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miércoles, 7 de septiembre de 2016

LUNÁTICA CARRERA ESPACIAL II

Fueron a buscar a Sergei Koroliov el 27 de junio de 1938 a las nueve de la noche. Estaba con su hija de tres años en su apartamento, situado en el sexto piso de un edificio de Moscú, cuando su mujer entró corriendo, aterrorizada. Venía de la calle y había visto a unos cuantos oficiales del NKVD (el Comisariado del Pueblo) entrando en el edificio.
Sergei Koroliov
Supo instintivamente que venían a por su marido. * Koroliov trabajaba como ingeniero especialista en cohetes, y en la investigación militar había tanto miedo y paranoia como en el resto del sistema soviético. A su amigo y colega Valentin Glushko se lo habían llevado hacía poco. Había que dar por hecho que habría denunciado a quienes le dijeran sus torturadores que denunciara. Así era la vida en la época de la Gran Purga de Stalin.


Los servicios de seguridad del NKVD llegaron al cabo de unos instantes, registraron el apartamento y se llevaron a Koroliov. Dos días más tarde, después de torturarlo y amenazarlo con ir a por su familia, firmó una confesión ante el comisario de asuntos internos en la que admitía formar parte de una organización antirrevolucionaria y haber cometido actos de sabotaje contra la patria. Confirmó las acusaciones que habían hecho contra él dos de sus colegas de más rango, que habían sido asesinados. No fue juzgado, pero lo sentenciaron a pasar diez años en el conocido gulag de Kolymá, en Siberia, no muy lejos del círculo polar ártico.

Probablemente no haga falta decirlo, pero no había tal organización antirrevolucionaria, y tampoco sabotaje alguno; Koroliov era inocente. Mucha gente inocente sufrió las consecuencias de la Gran Purga. La razón y la justicia no desempeñaban ningún papel en aquel sistema basado en el terror.

Fue un milagro que sobreviviera. Miles de hombres morían en Kolymá cada mes. Koriolov pasó hambre y recibió palizas, le arrancaron los dientes a golpes y le rompieron la mandíbula. El frío era insoportable, y la malnutrición le provocó un escorbuto. Al final, se salvó gracias a algo que sucedió muy lejos de allí: el nuevo director del NKVD, Lavrenti Beria, hizo que se reabrieran muchos casos. Koroliov pudo abandonar el gulag y regresar a Moscú, donde sería juzgado por cargos menos importantes. (...)


Sergei Koriolov llegó a Berlín un día después de que Wernher von Braun se marchara de Alemania para siempre. Los estadounidenses habían eliminado de las fábricas de misiles de Mittelwerk y Peenemünde todo lo que pensaban que podría ser de provecho para los soviéticos, pero no tuvieron en cuenta su tenacidad ni la inteligencia de Koroliov. Merced a un trabajo meticuloso, los soviéticos lograron reconstruir los planos del V-2, y Koroliov pudo entender cómo funcionaba. Y lo que es más importante, pudo entender qué defectos tenía. Koroliov observó el magnífico diseño de Von Braun y pensó que podía mejorarlo. (...)


Koroliov fue un desconocido durante toda su vida. Se mantenía su identidad en secreto por miedo a que los estadounidenses lo asesinaran, y la población solo lo conocía por el apodo anónimo de “diseñador jefe”. Pero con la muerte le llegó la fama.



 
  
Sus cenizas fueron sepultadas con honores de Estado en el muro de Kremlin, y ha pasado a la historia como el artífice de los primeros paso de la humanidad por el cosmos. Con el tiempo, si la raza humana tiene un futuro entre las estrellas, es probable que sea recordado como una de las personas más importantes del siglo XX. (...)

  

Una de las numerosas ironías del programa espacial estadounidense es que, aunque tenía el propósito de demostrar que su sistema de libertad  e individualismo era superior al comunismo, solo pudo superar los logros de un obstinado genio ruso por medio de un proyecto estatal sumamente caro.

Extraído, como en la anterior entrada  de "Historia alternativa del siglo XX. Más extraño de lo que cabe imaginar." de John Higgs. Traducción de Mariano Peyrou.  


* Añadido:  Al leer eso he recordado algo relacionado con lo que se cuenta al inicio de esta entrada: 


"Sin embargo, la detención más común era la que tenía lugar en la casa de las personas a altas horas de la noche. En las épocas de arrestos masivos, se generalizó el miedo a la «llamada a la puerta» a medianoche. Un antiguo chiste soviético recoge la terrible ansiedad que Iván y su mujer Masha experimentaban cuando alguien llamaba a la puerta y su alivio al saber que solo era el vecino que acudía a informarles de que el edificio se estaba incendiando."   Extraído  de "Gulag. Historia de los campos de concentración soviéticos" de Anne Applebaum. Traducción de Magdalena Chocano.

martes, 6 de septiembre de 2016

LUNÁTICA CARRERA ESPACIAL I

Hitler pensaba que el V-2 era un arma que podía acabar con la moral de la resistencia británica, cosa que no había conseguido con sus bombardeos aéreos anteriores. Probablemente habría sido así si lo hubieran empleado en un momento previo, en vez de durante el desenlace europeo, cuando los rusos se acercaban a Berlín mientras los aliados avanzaban desde el oeste. Los V-2 que se usaron contra Inglaterra se cobraron un peaje psicológico en la población mucho más importante que el de los bombardeos de 1940 y 1941, en parte porque la gente ya estaba agotada por la guerra. Los ataques anteriores de la Luftwaffe contra ciudades como Coventry, Belfast y Londres habían hecho que se incorporaran a la vida ciertos rituales. Estos comenzaban con el lamento de las alarmas antiaéreas, que anunciaban el zumbido cada vez más fuerte de los bombarderos acercándose. Entonces la gente se metía en los refugios antiaéreos hasta que, al final, sonaba una señal que indicaba que el peligro había pasado. Los británicos habían demostrado ser extraordinariamente capaces de adaptarse a la vida siguiendo esos rituales. Pero los V-2 eran silenciosos. Eran indetectables durante el vuelo e imposibles de abatir. Podían caer en cualquier sitio en cualquier momento, por lo que la población de las ciudades pasó a estar permanentemente nerviosa y atemorizada. (...)

(...)  Para Von Braun, todo esto eran contingencias que surgían mientras trataba de convertir sus sueños de infancia en realidad. El objetivo de Von Braun, como el de Jack Parsons, eran los vuelos espaciales. Pertenecía a una familia acomodada de Berlín y de niño había estudiado la Luna a través de un telescopio y había
atado unos cohetes a su kart. Pero los vuelos espaciales parecían un sueño tan delirante en la Alemania de antes de la guerra como en Estados Unidos. Nadie con capacidad de decisión se los tomaba en serio y, desde luego, nadie estaba dispuesto a financiarlos. Su única opción era mantener su sueño oculto mientras trataba de acercarse a él por medio del único camino posible: la investigación armamentística.

Von Braun no dio muestras de estar demasiado preocupado por la moralidad de este camino. Se unió al partido nazi en 1937 y a las SS en 1940. Fue ascendiendo años tras año hasta que alcanzó el rango de Sturmbannführer de las SS. Después de su fructífero encuentro con Hitler, supervisó la producción de su cohete V-2 en Mittelwerk, una fábrica construida bajo tierra para protegerla de los bombarderos aliados. Mittelwerk consistía en unos 65 kilómetros de túneles que unos esclavos habían cavado en la roca. La descripción del estado de estos esclavos cuando fueron liberados por las fuerzas estadounidenses en 1945 es desgarradora. Más de 20.000 murieron construyendo la fábrica y los V-2. Era habitual que se produjeran ahorcamientos en masa, y todos los trabajadores tenían que ser testigos de ello obligatoriamente. En general, lo que se hacía era elegir a doce personas de manera arbitraria y colgarlas de grúas por el cuello,  para después dejarlas colgando allí durante días. La muerte de trabajadores esclavos por inanición era algo deliberado, y cuando no había agua potable se les hacía beber de los charcos. La disentería y la gangrena eran motivos frecuentes de defunción. Hay documentos que explican que los liberadores no consiguieron quitar el hedor a muerte de los túneles pese a usar desinfectantes muy fuertes.


Von Braun se dedicó personalmente a conseguir mano de obra esclava en algunos campos de concentración como Buchenwald. Diez años más tarde, se encontraba en Estados Unidos presentando programas infantiles en Disney Channel, tratando de lograr un mayor apoyo público a la investigación espacial. Von Braun estaba dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de convertir su sueño en realidad.

El viaje de Von Braun desde las SS hasta Disney Channel estuvo lleno de dificultades. Como era el mejor diseñador de cohetes de la historia, los ejércitos ruso, británico y estadounidense lo consideraban una especie de premio. 







Extraído del recomendable  "Historia alternativa del siglo XX. Más extraño de lo que cabe imaginar." de John Higgs. Traducción de Mariano Peyrou.



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miércoles, 17 de abril de 2013

SOBRE PRISIONEROS DE GUERRA

Esta "mancha" de Estados Unidos la iba a cerrar Obama en su primera legislatura.

David Barsamian: "Otras pérdidas", un libro canadiense, alega que formaba parte de la política oficial de Estados Unidos privar de alimentos a los prisioneros alemanes. Se supone que muchos de ellos murieron de hambre.

Noam Chomsky: Usted se refiere al libro de James Bacque. Ha habido mucha controversia sobre los detalles y yo no estoy muy seguro de los hechos que describe.  El autor afirma lo que usted ha mencionado. Por otra parte hay algunos casos que no admiten discusión alguna. Ed Herman y yo escribimos un libro sobre el asunto a finales de los setenta titulado "La economía política de los derechos humanos". Levantó una gran polvareda. Justo al mismo tiempo que empezaban a escucharse las primeras quejas airadas sobre los prisioneros de guerra  norteamericanos, sale un trabajo sobre el tratamiento que los norteamericanos y los ingleses habían dispensado a los prisioneros de guerra alemanes durante y después de la Segunda Guerra Mundial. Se publicaron varias reseñas sobre los documentos y los materiales utilizados. Todos alababan los esfuerzos humanitarios de los norteamericanos y los ingleses.

Si se observan detenidamente los materiales, lo que resulta es que que los norteamericanos estaban al cargo de "campos de reeducación" destinados a los prisioneros alemanes. Ya que ello violaba todas las normas internacionales, se mantuvo en secreto. Finalmente cambiaron el nombre. Adoptaron algún nombre orwelliano en vez de llamarles campos de reeducación. Se proclamó a los cuatro vientos que esto constituía un ejemplo de nuestro humanitarismo porque les estábamos adoctrinando para que aceptaran nuestras creencias. Así funcionaba el humanitarismo en estos campos de reeducación. Lo mantuvieron en secreto porque tenían  miedo de que los alemanes pudieran vengarse y trataran a los prisioneros de la misma forma. A los prisioneros se les trató brutalmente, se les mataba y se les hacía morir de hambre.

Y es más, continuó después de la guerra. Estados Unidos mantuvo prisioneros de guerra alemanes, creo que hasta mediados de 1946, Eran obligados a realizar trabajos forzados, eran golpeados y se les mataba. En Gran Bretaña era mucho peor. Creo que se mantuvieron prisioneros hasta mediados de 1948. Todo era absolutamente ilegal, los trabajos forzados, la violencia, etc...



Peggy Duff  (1910-1981)
Al final se produjo una reacción en Gran Bretaña. La persona que comenzó las denuncias era Peggy Duff, una mujer maravillosa que murió hace un par de años. Durante las décadas de los sesenta y setenta se convirtió en una de las líderes del movimiento pacifista internacional, pero empezó su batalla protestando por el tratamiento que recibían los prisioneros alemanes. 

Por cierto, ¿por qué solo prisioneros alemanes? ¿Que había pasado con los prisioneros de guerra italianos? No sabemos nada sobre ellos. La razón es que Alemania es un país muy eficiente y ha publicado montañas de documentos sobre lo sucedido con sus prisioneros de guerra. En Italia eso no se produce, y por lo menos en esa época, no se inició ninguna investigación sobre el tratamiento que habían recibido sus prisioneros, que seguramente había sido mucho peor que el recibido por los alemanes.

Todo esto me trae a la memoria mi niñez. Había un campo de prisioneros  justo al lado de mi instituto. Siempre se producían discusiones entre los estudiantes sobre si debíamos o no burlarnos de los prisioneros. Un grupo de nosotros opinaba que era una cosa horrible y nos negamos a hacerlo, pero fuimos muy pocos. Por supuesto, eso no fue lo peor de toda la historia.

Charla radiofónica emitida el 1 de febrero de 1994. Texto extraído del libro "Mantener la chusma a raya" de Noam Chomsky  y traducción de Alfonso Ormaetxea. El libro es una serie de entrevistas que Chomsky tuvo con Barsamian en el Instituto Tecnológico de Massachussets.

Peggy Duff no había muerto hace un par de años, sino algunos más. Y el libro de Bacque, al parecer, sí debía contener bastantes errores.

En este otro enlace he encontrado lo siguiente: 


"Bacque, novelista canadiense sin experiencia anterior de investigación histórica o por escrito, dice en su introducción: "Sin duda, muchos estudiosos encontrarán defectos en este libro, que son sólo míos. Acojo con satisfacción sus críticas y sus nuevas investigaciones, que puedan ayudar a restablecer la verdad, después de una larga noche de mentiras". En diciembre pasado, el Centro Eisenhower de la Universidad de Nueva Orleans invitó a algunos destacados expertos en el período para examinar las acusaciones. Los participantes en el Congreso, incluyéndome a mí, planean publicar las ponencias en forma de libro. 

Nuestra primera conclusión fue que Bacque había hecho un importante descubrimiento histórico. Hubo maltrato generalizado de prisioneros alemanes en la primavera y verano de 1945. Los hombres eran golpeados, se les negaba el agua, obligados a vivir en campos a la intemperie, sin refugio; se les suministraban raciones insuficientes de comida y carecían de atención médica. Su correo era retenido. En algunos casos, los presos hicieron "sopa" con agua y hierba para calmar su hambre. Los hombres morían innecesaria e inexcusablemente. Esto debe confrontarse, y es el crédito de Bacque lo que nos obliga a hacerlo.

Nuestra segunda conclusión es que cuando los especialistas hagan las investigaciones pertinentes, encontrarán la obra de Bacque poco menos que inútil. Hay graves –aún más, espectaculares-, fallos en sus aspectos más fundamentales. Bacque hace un mal uso de los documentos, lee mal los documentos, hace caso omiso de la evidencia en contrario, su metodología estadística es irremediablemente comprometida, no hace ningún esfuerzo por examinar las pruebas que ha reunido a la luz de la situación general, no hace ningún intento por analizar contextos comparativos; pone palabras en boca de su fuente principal; ignora las fuentes completamente críticas y de fácil acceso, que se relacionan decisivamente con su acusación central; y, como consecuencia de éstas y otras deficiencias, llega a conclusiones y formula acusaciones que son demostrablemente absurdas."

Si queréis saber por qué las acusaciones son absurdas, tenéis el texto completo en el enlace.

viernes, 8 de marzo de 2013

JOHN HEARTFIELD: RETRATANDO EL FASCISMO

En el muy improbable caso de que alguien me preguntara quién es mi artista favorito haciendo fotomontajes, lo más seguro es que respondería que Josep Renau.  Pero antes que él, y como claro antecedente y maestro,  ya estaba John Heartfield.  Os dejo con un texto de su hermano recordando al artista.

Los fotomontajes de John Heartfield sobre historia comtemporánea.
Por Wieland Herzfelde


John Heartfield
La producción de Heartfield se inició en 1917. Todo cuanto había creado con anterioridad, a partir de 1908 - dibujos, acuarelas y óleos en Wiesbaden; carteles, diseños para estampación textil y otros diseños decorativos o tipográficos en Munich, Mannheim y Berlín -, lo había firmado, caso de hacerlo, con su nombre civil de Helmut Herzfeld.

El encuentro en Berlín con Georg Gross, dos años más joven que él, le indujo a destruir toda la obra que había realizado hasta entonces. Ésta era de naturaleza académica tradicional y no expresaba en absoluto esa cólera que sentía contra la burguesía, contra los militares y -desde el estallido de la guerra del 14 - contra todo el Estado autoritario alemán. Su obra anterior no resistía la comparación con los caústicos cuadros y dibujos de su nuevo amigo, la propagación de cuyo arte convirtió espontánea y apasionadamente en misión suya. La realización de esta empresa de trascendencia histórico-artística le fue posible gracias a la revista Neue Jugend (Nueva Juventud) (1916-1917) y a la editorial Malik (1917-1938).


Ilustración de George Grosz
La amistad era mutua. En 1916 ambos artistas anglizaron sus respectivos nombres. Gross  transformó el Georg alemán en el George inglés,  y a partir de entonces escribió su apellido con sz (en lugar de ss), de forma que sonara con la brevedad del inglés boss. Helmut, por su parte, adoptó el nombre de John y tradujo el apellido Herzfeld por el equivalente inglés Heartfield. Con ello protestaba contra la fórmula de salutación implantada por los pangermanistas: "¡Dios castigue a Inglaterra!" - "¡Que la castigue!"

En 1928, Grosz escribió en Blättern der Piscator -Bühne (Boletín del Teatro Piscator) "Cuando a las cinco de la mañana de un día de mayo de 1916 John Heartfield y yo inventamos el fotomontaje en mi estudio del extremo sur de Berlín, ninguno de nosotros sospechaba todavía las enormes posibilidades ni el espinoso, pero feliz camino que luego habría de emprender dicho descubrimiento". En nuestra opinión, sin embargo, Grosz hubiera hecho mejor en utilizar el término "fotocollage". Posiblemente, la primera muestra del fotomontaje lo constituya la portada de la revista Jedermann sein eigner Fussball (Cada cual su propio balón de fútbol), cuya primera y única edición apareció el 15 de diciembre de 1919, si bien en aquella época todavía no existía el concepto de fotomontaje.



Entre 1916 y 1920, por el contrario, fueron creados numerosos fotocollages firmados con el sello de goma "Grosz-Hearfieldmont". La sílaba mont., en lugar de pinx, significaba "montado", aunque no hacía referencia a la técnica empleada, sino a John, a quien Grosz y otros amigos llamaban montador, debido a que solía ir vestido con un mono azul de mecánico. Para llevar el enredo conceptual al máximo, en su calidad de dadaístas berlineses los dos amigos presentaron en 1920 a la "Primera (y única) Feria Internacional Dada" los números del semanario Neue Jugend correspondientes a los meses de mayo y junio de 1917. Sin embargo, en 1917 no se podía hablar de dadaísmo en Berlín. Y al igual que las tres carpetas con obras de Grosz, en la citada feria estaban expuestas muchas cosas que por este hecho eran consideradas productos dadaístas, sin serlo realmente. El dadaísmo era una especie de cabaret, donde aparecían diversas personas cuyas intenciones, opiniones y talentos poco tenían en común. Lo que nosotros llamábamos "movimiento" dada, no era tal; todo sucedía de forma espontánea y sin imposiciones, sin que existiera una organización con oficinas, actas, fichero y demás requisitos.

     El grafista y tipógrafo Heartfield nunca quedó completamente anulado por el fotomontador. Así, entre 1920 y 1923 era director de decorados de los teatros Reinhardt, y ocasionalmente colaboraba en películas. Por desgracia, sin embargo, son pocas las pruebas que se conservan de sus trabajos para las actividades del Partido, para el movimiento de teatro proletario de aquellos días, y para los decorados del teatro Piscator. Entre sus colaboradores contaba con fotógrafos, puesto que comprensiblemente muchas fotos no podían encontrarse en los archivos, y por tanto, habían de ser hechas exprofeso.

Cuando comenzó a realizar sobrecubiertas para las editoriales Malik y Gustav Kiepenheuer, empleando para ello fotografías, no lo hizo en calidad de dadaísta. Y tampoco era su intención realizar fotomontajes. Quiso ofrecer sencillamente una imagen del autor o del tema del libro, que resultara comprensible para todo el mundo. Ello le llevó a combinar diferentes fotos y, por último, a utilizar esa técnica sólo por él dominada, que luego se denominaría fotomontaje. Un paso decisivo para que este nuevo y sorprendente arte quedara desligado del grafismo de revistas y libros, en favor de un testimonio más patente de los acontecimientos políticos de actualidad, lo constituyó el Fotomontaje sobre historia contemporánea. El primer trabajo de este tipo realizado por Heartfield lleva la inscripción: Al cabo de diez años: Padres e hijos 1924. Esta lámina fue expuesta el 4 de agosto de 1924 en un escaparate de la librería Malik, en conmemoración del estallido de la guerra el 4 de agosto de 1914. Se trataba de una advertencia ante la amenaza que constituían aquellas renacientes fuerzas que preparaban una guerra revanchista.


Al cabo de diez años. Padres e hijos 1924.

El comportamiento político de Heartfield no era casual. Desde que el 1º de mayo de 1916 Karl Liebknecht (Fundador del Partido Comunista alemán junto a Rosa de Luxemburgo) hiciera en Berlín un llamamiento público en favor de la lucha contra la guerra, los artistas inconformistas  por lo general jóvenes, le rendían entusiasta admiración. La gran revolución rusa de 1917 fue para nosotros un acontecimiento que necesariamente tenía que producirse, incluso en Alemania.  Los bolcheviques -era la primera vez que oíamos hablar de ellos- luchaban, cosa que todos veíamos claramente, la batalla de todos los seres humanos que merecían el nombre de tales. Si bien no conocíamos más detalles, de inmediato nos autodenominamos bolcheviques y en la nochevieja de 1918 ingresamos en el Partido Comunista fundado el día anterior. Para nosotros, ello significaba que nuestra profesión - que desde hacía tiempo entendíamos ya como obligación a la resistencia contra el autoritarismo- la debíamos ejercer de tal forma que fuéramos de utilidad al Partido y a la revolución mundial. Pero lamentablemente la joven República volvió a caer muy pronto en manos de los antiguos poderes.



Revista AIZ. "El sentido del saludo hitleriano"
Fotomontaje de John Heartfield 
 Sólo en 1927, cuando la Arbeiter-Illustrierte-Zeitung (A-I-Z; Periódico Ilustrado Obrero) se imprimía por el sistema de huecograbado en cobre, John Heartfield encontró por fin el medio ideal para la difusión masiva de sus fotomontajes políticos. Con regularidad casi total a lo largo de ocho años,  y a partir de mayo de 1933 en el exilio de Praga, creó para este gran semanario revolucionario más de 200 obras destinadas al uso inmediato del día (a semejanza de las poesías de Mayakovski y Weinert). No fue hasta finales de los años cincuenta cuando dichas obras despertaron por fin a nueva vida en la República Democrática Alemana, porque muchos de los fotomontajes tenían entonces(y todavía guardan hoy) la misma o mayor fuerza expresiva que en la época de su creación. Durante casi dos décadas el nombre de Heartfield había permanecido semiolvidado.  Durante su exilio en Londres, de 1938 a 1950, tuvo muy pocas posibilidades de exteriorizarse como artista agitador. Y regresado a la República Democrática Alemana, se había obligado durante muchos años  a realizar trabajos para editoriales y teatros. Pero a partir de 1957, con su ingreso en la Academia Alemana de  las Artes - que le facilitó  una exposición representativa de toda su obra - cobró fama como clásico de un arte moderno, incluso más allá de las fronteras de su propio país.  Todavía en la última década de su vida prosiguió a través de sus carteles la lucha por las viejas, pero todavía nuevas metas.


Goering, el verdugo del Tercer Reich.
Fotomontaje de John Heartfield
En el otoño de 1967 Heartfield asistió a la inauguración de la exposición de su obra - la última en vida - en el Moderna Museet de Estocolmo. He aquí el texto que en aquel entonces escribiera para el catálogo:   

                Berlín, 9 de junio de 1967

"Acerca de mi trabajo. 
"Puesto que vivimos en la era atómica, una tercera guerra mundial significaría una catástrofe para la humanidad entera, de al que en modo alguno podemos hacernos una idea suficientemente clara. El 13 de octubre de 1937, antes de estallar la Segunda Guerra Mundial, realicé un fotomontaje con el título de Advertencia, y en el que los espectadores de un cine contemplaban las escenas de terror causadas por un ataque aéreo japonés contra la Manchuria del lejano Oriente. El subtítulo del montaje rezaba: "¡Hoy todavía veis en el cine la guerra en otros países, pero sabed: si no os defendéis unidos, mañana también os asesinará a vosotros!" 



"Advertencia" por John Heartfield 

La actual guerra de exterminio contra el heroico pueblo vietnamita en lucha por su supervivencia me llevó a alterar la primera línea de tal forma, que ahora reza: " Hoy todavía veis en el cine la guerra en el lejano Vietnam". ¡ Pero resulta que ahora la guerra ya asola el cercano Oriente! Poco antes, en Grecia todo movimiento político democrático había sido ahogado por el putsch monarcofascista. ¡Las llamas ya crepitan ante nuestras propias puertas!
" Ahora es el momento de que en todos los países las personas amantes de la paz colaboren todavía más estrechamente y movilicen todas las fuerzas necesarias para el fortalecimiento y la salvaguardia de la paz mundial, en el momento en el que unos gobernantes belicistas buscan de nuevo la guerra. Y así como la Guerra Civil de España fue utilizada por los fascistas como campo de pruebas para la Segunda Guerra Mundial, las actuales confrontaciones bélicas están amenazando la paz mundial. Picasso apoyó con su famoso cuadro de Guernica a los heroicos combatientes antifascistas de España. Con ello siguió los pasos de su antecesor Goya en la lucha contra la guerra. También creó esa maravillosa litografía de la mundialmente conocida paloma de la paz, volando en plena libertad. Para que esta paloma no sea ensartada por una bayoneta (como expongo en uno de mis montajes), todas las personas amantes de la paz, cualquiera que sea su credo político, deben unirse estrechamente en la lucha por el mantenimiento de la paz.

" Mi hermano Wieland Herzfelde, mi constante ayudante y eterno compañero en la lucha contra la explotación y la guerra, escribió un poema titulado "Los soldados de la paz" , que comienza así:



Somos los soldados de la paz, 
de ninguna raza ni nación
somos enemigos

Y que concluye:  
Pueblos: que vuestros hijos
no hayan de vivir la guerra.
Que el evitarla,
constituya nuestra victoria.

"Desde nuestra más temprana juventud, mi hermano y yo hemos dedicado todo nuestro trabajo artístico a esta gran victoria."

Estas líneas, que se convirtieron en sus palabras de despedida, todavía guardan validez para nosotros, que vivimos hoy, así como para las generaciones venideras.


* Extraído de John Heartfield Guerra en la paz. Fotomontajes sobre el período 1930-1938.  Editorial Gustavo Gili, 1976. Versión castellana de Michael Faber -Kaiser. Libro con una portada que no utilizaba ninguna imagen de Heartfield.


Y para terminar,  algunos fotomontajes de este artista.



Adolf , el superhombre. Traga oro y escupe basura.

"Tal como en la Edad Media....        ... así en el Tercer Reich" 




Madrid 1936. ¡No pasaran! ¡Pasaremos!

La vieja consigna en el Nuevo Reich: "Sangre y hierro".


¡Urge el rearme!  Y el diálogo entre los esqueletos dice:  - "Sí, sí, vendrá el día en que también se
agoten los beneficios sacados de nuestros huesos".  - "No temas, ya  están previstas las nuevas
hornadas"


Bellotas Alemanas 1933

AÑADIDO: En este  enlace tenéis más información y ejemplos de la obra de Heartfield.

sábado, 26 de enero de 2013

LINCOLN: NORTE O SUR, PERO SABIENDO DÓNDE VAMOS...

- Thadeus Stevens:   (...) Pero usted sabe cómo es el pueblo. Sabe muy bien que la brújula interior,  que debería dirigir el alma hacia la justicia, se ha osificado en los hombres y mujeres blancos del norte y del sur, en una inutilidad absoluta al tolerar la maldad de la esclavitud. Las personas blancas no soportan la idea de compartir la infinita abundancia de este país con los negros.

- Abraham Lincoln:  Una brújula, por lo que aprendí cuando hacía estudios de terreno, lo que nos señala es el norte desde nuestra posición. Pero no nos puede advertir de los pantanos, desiertos y abismos que encontramos a lo largo del camino. Si al buscar nuestro destino nos lanzamos inconscientes de los obstáculos y acabamos hundiéndonos en un pantano... ¿de qué sirve saber dónde está el norte?

Diálogo extraído de Lincoln (2012), dirigida por Steven Spielberg. Guión (y el texto traducido de arriba, supongo) de Tony Kushner.



Lincoln no es una película muy divertida. Y no se encuentra entre mis favoritas de las realizadas por su director.  Pero creo que es una película interesante (al menos para mí) y tiene cosas que sí me han gustado o sobre las que he estado pensando un poco. Ya solo por eso, me alegro de haberla visto y creo que merece la pena.


Para empezar, al contrario que otras viejas películas clásicas en las que el tema de cómo se aprobó la 13ª enmienda en la Constitución de los Estados Unidos (la que abolió la esclavitud) tal vez se hubiera tratado de forma solemne y centrándose  únicamente en los aspectos morales o ideológicos del asunto... en la película de Spielberg con libreto de Kushner, se nos hace ver que lo que interesa para que salga adelante la enmienda es conseguir votos. Del modo que sea. Y se recurre al soborno para ello. Así, se ofrecen puestos de trabajo al servicio del Estado a aquellos que voten a favor de la enmienda. El fin justifica los medios, como podéis ver.  (En este caso, creo que sí). 

Lo que me hacía gracia mientras veía la película era pensar que al menos aquí los sobornos y la corrupción política empleada por Lincoln y su Secretario de Estado persigue un ideal que merece la pena. Algo bueno, noble. Por el contrario, en la realidad en la que vivimos, la corrupción política solo significa eso...corrupción política... y no busca nada más que enriquecerse en su propio beneficio.  Y si Spielberg no duda en mostrarnos la corrupción política de aquellos tiempos, me da que es porque sabe que esto no ha cambiado con los años (en mi opinión, se ha multiplicado exponencialmente).

Otro detalle que me ha llamado la atención ha sido el de la figura de 
Elizabeth Keckley
Elizabeth Keckley, la costurera de la mujer de Lincoln.  En la película, me ha sorprendido la "familiaridad" con la que una mujer negra, que había nacido esclava, se dirigía al presidente después de aprobarse la enmienda. La escena está bien, y los diálogos también... pero al verla solo he pensado  "ya estamos con la corrección política. Seguro que este personaje ni existió... y si lo hizo, ni de coña se dirigiría así a Lincoln o estaría tanto tiempo con su mujer, Mary Todd".  

Lo cual  solamente demuestra lo ignorante que soy y la de prejuicios que aún tengo. Según la wikipedia*, esta mujer fue íntima amiga de la mujer del presidente, su confidente. Y además escribió una autobiografía en la que contaba también sus años en la Casa Blanca. Así que puede que la escena fuese ficticia, pero podía haber ocurrido perfectamente.


No voy a hablaros tampoco de Thaddeus Stevens (ver diálogo al inicio de la entrada)...un político interpretado magníficamente por Tommy Lee Jones. Pero después de ver la película, he querido indagar sobre su persona. Eso, os lo aseguro, es mérito del film, no mío. Otras películas no me producen el menor interés por profundizar en las cosas que cuentan.

Una película no es Historia. Es ficción. No es la realidad. No es lo que ocurrió... Nos va a ofrecer siempre el punto de vista de aquellos que han trabajado en ella. En el fondo, eso mismo ocurre con los libros de Historia... pero el tema de la objetividad no es de lo que va esta entrada, ni con lo que yo quería terminarla.

Hay un par de diálogos que ponen en boca de Lincoln cuando está conversando con el general Ulysses Grant después de que el Sur ha firmado la rendición que merece la pena leer:

"Que prevalezca la generosidad, no el castigo. No quiero eso."  y

"Cuando llegue la paz, no todo tiene que ser ejecuciones."

Hay también una escena en la que Lincoln está firmando indultos para penas de muerte y otro personaje le "acusa" de firmar demasiados...


Y lo que me ha dado por pensar es que aquí teníamos a un dictador que lo que firmaba eran demasiadas penas de muerte y del que si se hiciera una película, nunca podríamos poner en su boca algo como lo que habéis leído arriba sin que moviera a una carcajada salvaje en aquellos que conocieran la biografía de semejante carnicero.

El Lincoln de Spielberg no es una hagiografía en la línea de "El joven Lincoln" de Ford, cuya película es tal vez más entretenida, pero no creo que más interesante...  ni una película accesible o de fácil lectura en un primer visionado, pero como ya os he dicho, merece la pena.

* Contrastad si queréis o podéis las informaciones de cualquier sitio. También las de la wikipedia, claro.
Yo me fío de lo que suelen decir...pero nunca está de más contrastar.
Ni mi añoyadorada enciclopedia verde Argos Vergara estaba libre de errores, como comprobé al descubrir que los Beatles eran un conjunto musico-vocal formado por John Lennon, Paul McCartney, George Hamilton y Ringo Starr.

lunes, 31 de octubre de 2011

DEJÉMONOS DE "historias"...

La verdad es que lo único que sabía hasta hace poco sobre la historia de Estados Unidos es que a Liberty Valance no lo mató Ransom Stoddard, que Superman se había criado en Topeka, Kansas, y que la bebida oficial de los norteamericanos es la Coca-Cola aunque parece que ahora se vende más por allí la Pepsi.
Es por esto que un amigo, perplejo ante mi ignorancia, me regaló "Una historia del pueblo de los Estados Unidos" de Howard Zinn (aunque aquí creo que lo han traducido como "La otra historia de Estados Unidos").
Pero como no he terminado el libro, lo dejaremos para próximas entradas..

Ahora me gustaría hablaros de otras historias. Aunque lo cierto es que fue el libro de Zinn el que me hizo pensar en ellas.

Sé que a algunos de los que pasan por este blog les gusta Peréz Reverte. Aún  no he leído sus novelas, así que no es que pueda opinar (y no lo voy a hacer) de él en ese aspecto. Pero como columnista,  reconozco que me acaba cansando. No digo que a veces no tenga razón, o que pueda opinar parecido en algunas de las cosas que expone, pero sus modales, y me da igual que él diga que son una pose o que en en persona es muy educado y correcto y bla,bla...  sus modos o modales me acaban aburriendo y hartando...
Los puedo aceptar y hasta me gustan en un blog, pero cuando te están pagando una pasta por rellenar una página. En fin...  Sin comentarios.

Otra cosa que empieza a cansarme de él es cuando le da por contar "batallitas" históricas hablando de hazañas y gestas de nuestra historia. De cómo les dimos a los ingleses en tal batalla, o a los franceses en tal otra, o cómo cinco españoles de pelo en pecho se cepillaron a todo un regimiento, porque bestias, maleducados y pobres, sí, pero qué huevos tenían...

Y el caso es que leyendo el libro de Zinn y cuando trata el tema del genocidio (genocidio, sí) de Cristobal Colón sobre los indios arawak, así como las escabechinas que llevaron a cabo insignes hombres como Pizarro o Cortés... me dio por pensar en las columnas de Peréz Reverte.

Y sí, podemos hablar luego de que los ingleses también exterminaron a los indios en otro genocidio, y que encima ni se mezclaron con ellos como hicieron los de por aquí. Pero a mí me interesaba otra cosa. Algo sobre lo que el libro de Zinn vuelve una y otra vez a lo largo de la historia de Estados Unidos, pero que en esta ocasión hacía referencia a nuestra historia, citando el texto de otro historiador, Hans Koning, en su libro sobre el descubridor con estatua en Barcelona:
"...porque todo el oro y la plata robados y embarcados hacia España no hicieron al pueblo español más rico. Le dio a sus monarcas más tiempo en la balanza de poder, una oportunidad para contratar más soldados mercenarios para sus guerras. Terminaron perdiendo todas esas guerras de todas formas, y todo lo que quedó fue una mortal inflación, una población hambrienta, unos ricos más ricos, unos pobres más empobrecidos, y un campesinado arruinado."
Lo que quiero destacar, es que después de eso, me importa muy poco que veinte soldados españoles acabaran en "las Indias" con quinientos sanguinarios salvajes armados solamente con una espada y un cepillo de dientes.

lunes, 7 de diciembre de 2009

LA "DEFINITIVA" VERDAD SOBRE LO QUE OCURRIÓ EN GERNIKA.

Este divertido texto de Alberto Reig Tapia está extraído del artículo Guernica como símbolo y pertenece al libro La guerra civil en el País Vasco, de varios autores, editado por la Universidad del País Vasco (algo bueno tenían que haber hecho).

(...) Por consiguiente, De La Cierva, se manifiesta como ideólogo antes que como historiador, lo que no deja de resultar contradictorio con sus continuas declaraciones de principios autoproclamándose como un historiador objetivo.
En una larga entrevista publicada hace años (...) decía: "lo que nosotros queremos es historia, porque nos interesa un rábano la propaganda". " Lo que no se puede es hablar sin fundamento ninguno. Eso se ha terminado. Por ejemplo, lo de Guernica, de Southworth". "Soy historiador y lo que tengo que hacer es decir la verdad y dejarme de pamemas". Refiriéndose a los historiadores militares decía que "habían sido plenamente objetivos" (no cita nombres). Finalmente, insiste en que "sería un error gravísimo tratar de hacer cualquier tipo de propaganda".

Pues bien, en esa misma entrevista, refiriéndose a la destrucción de Guernica, decía que habían sido los alemanes, pero no la Legión Cóndor, "que estaba controlada por el mando nacional", (subrayado mío) sino por un grupo especial de prueba que vino directamente desde Alemaniam destruyó Guernica y se volvió a Alemania sin que nos enterásemos." Alucinante hipótesis que rápidamente rectificó aleccionado probablemente por algún especialista que le mostraría lo absurdo de tal planteamiento. Igualmente afirmaba que "el mando nacional no había dado la orden" y que: "A la destrucción contribuyeron grupos de acción separatistas vascos" y que había que acabar con el mito de Guernica, "donde no murieron ni siquiera una docena".

En otro lugar, se animaba a elevar el listón de las víctimas y decía que "el desastre apenas superó el centenar de muertos. La pervivencia de la propaganda degenera en lo absurdo". (...)

No tendría mayor interés entretenerse en las continuas deformaciones, contradicciones, alusiones y dogmáticas afirmaciones de Ricardo De La Cierva, que la investigación seria y rigurosa va echando abajo implacablemente (...)

Algunos años después De La Cierva nos ofrece una nueva versión "actualizada" en la que dice - ¡cómo no!- que "no vamos a caer en la trampa de la propaganda: éste quiere ser un análisis histórico" (...)
Apoyándose en Vicente Talón, cuyas conclusiones considera esenciales y en los hermanos Salas Larrazábal, concluye:
"La acción fue emprendida unilateralmente por los alemanes, sin conocimiento, ni menos aprobación de Franco ni de Mola. No era día de mercado. El bombardeo fue experimental, aunque no faltaban en Guernica objetivos militares. El número de muertos fue elevado - del orden del centenar- pero no llegó a las fantásticas cifras de la propaganda que hablan de millares".

En una nueva edición, dos años después, una vez más De La Cierva nos ofrece su habitual versión "definitiva". Insiste en el deconocimiento de Mola y vuelve a atribuirse - sin ningún rubor- el "descubrimiento" del "Informe Herrán", persiste en sostener la iniciativa alemana y niega responsabilidad directa a Franco sin apoyatura documental alguna, trasladando toda la responsabilidad a los alemanes. (...)

Una vez eximido Franco y las autoridades franquistas de responsabilidades, De La Cierva puede ya reconocer que "se fue deliberadamente a destruir Guernica" y explayarse en la descripción del acontecimiento. Más adelante, en abierta contradicción con lo dicho unas líneas más arriba, reconoce que Franco aceptó "que Guernica fuese el banco de pruebas ansiado por Goering", para unos líneas más abajo decir: "La acción fue emprendida unilateralmente por los alemanes sin conocimiento ni menos aprobación de Franco ni de Mola":

Con motivo del cincuentenario del comienzo de la guerra civel, Ricardo De La Cierva publicó en fascículos una - ¡cómo no!- "nueva y definitiva historia de la guerra civil", en la cual, como en él es habitual, se limita a glosar lo investigado por otros. (...)

Aun admitiendo las licencias literarias del nuevo periodismo, el divertido juego de la paradoja, las servidumbres de la propaganda y los condicionamientos ideológicos de Ricardo De La Cierva, escapa a mi limitada capacidad de comprensión este permanente, sostenido e infatigable juego de contradicciones flagrantes en un mismo texto. Resulta difícil caer en tal cúmulo de despropósitos en tan breves líneas. "Definitivamente".

AÑADIDO: Más allá de lo inútil y partidista que pueda ser De La Cierva como historiador, para mí la "objetividad" de los historiadores debería ser puesta como mínimo en cuarentena, y como poco contrastada con diversas fuentes para aproximarse a lo que pudo ser aquello que dicen que ocurrió. Vamos, casi como hay que hacer con las noticias de la prensa...

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