Hitler pensaba que el V-2 era un arma que podía acabar con la moral de la resistencia británica, cosa que no había conseguido con sus bombardeos aéreos anteriores. Probablemente habría sido así si lo hubieran empleado en un momento previo, en vez de durante el desenlace europeo, cuando los rusos se acercaban a Berlín mientras los aliados avanzaban desde el oeste. Los V-2 que se usaron contra Inglaterra se cobraron un peaje psicológico en la población mucho más importante que el de los bombardeos de 1940 y 1941, en parte porque la gente ya estaba agotada por la guerra. Los ataques anteriores de la Luftwaffe contra ciudades como Coventry, Belfast y Londres habían hecho que se incorporaran a la vida ciertos rituales. Estos comenzaban con el lamento de las alarmas antiaéreas, que anunciaban el zumbido cada vez más fuerte de los bombarderos acercándose. Entonces la gente se metía en los refugios antiaéreos hasta que, al final, sonaba una señal que indicaba que el peligro había pasado. Los británicos habían demostrado ser extraordinariamente capaces de adaptarse a la vida siguiendo esos rituales. Pero los V-2 eran silenciosos. Eran indetectables durante el vuelo e imposibles de abatir. Podían caer en cualquier sitio en cualquier momento, por lo que la población de las ciudades pasó a estar permanentemente nerviosa y atemorizada. (...)
atado unos cohetes a su kart. Pero los vuelos espaciales parecían un sueño tan delirante en la Alemania de antes de la guerra como en Estados Unidos. Nadie con capacidad de decisión se los tomaba en serio y, desde luego, nadie estaba dispuesto a financiarlos. Su única opción era mantener su sueño oculto mientras trataba de acercarse a él por medio del único camino posible: la investigación armamentística.
Von Braun no dio muestras de estar demasiado preocupado por la moralidad de este camino. Se unió al partido nazi en 1937 y a las SS en 1940. Fue ascendiendo años tras año hasta que alcanzó el rango de Sturmbannführer de las SS. Después de su fructífero encuentro con Hitler, supervisó la producción de su cohete V-2 en Mittelwerk, una fábrica construida bajo tierra para protegerla de los bombarderos aliados. Mittelwerk consistía en unos 65 kilómetros de túneles que unos esclavos habían cavado en la roca. La descripción del estado de estos esclavos cuando fueron liberados por las fuerzas estadounidenses en 1945 es desgarradora. Más de 20.000 murieron construyendo la fábrica y los V-2. Era habitual que se produjeran ahorcamientos en masa, y todos los trabajadores tenían que ser testigos de ello obligatoriamente. En general, lo que se hacía era elegir a doce personas de manera arbitraria y colgarlas de grúas por el cuello, para después dejarlas colgando allí durante días. La muerte de trabajadores esclavos por inanición era algo deliberado, y cuando no había agua potable se les hacía beber de los charcos. La disentería y la gangrena eran motivos frecuentes de defunción. Hay documentos que explican que los liberadores no consiguieron quitar el hedor a muerte de los túneles pese a usar desinfectantes muy fuertes.
Von Braun se dedicó personalmente a conseguir mano de obra esclava en algunos campos de concentración como Buchenwald. Diez años más tarde, se encontraba en Estados Unidos presentando programas infantiles en Disney Channel, tratando de lograr un mayor apoyo público a la investigación espacial. Von Braun estaba dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de convertir su sueño en realidad.
El viaje de Von Braun desde las SS hasta Disney Channel estuvo lleno de dificultades. Como era el mejor diseñador de cohetes de la historia, los ejércitos ruso, británico y estadounidense lo consideraban una especie de premio.


