipsismo, por su negativa a reconocer el paso del tiempo. Y tampoco creo que fué (sic) una buena ocurrencia el alternar sus canciones con las de Yoko. Principalmente, porque las de Yoko muestran un mayor ingenio musical, unas letras infinitamente menos simplonas. Nada de eso preocupaba a John, que incluso integraba posibles críticas en el tema "Watching the wheels": "La gente hace preguntas perdida en la confusión/Bueno, ellos menean la cabeza y me miran como si yo estuviera chiflado/ Yo les digo que no hay por qué apresurarse/ Que yo estoy aquí dejando pasar el tiempo." No se puede ser más transparente: John Lennon ya no quería entrar en el juego del mesías pop, del profeta que edita cada poco tiempo discos con revelaciones trascendentales para las masas de seguidores. John Lennon huía de lo que representó "John Lennon" en el período 1965-1975. Lástima que un demente estuviera volando hacia Nueva York en busca de ese Lennon-portavoz-de-una-generación que ya no existía. La muerte es injusta hasta en su desprecio a esos pequeños grandes detalles. (SIC)

(14-XII-80) Diego A. MANRIQUE

Extraído de Disco Especial Lennon Nº12 Enero 1981.

sábado, 19 de diciembre de 2009

LOS FORDART

A lo largo de la historia han sido muchos los mecenas gracias a los cuales diferentes artistas han podido mostrar su obra al mundo. Es frecuente que en ocasiones ese mecenazgo conllevara el deseo escondido (a veces descubierto sin pudor alguno) de un reconocimiento a dicha labor, así como el anhelo de una asociación permanente del benefactor con su artista. Hecho éste que finalmente se ha traducido en los numerosos museos y fundaciones más conocidos por los nombres de sus mecenas que por las obras que puedan contener en su interior.

Sin embargo, justo es reconocer la importancia del mecenazgo en todas las facetas del arte, y no dudar en ningún momento del filántropo afán que embargaba a estas personas, carentes tal vez de la habilidad para realizar ese arte que tanto veneraban, pero lo suficientemente prósperas monetariamente o influyentes socialmente para impulsar el desarrollo del arte o el artista en cuestión.

Pero hay un mecenazgo al que todavía no se ha hecho justicia, y que podemos considerar tal vez como el más desinteresado, didáctico y altruista de todos los habidos alguna vez. Porque cuando la labor de un mecenas es anónima, entregada, y su única pretensión es la de propagar el arte de sus protegidos entre quienes más lo necesitan, nos hallamos ante un verdadero príncipe del mecenazgo en el pleno sentido de la palabra.

Y esto es tanto más paradójico si tenemos en cuenta el caso de la familia Fordart, a los que podemos considerar como una dinastía de mecenas digna de los grandes artistas que patrocinaron.

Los Fordart no cuentan con ningún museo, fundación o siquiera una pequeña sala que les recuerde. Pero como bien señala el reciente libro de John Fordart sobre las vidas de su abuelo y su padre, es probable que esto no les importara mucho a ninguno de ellos.

Podemos especular con la posibilidad de que tal vez les hubiera gustado el reconocimiento a su labor por parte de esos artistas a los que ayudaron, pero ni tenemos constancia alguna de ello según los datos del libro, ni tal cosa era posible debido a la peculiar forma de mecenazgo de los Fordart.

Aún así, la trayectoria vital de los Fordart no deja de ser el mejor tributo a esos artistas para los que buscaron nuevos públicos.

George Fordart nació en 1912 en un pequeño pueblo de Carolina del Norte. Su padre, Sean Fordart, emigrante oriundo de Irlanda, y sin formación cultural alguna, casó en 1910 con Elizabeth Neil, maestra de escuela, quien le dio una larga fila de descendientes, siendo George el segundo de ocho hermanos. Cuando tenía apenas tres años, sus padres se trasladan a Nueva York, y el pequeño George pasa su infancia en Lower East Side.

Gracias a los esfuerzos de su madre, y en contra de la opinión de su padre, que consideraba que el muchacho debía trabajar cuanto antes, George accede a una educación. Pero desgraciadamente, antes de que pueda finalizar sus estudios universitarios sobre Historia del Arte, el temprano fallecimiento de su padre le obliga a buscar un trabajo que le permita mantener no sólo a su madre, sino al resto de su numerosa familia, que contribuía como podía, aunque de mala manera, a la economía doméstica, y consideraba que George debía hacer los mismo.

Después de abandonar sus estudios y trabajar sucesivamente como fontanero, dependiente de una zapatería y vendedor de aspiradoras, George, con gran pesar, decide ingresar en 1936 en la recientemente creada Oficina Federal de Investigación, el FBI.

Al principio, la mayoría de las ocupaciones que le asignan son de carácter burocrático. George se encarga de ordenar y archivar los informes que llegan sobre delitos relacionados con inmigrantes. Así pasan dos largos y tediosos años hasta que George tiene la feliz idea que cambiará su vida, y decide orientar su trabajo hacia aquello que realmente le interesa y para lo que se había preparado: el estudio del arte contemporáneo.

De este modo, George Fordart, más allá de sus obligaciones y de su horario de oficina, redacta multitud de informes en los que alerta sobre el necesario seguimiento de varios artistas a los que considera sumamente sospechosos de ser agentes de Moscú, o compañeros de ruta del comunismo.

George, que ya conocía muy bien las tendencias ideológicas del director del FBI, Edgar J.Hoover, y el odio que éste sentía por Charles Chaplin, encabezó su lista con el cineasta británico, seguido de otros directores, escritores e incluso pintores por los que sentía una secreta admiración personal.

Después de que sus informes fueran estudiados por el mismísimo Hoover, George es rápidamente ascendido y trasladado en calidad de superior a un departamento encargado de vigilar la vida de todos aquellos artistas a los que él había hecho referencia en sus informes.

Tras comprobar la escasa o nula formación cultural de los agentes de su recién creado departamento, George Fordart entiende que su misión consiste en educar y enseñar a estos hombres, sin que ellos puedan darse cuenta. Así, decide introducirles en las ideas y el arte de todos aquellos artistas que figuran como sospechosos.

Con el lema de que para derrotar al enemigo hay que estudiarlo a fondo, George programa trimestralmente un curso completo de estudios sobre las obras de dichos artistas.

Las películas de Chaplin son proyectadas una y otra vez en las oficinas del FBI, para regocijo de George, y son analizadas en todas sus vertientes. Pero para despejar dudas y comentarios, después de que George alabe la habilidad del artista y el genio cinematográfico de Chaplin, termina siempre sus charlas recomendando no dejarse engañar por su humor o su habilidad narrativa, y manda buscar una y otra vez a sus agentes todas aquellas contraseñas o mensajes claves de ideología bolchevique que pudieran encontrar en las películas. Huelga decir que ningún agente pudo encontrar nada, pero que se comenzaron a recibir peticiones para estudiar a otros cineastas como Ford, Hawks, Capra o King Vidor.

En 1939, sabiendo que Charles Chaplin se encontraba rodando un largometraje sobre Hitler, y deseoso de poder observar en acción a su artista más admirado, George idea un plan aprobado por Hoover que le permite infiltrarse como tramoyista en el rodaje con el pretexto de buscar cualquier prueba criminal contra el director. Fordart permaneció en los estudios hasta que se terminó de rodar la última escena y considera esa experiencia una de las más gratificantes de su vida al permitirle observar a su cineasta favorito en el proceso de creación de su obra.

Por ese motivo, George Fordart lamentaría que el FBI, aunque indirectamente, fuera responsable del autoexilio del genial artista de tierras norteamericanas.

Ya con su situación económica resuelta, George contrae matrimonio con Mary Allgood, y en 1941 nace el primer y único hijo de la pareja: Charles Fordart.

Los años cuarenta pasan para George ocupándose en analizar los textos de novelistas como Hammett, Chandler, Dos Passos, o dramaturgos como Williams, Brecht o Arthur Miller.

Desgraciadamente, en los años cincuenta, George deberá trabajar en el conocido proceso de "la caza de brujas" iniciada por el senador McCarthy. A pesar de sus intentos por ayudar a todo artista en cuanto tenía ocasión, falsificando datos y exculpándolos ante sus superiores, no puede evitar contemplar cómo el poder político norteamericano arremete contra sus principales creadores culturales.

La época de cambio que supusieron los años sesenta en el panorama cultural, sería continuada por su hijo Charles, que conociendo la tarea de su padre, y siguiendo su ejemplo, ingresa en 19654 en el FBI para trabajar codo con codo junto a éste. Ambos buscan a los creadores más importantes y los analizan en interesantes ensayos que camuflan como documentación de archivo. Quedan tan satisfechos con algunos de ellos, que llegan a enviarlos bajo seudónimo a una prestigiosa universidad, a la que no se cita en el libro por no dañar su imagen (pero que John Fordart deja muy claro de cuál se trata), la cual los publica considerándolos el trabajo de un crítico de arte.

Con la llegada de Charles, se añade la música como objeto de estudio al departamento. Admirador de los Beatles desde que contempló al grupo en el televisado show de Ed Sullivan, Charles convence a su padre, cuyas preferencias musicales se sitúan en el jazz, de la importancia del cuarteto de Liverpool y de la necesidad de seguir la carrera de este grupo y de otros músicos como Bob Dylan. Reticente en un principio, pero fiándose del criterio de su hijo, George accede a la propuesta, y de este modo, los archivos discográficos del FBI comienzan a llenarse de los principales grupos de rock de aquellos años.

Los nuevos agentes que entran en el departamento, y los antiguos, que sin reconocerlo abiertamente intuyen las intenciones de George y a los cuales ganó para su causa hace tiempo, se convierten en devotos seguidores, y suman nuevas aportaciones y estudios al trabajo de los Fordart, asistiendo a cuantas exposiciones, happenings o conciertos pueden.

Por desgracia, George Fordart fallece víctima de un accidente de tráfico en 1967, pasando su hijo a dirigir el departamento por petición expresa de todos los demás agentes miembros.

A principios de los años setenta, Nixon, preocupado por la influencia que pudiera tener John Lennon sobre la juventud norteamerica, ordena que se le investigue en todas sus actividades. Charles, que considera vergonzoso lo que está ocurriendo con el que es desde hace tiempo su artista preferido, descubre la posibilidad de escuchar, gracias a los micrófonos ocultos, el proceso de creación de la música de Lennon.
Así, puede escuchar paso a paso la formación de discos como Mind Games o Wall and Bridges desde que las canciones no son más que un simple esbozo.

Tratando de ayudar a Lennon en todo cuanto puede, se encarga de dar un retrato falso (el del músico David Peel a quien el mismo Lennon produjo un disco) en las circulares que envía el FBI para que la policía le detenga por posesión de drogas, y se opone fervientemente a que se le retire el permiso de residencia, alegando que eso podría provocar protestas entres sus seguidores y disturbios en las calles.

Cuando Lennon se retira temporalmente del mundo de la música, la presión del FBI disminuye, y Charles puede dedicarse a otras tareas. En 1980, ante el asesinato de Lennon, Charles investiga desde su propia oficina la posible implicación del FBI en el caso, sin encontrar prueba alguna concluyente.

En 1999, Charles se retira ante lo que considera una crisis alarmante de talento en el mundo del arte, que con algunas excepciones, no le merece ser estudiado.

Charles Fordart fallece por causa natural en el año 2002, siendo enterrado, al igual que su padre, con los más altos honores civiles.

En la actualidad, su hijo John Fordart, que como se ha comentado acaba de publicar un libro en el que narra las vidas de su abuelo y de su padre, dirige la editorial Friendly Book Inc. John se ha especializado en la cuidada e ilustrada edición de algunos de los autores más destacados de la literatura, pero a precios muy asequibles. También ha traducido la obra de un autor como Edmond Baudoin, a quien considera uno de los mejores artistas contemporáneos, y anuncia que pronto publicará las biografías de Charles Chaplin y John Lennon, escritas por dos de los especialistas más documentados y expertos que se pudieron encontrar en su tiempo.

lunes, 14 de diciembre de 2009

PETER, PAUL Y .... NO, MARY NO APARECE... PERO SÍ LOS STONES

Los chicos de Entrecomics colgaron hace un par de años una entrevista realizada por TwoHandedMan (THM) a Peter Bagge, autor entre otras obras de la divertida Odio. La podéis encontrar aquí.

Y si lo que queréis es practicar con vuestro inglés, podéis leerla completa aquí.

En esta ocasión, y para que veáis que Peter Bagge no sólo es divertido e ingenioso en sus cómics (si no lo habéis leído, dadle una oportunidad), os dejo un extracto de la entrevista de Entrecomics. La verdad es que me empiezo a preguntar si los buenos autores de cómic no tienen otros temas para debatir.


PETER BAGGE: Estuve interesado por los Stones durante un tiempo, básicamente después de que The Beatles se separaran. Sin embargo eso se acabó cuando les vi actuar en directo en 1972. ¡FIIIIIIIIIIIIIIUUUU!

THM: ¿Qué tuvo de malo el show? ¿No son “La Mejor Banda Del Mundo De Rock And Roll"?

PETER BAGGE: Son una mierda. Jagger no sabe cantar, y el resto son músicos MUY sobrevalorados. Mick Taylor es una gran nada. Sólo otro chico blanco jugando al blues como un maricón de mierda. Todos ellos son un puñado de sobrepromocionados maricas que quieren ser negros feos. Sin ánimo de ofender. Y Paul McCartney es el músico más grande que ha existido nunca. Exile on Main Street es el disco más sobrevalorado de la historia del universo. McCartney podía hacer rock y tocar y cantar un millón de veces mejor de lo que podrían JAMÁS ninguno de los Stones. Vale, cantó algunas canciones cursis en su vida, ¿y qué? ¿Qué pasa con Angie? ¿Qué pasa con Ruby Tuesday?

THM: No te gustan los Wings, ¿no?

PETER BAGGE: Los Wings no me volvían loco, pero hicieron más buenos discos en los ’70 que los que hicieron los Stones.

THM: Paul usó su linda personalidad bobalicona para salirse con la suya en todo lo que se refiere a la fama y el poder – su forma de comportarse-. John dijo que The Beatles se separaron porque él, John y Ringo se cansaron de ser la banda de acompañamiento de Paul.

PETER BAGGE: ¡John Lennon es el mayor hipócrita que ha existido nunca! Me encanta Lennon como músico, pero su resentimiento y el de George (léase envidia) hacia Paul se llevó lo mejor de ellos mismos. ¡Me sorprende que la gente se lo tragase durante todos esos años!

THM: Creo que me estoy perdiendo algo ¿Por qué iban a estar esos dos celosos de Paul?

PETER BAGGE: Porque era más popular y tenía más éxito y era mejor músico y más prolífico. El mejor guitarrista en The Beatles era Paul. La guitarra principal en Taxman era de Paul.

THM: ¿De verdad? Pero esa la escribió George…

PETER BAGGE: Lo sé, pero Paul tocó la guitarra principal –¡el mejor solo de guitarra jamás tocado! Pero era el más curioso intelectualmente y el más experimental. Él hacía grabaciones al revés y esas cosas antes de que lo hicieran los otros. ¡Conoció a Yoko años antes de que lo hiciera John! Ya entonces amaba el mundo del arte – Lennon lo odiaba.

THM: No tenía ni idea.

PETER BAGGE: McCartney sufre unas acusaciones TAN injustas por los defensores de Lennon simplemente porque se tragaron todas las mentiras de Lennon. Lennon calumnió a Paul. Mientras tanto, Yoko todavía está cobrando los cheques que se “ganó” Lennon por Yesterday.

THM: ¡Hey! Paul ganó dinero con el disco de Plastic Ono Band que incluía Mother (al ser editado por Northern Songs) aunque no tuvo nada que ver con él.

PETER BAGGE: Oh, sí. Estoy seguro de que Paul se hizo rico con Mother.

THM: Um, touché.

PETER BAGGE: Y al menos no tomó crédito al no haberla escrito.

THM: Todavía me encanta Mother, y todo el material de Lennon en solitario.

PETER BAGGE: A mí también me encanta Mother. Pero a partir de ahí fue todo cuesta abajo para Lennon. Musicalmente me gusta mucho de su material en solitario, pero se volvió TAN mojigato. El mayor hipócrita farsante “santo” rockstar que ha habido nunca.

THM: ¿Hey, qué hay de la cara B de Abbey Road? ¡Todas esas campanas y silbatos son idea de Paul, y apestan!

PETER BAGGE: ¡ADORO la cara B de Abbey Road!

THM: Creo que eres la única persona que conozco a la que le gusta la cara B de Abbey Road. Supongo que no serás un gran fan de All things must pass (primer disco en solitario de George).

PETER BAGGE: Me gusta All things must pass. Me gustan todos los Beatles.

THM: Creo que una de las pocas canciones de Paul que escucharía por diversión es You won’t see me de Rubber soul.

PETER BAGGE: ¡Paul McCartney ha escrito más grandes canciones que nadie que haya vivido! ¡Era increíble! En mi opinión, en cualquier caso.

THM:¡Esto es increíble! ¿Es Paul tu Beatle favorito?

PETER BAGGE:¡DUH! Son Paul, John, Ringo, y George, en ese orden. Aunque como he dicho, todos ellos me gustan musicalmente.

THM: Pero su voz suena tan “blandita”.

PETER BAGGE: ¿Suena blando en I’m down? ¿Helter skelter? ¿Oh darling? Yo creo que su voz es increíble.

THM: Pero la interpretación vocal de John en Mother sigue siendo lo máximo. ¿Volvemos a Odio?

Ellos vuelven a Odio, pero nosotros nos quedamos aquí. En fin...deciros que lo de Exile on Main Street no debe ser nada exagerado. Como me comentó un amigo, Galactus y el Vigilante discutieron sobre ello (el Vigilante prefería a Paul). Y digo yo que Galactus también, ¿no? (más que nada por el Back to the egg).

sábado, 12 de diciembre de 2009

"YO SOY EL PAUL, TÚ ERES EL JOHN."

Casi parece la letra de Hello Goodbye, ¿verdad? Pero no es eso, claro.
Como ya comprobásteis hace unos cuantos posts (y si no lo hicisteis, aún estáis a tiempo) Barry Windsor-Smith utilizó a dos componentes de ese grupo de melenudos del que aquí no vamos a hablar para referirse a los trabajos de Jack Kirby y John Buscema.

No ha sido el único autor de cómics que lo ha hecho.
Una vez más, con una pobre pero esforzada traducción por mi parte, os presento un curioso extracto de la entrevista que Neil Gaiman realizó en el Comics Journal número 178 (julio de 1995) a los Los Bros. Hernandez (Jaime y Beto)

En la foto, John y Paul sentados junto a Georg...eeeeh, quiero decir, Mario, el tercer miembro de la banda.

ESTILO.

Gaiman: Jaime, tu estilo es persuasivo, como si presentara un mundo mejor. Lo miras y piensas, "Me gustan estas personas, quiero estar en este mundo. Esta gente parece atractiva, me gusta el modo en que esas líneas se mueven". Es seductivo y atrayente, te agarra y te dice, "Hola, ven aquí..."

Gilbert: En contraste al de Gilbert...

Gaiman: En contraste a tu estilo, que no hace eso. Es mucho más - (Gilbert se ríe)- no, no es seductivo. Yo lo encuentro enormemente encantador, y capaz al final de mostrar muy posiblemente una amplia variedad de cosas. Pero es mucho más caricaturesco y no es tan seductor. Es lo que es, y si no te gusta, no te gusta.

Jaime: Yo soy el Paul, tú eres el John.

Gilbert: Sí, otro tipo hizo la semejanza Beatle.

Jaime: A mí no me gustaba al principio, pero ahora está bien.

Gaiman: Bueno, por lo menos no os han disparado!

Gilbert: (Se ríe) Eso está bien. Pero mira, la gente comete el error de pensar que Paul era el Beatle blando, lo que no es cierto. Él decidió escoger el sendero de las baladas y la música más suave. Eso es todo. Esa fue su decisión porque eso es en lo que él se sentía más fuerte. Creo que la verdadera desavenencia entre Paul y John fue debida a que ambos era igual de fuertes, y John se molestó por eso.

Él no podía eclipsar a Paul en los Beatles porque Paul podía regresar con otra cosa. Creo que esa fue la verdadera rivalidad que le volvió a John loco, y quizás también a McCartney pero éste lo escondió mejor, no lo sé. Lo que estoy diciendo es que defiendo a McCartney porque la gente siempre piensa que él es el Beatle más blando porque hacía baladas, y eso no es cierto en absoluto. Su fuerza estaba ahí. Después de los Beatles es otra historia.

Gaiman: Pienso que en ciertos aspectos a ambos nos gustan pero estamos en contra de las cosas que te entran facilmente. En las de Paul, las cosas que...

Jaime: Yo suelo ser más fácil de manejar (risas).

Gaiman: Sí. Ese es un buen modo de expresarlo. Tú eres más accesible.

lunes, 7 de diciembre de 2009

"JOHN LENNON, COMO KIRBY, TODAVÍA RESISTE."



El extracto de esta entrevista entre Barry Windsor-Smith y Gary Groth apareció en el número 190 de The Comics Journal (Septiembre 1996). La traducción es mía, por lo que debéis entender que es pobre e inexacta, a lo sumo aproximada... pero que creo servirá para transmitiros lo que el dibujante británico quiere expresar.

Windsor-Smith: (...) Ahora, John (Buscema), era un muy buen dibujante, era el más celebrado dibujante que los cómics habían visto hasta ese momento. Pero tener esa capacidad de talento en un hombre, esa capacidad para dibujar o hacer cómics, y aún así no tener una preparación intelectual, y aparentemente no poner nada en esas historias que te llenara ... Para mí esa fue siempre la anomalía más bizarra, ¿sabes? Él era un talento natural.

Yo siempre lo he comparado con Paul McCartney. Paul era obviamente el mejor músico de los Beatles, no había nada que él no pudiera hacer. Podía tocar todos los instrumentos, tenía una voz fantástica en lo que se refiere a su calidad y registros, era un compositor maravilloso... Era un total fuera de serie. Y aún así el trabajo de Paul McCartney es insulso. De vez en cuando escribía algunas melodía fantásticas, y tengo que admitir, como en el caso de "Hey Jude", vamos, que Dios estaba sentado sobre su hombro cuando escribió "Hey Jude". Pero en general, Paul McCartney no te da nada.

Groth: Sólo superficialidad.

Windsor-Smith: Él es como el "dulce" musical. Y sin embargo, su compañero John Lennon, que no podía tocar tan bien, no podía cantar tan bien, escribió algunas buenas canciones, pero no era realmente tan prolífico como McCartney.
Pero John (Lennon), como Kirby, todavía resiste. Porque hay un valor casi inexplicable en lo que estaba haciendo. Digo "inexplicable" aunque siempre podrías señalar lo que era, pero en cierto modo era inexplicable.

Es como si eres tocado por algo, una visión, una visión afilada, quizás incluso una visión suave, lo que sea mientras tengas tu visión!. Mientras tengas esa visión y puedas exteriorizarla, puedas proyectarla...

Eso es lo que Kirby hacía con aplomo, es lo que John Lennon hizo, es lo que hizo un montón de gente, aquí sólo estoy usando a dos iconos populares.

Por lo tanto, en el caso de John Buscema, él podía dibujar la figura humana de un modo más correcto que el de Jack Kirby, pero no había una intensidad válida en lo que estaba haciendo. Era sólo bazofia.

Y ahora, acabo de oír que Buscema se ha retirado. Y me llevó unos segundos entender eso... ¿Cómo se retira un "artista"? Uno cumple sesenta y cinco años y le dice a su mujer: "Bueno, querida, tiempo para colgar el viejo sacapuntas. Mi tiempo se ha acabado." ¿Cómo puede retirarse alguien de ser un artista?

Puedo entender a John Romita retirándose porque él era director artístico en Marvel: es un trabajo y tú lo haces hasta que tienes una cierta edad y lo dejas y te vas a pescar o lo que sea. Pero Buscema es presuntamente un artista y tú no puedes retirarte del arte. Así que quizás John se está retirando de dibujar cómics, ¿es eso? Entonces, si ése es el caso, los cómics de John no eran arte. ¿Va John a perseguir el "verdadero arte" ahora en su
avanzada vida? ¿Confunde John pintar en un caballete con pinceles y óleos con el acto de crear arte? Buscema ha estado sacando comics durante treinta años o más..
¿Por qué no hizo "arte"? Mira su trabajo, incluso sus primeros Silver Surfer que estaban entre sus trabajos más fluidos y hermosos, y no encontrarás arte; encontrarás el talento de un aplicado artesano gastado en un medio que prefiere a los de su clase a los de la mía.

AÑADIDO: No creo que sea necesario ni aclarar, ni explicar que no coincido con las opiniones de Barry Windsor-Smith o de Gary Groth, como por ejemplo su apreciación en lo se refiere al valor artístico de Paul McCartney. Otros no compartirán su opinión sobre John Buscema. Ahí, yo, no lo tengo tan claro, en cambio. Y eso que sé que ni en dos vidas podría dibujar tan bien como John Buscema. Así que ya sabéis... yo no estoy de acuerdo con todo lo que dijo el "George Harrison" de los cómics.

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