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sábado, 20 de junio de 2015

MUJERES ANIMADAS.

Alison de Vere
En "Mayerson on Animation" tenéis todos los cortos (duran poco más de un minuto) que ha realizado la escuela de animación de Gobelins para el "Festival de Annecy 2015" dedicados a varias mujeres del mundo de la animación. La verdad es que a mí me gustan todos. Como dice Mark Mayerson, el arte y la animación son hermosos, pero al igual que le ocurre a él, no estoy muy de acuerdo con la "interpretación" que se da de la vida y obra de estas mujeres en algunos casos. 
Por ejemplo, en el caso de Mary Blair (entrada en Safari:  Aquí). 


El corto da la impresión de que Disney "limitaba" su arte, pero lo cierto es que a Walt le encantaba el trabajo de Mary Blair, y siempre trataba de llevarlo a la pantalla de forma fiel, algo que no resultaba fácil para sus animadores. Ahí está el corto "Posadas",  en el que recurrió solo a las ilustraciones de Mary.

El corto dedicado a Evelyn Lambart, es más dramático aún y para mí tiene más fuerza que el de Mary.



Pero como comenta Mayerson, desde luego no deja en muy buen lugar la figura de Norman McLaren (entrada en Safari: Aquí).  Puede ser que en la wikipedia os informen de que McLaren co-dirigió con ella "Begone dull Care"  en 1949, pero si vais al corto veréis que termina con un rotundo "by Norman McLaren".

Tal vez sea lógico que Eve quisiera volar por su cuenta.



Mr Frog went a-courting (1974)

El recuerdo a Lotte Reiniger parte de una buena idea, también es bonito, y sitúa su obra en el tiempo de forma precisa. 


Pero al igual que le ocurre a Mayerson (me tendría que permitir co-firmar su entrada) tal vez me habría gustado aún más si hubieran empleado la técnica de Lotte. Sería más fiel, representativo de su estilo, y hasta  evocador. 


"Cenicienta" (1922)



"Papageno" (1935)


Con el corto de Claire me ocurre en parte lo mismo que con el de Lotte. 


¿No podían haberlo hecho con el estilo de animación "creado por ella"



Alexander Alexeieff y Claire Parker.
A pesar de lo complicada que es dicha técnica de animación, creo que con los medios digitales de hoy día, no les habría costado mucho darle esa "apariencia" al corto. Con el de Lotte sí han tratado de "recrear" su animación por siluetas, y en el caso de Claire creo que también habría sido una buena idea buscar el estilo de la animadora .

Aparte de eso, echo en falta una representación más adecuada de la figura de Alexandre Alexeïeff, que era su compañero, no un monarca caprichoso, o de la primera mujer de este, Alexandra Grinevsky, que también tuvo mucho que ver el trabajo de animación de ambos.  Y sí, el corto iba sobre Claire y se trata de reivindicar su figura, y supongo también que en poco menos de un minuto es muy complicado contar o reflejar toda una vida. Pero creo que en comparación, el homenaje a Lotte sale mucho más airoso en el empeño que el de Claire, que recuerda más al humor de la Warner que a su vida y obra.

Si a algo me recuerda la colaboración entre Claire y Alexandre es a la de Faith Hubley (a quien también podían haber dedicado un corto los de Festival de Annecy) y John Hubley (a quien no he dedicado aún entrada en Safari, pero si hemos mencionado por aquí). 

Faith y John prometieron no dejar que el trabajo les impidiera compartir la cena de cada noche con sus hijos. Y se propusieron hacer un corto  de animación exclusivamente para ellos cada año, sin ataduras comerciales de tipo alguno. Cuando John Hubley murió en 1977, Faith continuó haciendo esos cortos hasta el mismo año de su muerte en 2001.

Os dejo aquí con algunas de las obras de estas artistas.

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Mr Pascal (1979)


The Black Dog (1987)

De Claire Parker (y Alexandre Alexeïeff)


"Noche en el monte pelado" (1933).




"El proceso" de Orson Welles (1962).


De Faith Hubley (y John Hubley)


Voyage to next (1974)

martes, 16 de septiembre de 2014

CRÉDITOS: DE KUBRICK, WELLES Y FORD

- Walker: Estoy seguro de que usted sabe cuánto tiempo y esfuerzo dedican algunos directores de cine los títulos de créditos de sus películas. Dado su énfasis por lo visual, ¿qué le parece esto?

Kubrick: Los títulos nunca me han preocupado. He visto algunos muy ingeniosos y los he admirado, pero creo que los títulos de crédito ingeniosos sólo son una pérdida de dinero y que perjudican a la película. Tengo un punto de vista muy simple: que el primer plano de la película debiera ser lo más interesante que el público haya visto desde que se ha sentado. Además de tener que ganarse la atención del público atrayéndole desde los títulos hasta el mismo "anticlimax" de la película, los títulos ingeniosos presuponen dibujos animados, efectos de truco, efectos ópticos y, generalmente, un dibujante muy caro, lo que significa que cuestan una buena cantidad de dinero. Preferiría poner el dinero en la película propiamente dicha.


Extraído de "Stanley Kubrick dirige" por Alexander Walker. Traducción de Lorenzo Betancor.




Cartel de Tomi Ungerer.














AÑADIDO:  No estoy de acuerdo con Kubrick. Tal y como decía Blue  en otra entrada sobre créditos cinematográficos: "La verdad es que son la introducción a la película y muchas veces ya te predisponen a favor o en contra de lo que vas a ver, ya dicen cosas."  Y coincido.

También es verdad que unos créditos maravillosos no van a salvar una mala película, o que una gran película puede permitirse tener unos créditos anodinos o sin interés.  Igual me equivoco, pero Woody Allen suele utilizar los típicos títulos de crédito de letras blancas sobre fondo negro. Las películas de Woody no se recuerdan por sus créditos.

A mí me encantan los créditos de Sed de mal... pero en realidad Welles no quería incluir créditos o títulos que distrajeran al espectador de lo que ocurría. En este enlace.

 Es más... Por lo visto Welles no quería incluir ¡ni la música de Mancini!  que abre la película. Quería que sonara la música y el sonido ambiental callejero (y así debe figurar en la versión restaurada: aquí ). Igual es porque he visto ese inicio "original" demasiadas veces, pero no lo concibo sin la música de Mancini. Puedes quitarme nombres de actores o el título de la película, pero no esa música.

Los créditos de "Centauros del desierto" son bastante simples... ¿Hubierais preferido que títulos y actores aparecieran en las primeras imágenes de la película? No hubiera sido lo mismo.


O sí. Tenéis arriba los enlaces de "Sed de mal" para comparar. 
Pero lo que está claro es que los créditos forman parte de la película. Puedes añadirlos al final y empezar la película sin ningún título, puedes dedicarles poco o mucho dinero... pero si los consideras parte del conjunto de la obra, sean simples o sofisticados, más vale que tengas en cuenta cómo quieres que se integren en la película.

AÑADIDO II: Los títulos de Dr.Strangelove son de Pablo Ferro.
El diseño de los títulos en Lolita es de Chambers&Patners.

AÑADIDO III: En "Art of the title" he encontrado un artículo sobre  los créditos de Sed de mal (y su relación con el inicio en "El juego de Hollywood"): Aquí.

jueves, 18 de abril de 2013

EL PESO DE LA CORONA

No. No voy a hablar de los problemas de la monarquía... Tan solo decir que cualquier monarquía  a día de hoy, y en cualquier país, me parece incomprensible, ridícula e inaceptable. Los únicos "reyes"  contra los que no tengo nada más allá de si me gustan o  no, son los del tipo de  Elvis, Pelé, Kirby, Agatha Christie y compañía...

Pero otra cosa son los reyes de ficción, aunque estén basados en reyes históricos. Entonces, la cosa cambia... 



Y al revisar ayer "Campanadas a medianoche" de Welles, pero esta vez en castellano en una edición restaurada por Luciano Berriatúa, me fijé una vez más en la grandeza de la monarquía en el teatro shakesperiano. 


Sí, vale, aquí con el teatro de Lope, Calderón y compañía pasaba lo mismo... Bueno, pasaba aún más. Porque mientras que los de aquí no podían tocar un pelo de la monarquía,  Guillermito podía al menos meterse con los Plantagenet, y también nos mostraba lo poco convenientes que resultaban ciertos reyes en esa obra terrible y maravillosa que es Ricardo III (que es ficción, porque el monarca no debía ser ni jorobado ni tan arribista, maquiavélico o sanguinario como Shakespeare lo pinta; pero eso es otra historia).


Con la de ayer, ya son tres las veces que he visto la película de Welles. La primera me gustó mucho, porque estaba en esa etapa adolescente en la que creía que Orson Welles era un genio y todo lo que había hecho era maravilloso por obligación, y aunque había cosas que no entendía mucho, las atribuí más a mi desconocimiento del teatro de Shakespeare ("¿por qué le llaman al Príncipe de Gales Hal o Harry? ¿Este no va a ser Enrique V?") y a las disculpas que suelen poner los acérrimos del cineasta: "le fastidiaron la película",  "no tenía medios, pero con qué inventiva resolvió ciertas cosas",  "no le dejaron hacerla como él quería" , etc...

                                                                                                                                   
La segunda vez me gustó algo menos, pero ciertas partes me siguieron gustando mucho. Visualmente la película tiene momentos y planos fantásticos, y otras escenas me parece que están muy bien resueltas. Al fin y al cabo, es una película en la que participa un genio (o dos, si pensáis que Welles también lo es).

Y ayer, pues sentí más o menos lo mismo que en el segundo visionado (aunque hubiera preferido escuchar las voces de Welles o Gielgud)...  Tiene buenos momentos, tanto visualmente como argumentales, y merece la pena.  


Pero el momento final de la película, ese en el que el Príncipe Hal (o Harry), ahora ya coronado como Enrique V, rechaza al bribón de Falstaff me parece fantástico. Emotivo y grandioso. Falstaff mira a su antiguo compañero de juergas y tropelías con una mezcla de admiración y pena en una maravillosa interpretación de Welles (vale, concedo que aquí está genial), que muestra un rostro similar en significado al de Chaplin al final de "Luces de la ciudad".  Una gran escena. Tanto por las interpretaciones de Welles y de Keith Baxter, como por el texto de Shakespeare adaptado por Welles.





Y ese cambio en la actitud del personaje del príncipe, ese abandono de los vicios de la juventud por parte de Enrique V, que aún así es lo suficientemente magnánimo para disculpar a Falstaff diciendo que fue el vino el que habló por su boca,  y que se convertirá en el mismo rey que vencerá en Agincourt.  No solo es el paso de la juventud a la madurez. Es la aceptación de la responsabilidad que conlleva gobernar como monarca. Es comprender y asumir el peso de la corona. Es saber que un Rey no debe parecerlo, sino que debe comportarse como tal. 

A todo aquel que le guste la maravillosa  "Enrique V" de Branagh, le recomiendo un visionado previo de "Campanadas a Medianoche", porque la de Welles casi puede ser considerada una precuela.


Si pienso en otro monarca de ficción cuyo cambio de actitud me sorprendió en mi niñez (y sigue haciéndolo cada vez que vuelvo a encontrarme con él), tengo que traer aquí el trabajo de otro genio. 


"Príncipe Valiente" de Harold Foster, empieza con la llegada a las costas británicas de un exiliado Rey de Thule, al que acompaña su hijo el príncipe Val, protagonista de la serie.  En Thule gobierna ahora Sligon, que ha derrocado al padre de Val...  Pasados unos años, el antiguo monarca de Thule regresa a sus tierras con la intención de recuperar el trono. Sligon,  sabe de sus intenciones y pide hablar con Val. Cuando este se encuentra con Sligon, el usurpador le dice lo siguiente:





" Tomé el reino de Thule por la fuerza. Por la fuerza lo he mantenido.  Pero estoy cansado de la fuerza, de la crueldad, de la traición y de la desconfianza. A mi alrededor se inclinan cortesanos serviles con adulación en sus lenguas y odio en sus ojos, y temo a estos chacales vestidos de seda. Ve y dile a tu padre: " Sligon no es más que un  mercader de cansado corazón que cambiaría su reino de Thule por una isla en los pantanos de Inglaterra".


Pasado un tiempo, Val se encontraría de nuevo con Sligon, ahora un  pescador ermitaño que vive en una cabaña en los pantanos y que le comentará "cuando devolví el trono a tu padre a cambio de este lugar abandoné todo cuidado, preocupación, traición, hipocresía y miedo."


Val le recordará que también abandonó  a una esposa de lengua afilada y a una caprichosa y problemática hija... pero eso  tiene que ver más con el peso de las relaciones de pareja o de la familia que con el de las coronas, así que lo dejaremos aquí.


Añadido: No sé lo que durará, pero por si a alguien le interesa: "Campanadas a Medianoche". Y para los que conozcan la lengua de Shakespeare y puedan verla sin subtítulos (no es mi caso):  Aquí.

martes, 19 de octubre de 2010

El reloj de cuco no marca correctamente.


Harry Lime: Recuerda lo que dijo aquel: En Italia durante treinta años bajo los Borgia tuvieron guerras, terror, asesinatos y baños de sangre, pero tuvieron a Miguel Angel, Leonardo Da Vinci y el Renacimiento.  En Suiza tuvieron amor fraternal. Tuvieron 500 años de paz y democracia. ¿Y qué es lo que eso produjo? El reloj de cuco. Hasta la vista, Holly.


AÑADIDO: Sí, una cita genial y memorable (en el sentido de que puede recordarse)... Pero lo cierto es que en Suiza tuvieron a una panda de desalmados que podían comercializar con el oro de los judíos y el régimen nazi, abrir sus fronteras para que  pudieran pasar hacia Alemania trenes cargados no de mercancía, precisamente... y que tenían el bonito detalle de devolver a aquellos judíos que escapaban por la frontera y tal vez carecían del dinero suficiente para evitar ser expulsados. Y no dudéis de que en épocas anteriores tendrían los mismos problemitas (en mayor o menor medida) que en otros países europeos.
La mierda de Suiza me huele peor que la de otros países... Tal vez porque la han escondido durante demasiado tiempo.
Cuando pasó lo de Polanski ... recordaba cosas como las que os he dicho más arriba. El director puede veranear durante años y no pasa nada, pero en el momento en el que Estados Unidos pide las cuentas de aquellos de sus "ciudadanos" que evaden impuestos hacia el país del reloj de cuco, le entregan al director polaco a cambio. Si ahora dicen que no lo van a extraditar ya os digo que será porque tal vez han entregado a otros.  La famosa neutralidad suiza. Pero es sólo mi opinión.

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