Mostrando entradas con la etiqueta Brad Bird. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brad Bird. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de junio de 2015

TOMORROWLAND: ( NO) FUTURE





Como podéis ver por el trailer, Tomorrowland es una película de Disney (uno más de sus "productos" infantil-juvenil-familiar) enmarcada en el género de ciencia-ficción-fantasía, protagonizada por George Clooney y dirigida por Brad Bird, que es el director de  "Los Increíbles" (y de "Misión Imposible: Protocolo fantasma"). 

Si queréis leer reseñas de la película, tenéis varias en  FilmAffinity,  donde le dan un 5'8 para los que se fijen en eso de las notas y recogen sentencias del tipo: "Puede que la película conjure imágenes futuristas, pero la historia no es nada que no hayamos visto antes (...) Puntuación: ★★ (sobre 4)". 

También podéis leer un par de críticas en Blog de cine. En una comentan que la película falla en su tramo final,  y en esta otra parece que han quedado más satisfechos con el resultado.

Lo primero que leí (en castellano) sobre Tomorrowland fue lo que escribió nuestro vecino Atikus, donde comentaba que había que dejarse llevar o pasar detalles por alto para evitar fijarse en cosas que no eran muy congruentes. Estoy de acuerdo. La historia tiene bastantes "agujeros" que su acelerado ritmo nos invita continuamente a olvidar.

Así que si queréis ir a verla ya tenéis arriba trailer y varias reseñas para decidir.  A partir de aquí, quien quiera seguir leyendo y no la haya visto, que sepa que se destripan tramas, giros, etc... SPOILERS, en definitiva.

¿QUIÉN CONSTRUYE NUESTRO FUTURO?  El gobernador Nix.

No, no es una pregunta retórica con un imaginario "nosotros" de respuesta. En realidad no tenemos ni idea de quiénes construyen nuestro futuro, porque no sabemos ni lo que hacen en nuestro presente.


Hugh Laurie es el gobernador Nix.

A modo de ejemplo. En nuestro futuro más cercano, el TTIP (Tratado de Libre Comercio entre Europa y los USA)  ya ha sido apoyado por (no os riáis al leerlo, aunque es lo que me suele pasar a mí) " la primera fuerza de la izquierda en nuestro país". Podéis informaros al respecto aquí y aquí (me gustaría enlazar a otros medios, pero sobre las negociaciones del TTIP no suele informarse demasiado). Las consecuencias que esto conllevará las desconocemos... Pero hay un grupo de personas que sí las conocen y a pesar de ello nos conducen hacia allí sin problema alguno. Y eso es lo que también plantea la película. 
Y sí, claro, estamos hablando de una película para niños y siempre hay que destruir algo para salvar el mundo, pero mientras tanto nos sueltan que el gobernador Nix no hace más que perpetuar sus nefastas ideas para que las cosas vayan mal propiciando así la autocumplida profecía de Merton, ¡a la que hace explícita mención uno de los personajes! 
Será porque siempre me han gustado las películas con "mensaje", aunque puedan ser algo panfletarias, pero esta plantea una bien clara moraleja con la historia de los dos lobos, y nos señala que quienes están en el poder no hacen más que alimentar al lobo "malo".

ESPERO QUE ALGÚN DÍA TE UNAS A NOSOTROS. ¿Quién es ese tío con gafas que lleva Casey en su camiseta?


Britt Robertson como Casey Newton.
Pero no hace falta irse tan cerca para conocer nuestro futuro. 
Si pensáis que en un futuro algo más lejano la gente va a dejar de regirse por o imponer sus ideas religiosas, que va a promover un reparto económico más justo, que va a superar identidades nacionales en favor de una identidad común global... estáis soñando. Podéis ponerle música a esa idea, pero eso no va a hacer que se convierta en algo real. Por eso, tened muy claro que en la película los robots salen a buscar "soñadores", y casi diría que hasta activistas por causas justas, pero que eso no es lo que buscamos en esta sociedad. Nos han enseñado que lo que hay que buscar principalmente es el beneficio económico a corto, medio y largo plazo sin importar demasiado el resto.

Es curioso, porque parece ser que la película de Brad Bird no está funcionando muy bien en taquilla. Y para los que manejan este negocio del cine, esa es la manera en la que se juzga si una película ha funcionado o no. Más allá de los méritos artísticos que la película pueda tener o no, al final lo que cuenta es lo que recauda. El resto no importa mucho. Y más si se ha hecho con una gran inversión, como ocurre en el caso de Tomorrowland. 

EL AMOR VERDADERO ES ETERNO.  Athena no es inteligencia artificial, sino emocional.

La historia de Tomorrowland es un galimatías. A poco que te pares a pensarla un momento, se derrumba como un castillo de naipes. 
Y aún así, tiene detalles que me han encantado,  aunque no estén completamente "desarrollados".

Uno de estos es la historia de amor entre Frankie (George Clooney) y Athena ( Raffey Cassidy).



Frankie conoce de niño a Athena y se enamora de ella. No solo es que la niña sea mona, es que  además es la que le abre las puertas a un mundo fantástico y maravilloso donde él puede crecer y desarrollarse de un modo que no lo haría en el suyo. Y además cree en él como nadie lo había hecho hasta entonces.
Pero Athena es un robot.
Y con los años, comprobamos que el Frank adulto no parece haber superado ese primer amor que tuvo siendo niño. He leído reseñas en la que hablan del componente "raro" que se establece entre ambos personajes. Frank no está "enamorado" de una niña. Es casi peor. Está enamorado de un robot con forma de niña. Pero sinceramente, entiendo a su personaje. 


Raffey Cassidy como  Athena.
Está enamorado de un ideal,  de alguien que creyó en él, que le abrió las puertas a algo distinto, a algo que nadie más va a poder volver a ofrecerle (eso es un hecho).  Está enamorado de alguien a quien trató inútilmente de conquistar, de hacer reír sin saber que no era alguien de quien pudiera/debiera enamorarse.  En el fondo, Frank sabe que nunca va a volver a encontrar a alguien como Athena. Acaso, ¿no iba a sentirse frustrado en el resto de las relaciones que tuviera? ¿Le iban a ofrecer algo como conocer Tomorrowland?

En varios sitios por la red he leído que eso ha sido fallo de los guionistas, que no tenían que haber "forjado" esa relación;  que deberían haber hecho que la amistad entre el niño Frankie y la niña-robot Athena fuera estrictamente platónica. 


Pero creedme, este no es uno de los fallos de guión que tiene la película (y tiene muchos), sino uno de sus aciertos.

TODOS SOMOS ESPECIALES, PERO NO TODOS SOMOS IGUALES. Frank Walker no es Howard Roark.

Antes de ver Tomorrowland leí en un blog vecino que no solo esta, sino anteriores películas de Brad Bird habían sido acusadas de fomentar la ideología de Ayn Rand. Las acusaciones pueden encontrarse aquí  o en este otro enlace. Para la defensa podéis ir a este enlace o a este otro.

Yo estoy con la parte defensora. Como comentan en uno de esos enlaces, es el gobernador Nix quien quiere "aislar" a una élite del resto del mundo. A él no le importa que el mundo se vaya a la mierda, del mismo modo que a Howard Roark no le importa que se destruyan unas casas destinadas a viviendas sociales. Él va a lo suyo. Al igual que Nix. Pero mientras que en el clásico de King Vidor (supeditado a un guión de la propia Ayn Rand), Roark es el héroe, aquí Nix es el villano. Frank es quien va a seguir reclutando a gente de nuestra sociedad para hacer un futuro mejor, porque se preocupa por los demás. No vive pensando en que la humanidad reconozca su valía o sus  inventos, sino en evitar que el mundo desaparezca, y finalmente,  en construir un mundo mejor.

Los héroes de Bird son generosos, no egoístas. No anteponen sus habilidades o aptitudes frente a los demás, sino que tratan de hacer uso de ellas para beneficio del resto. Incluso tratan de ayudar cuando no pueden usar estas habilidades.


Basta recordar que Mr.Increíble se sentía igualmente satisfecho ayudando como empleado a una pobre anciana a la que la compañía de seguros trataba de engañar. Y lo hacía de un modo que no ponía en evidencia sus "increíbles" habilidades.


Para terminar...   Puede que al ser  "fan" de Brad Bird haya extraído más jugo de la película del que pueda tener ésta. Otros se habrán fijado más en sus errores (que los tiene), sus incoherencias, se habrán sentido molestos por su mensaje "moralizante", o continuarán considerándola como un manifiesto más del director a favor de la "filosofía objetivista" de Ayn Rand, peeeeeeeeeeeero...

espero que, dentro del mismo galimatías que pueda ser también esta entrada, hayáis encontrado algo que merezca la pena, al igual que me ocurrió a mí con la película.

domingo, 4 de abril de 2010

EL INCREÍBLE BRAD BIRD Y EL SPIRIT QUE NUNCA FUE.

Caricatura dibujada por John Musker de Brad Bird cuando estaba en CalArts (1975). El chico tenía las cosas claras, por lo visto.


Pues no recuerdo el año, pero sería entre 1986 ó 1987 (el 87, acabo de comprobarlo). Fue uno de los episodios de la serie televisiva Amazing Stories de Spielberg.

Un episodio de animación producido por Steven Spielberg y según descubrí unos años después, Tim Burton. Me gustó muchísimo y me pareció muy divertido. Y por supuesto, durante años ignoré quién lo había realizado o lo había escrito, pero lo guardé en mi memoria.

Saltamos unos años. Hasta 1999. En un estudio de animación reciben una película en vídeo con figurita promocional. Todavía no se va a estrenar hasta dentro de unos meses, pero gracias a estas cosas que tiene pertenecer al gremio, la gente del estudio puede ver la película. Y bueno, el caso es que como, casualidades de la vida, yo andaba por allí, también pude verla. Era The Iron Giant, claro... Y supongo que no me fijé en el nombre del director, pero vamos, la película me gustó muchísimo, etc.



Con el paso del tiempo descubrí que Brad Bird fue el creador, escritor y director de aquel magnífico episodio perruno de la serie de Spielberg, además del director (coguionista y animador) de El gigante de Hierro y el responsable de títulos de Pixar como Los increíbles (que partía de una idea suya) y Ratatouille, del que se hizo cargo cuando "animaron" a partir al director previsto (y originador de la historia).


Me encanta El gigante de hierro. Es una película que destila amor por la época en la que está ambientada, por los comics (las referencias a Spirit, Mad, Superman), que tiene una animación algo distinta a la "marca" Disney, que de alguna forma me recuerda a Kyle Baker, y está más cerca del "cartoon" en el retrato de personajes y al mismo tiempo del "naturalismo" que otras de Disney de aquellos años. Está bien narrada y plantea un tema tan interesante como el de que somos lo que escogemos ser. Tengo que deciros que cada vez que veo al robot "sacrificándose" mientras cierra los ojos y musita "Su.. per.. man" me dan ganas de llorar.

Y luego descubrí que la historia estaba basada en un relato de Ted Hughes, el escritor viudo de Sylvia Plath. ¿Que de qué lo conocía?
Hubo un tiempo en que tuve cierto interés por ella y Anne Sexton y el paralelismo de sus vidas (y sus muertes, podría decir).

Y también me sorprendió descubrir que Pete Tonwshend estuvo interesado en la historia (adquirió los derechos, vamos) e incluso publicó un disco sobre el tema (que no he oído). De hecho, toda la película se origina por el músico de los Who, pero al parecer Bird decidió no utilizar sus canciones para esta.

¿Y qué puedo deciros? Desde el gigante y después de descubrir que Bird anduvo metido en algunas de las mejores temporadas de Los Simpsons y ver las películas que ha ido haciendo, hace años que sigo con auténtico interés la trayectoria de este hombre. Y en esa trayectoria también se encuentran las cosas que no ha podido hacer. Entre ellas, y como descubrí hace poco más de un añito, un film animado sobre el Spirit de Will Eisner. Tenéis toda la información sobre el asunto en este interesante enlace.

Claro que no pasa nada porque a pesar de que Bird no pudiera hacer su film sobre Spirit, siempre nos quedará la obra maestra que ha dirigido Frank Miller (esto es ironía, para evitar comentarios erróneos más que nada).

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...