Mi madre me dijo una vez que la reacción de Maureen en el documental Dirigida por John Ford la había impresionado. Dijo que cuando a Maureen se le preguntó por el famoso director, ella lloró, pero notó que no sólo de pena, sino que de rabia también.
Yo había visto ese documental, y sí, su reacción no era normal. Ahora sé el porqué. Ella lloró por una mezcla de pena, de rabia, de nostalgia e impotencia. Porque John Ford fue un hombre más allá de la palabra complejo. Era COMPLEJO con mayúsculas, subrayado y cursivas; su foto debería ilustrar la palabra "complejo" en el diccionario. Sé esto porque acabo de terminar 'Tis herself, la increíblemente atrapante autobiografía de Maureen (FitzSimons) O'Hara, la gran actriz irlandesa del pelo rojo.
Ella y John Nicoletti se las arreglaron para escribir un libro que te sorprende. Te sorprende no sólo porque los episodios que decidieron incluir están muy bien elegidos, sino porque, a través de él, llegas a conocer a la misma Maureen. Si no has leído este libro y aún la imaginas sólo como la valiente mujer que interpretó en la mayoría de sus películas, bueno, quedarás impresionado.
Y quedarás impresionado porque, aunque ella no lo admite completamente, se vio sobrepasada por los hombres y los eventos de la vida. Tuvo un primer matrimonio fallido (si se puede llamar así el lazo entre un chico y una chica que dijeron "sí, quiero" y no se vieron nunca más), luego otro matrimonio que sólo le dejó una cosa buena: su hija. A esta altura, la imagen de Maureen la intocable, la que habías visto en películas como La isla de los corsarios empieza a sucumbir. Y luego su vulnerabiliad te choca.
Y quedarás impresionado porque, aunque ella no lo admite completamente, se vio sobrepasada por los hombres y los eventos de la vida. Tuvo un primer matrimonio fallido (si se puede llamar así el lazo entre un chico y una chica que dijeron "sí, quiero" y no se vieron nunca más), luego otro matrimonio que sólo le dejó una cosa buena: su hija. A esta altura, la imagen de Maureen la intocable, la que habías visto en películas como La isla de los corsarios empieza a sucumbir. Y luego su vulnerabiliad te choca.
Este libro contiene uno de los episodios más violentos de los que tengo conocimiento: su alcóholico segundo esposo, aquel que se iba de casa y volvía cuando se le daba a gana, el que contrataba prostitutas con el dinero de ella porque no trabajaba, el mismo que por su cuenta decidía cambiar de casa cada dos segundos y cada vez elegir una más costosa, ese mismo tipo, borracho por supuesto, golpea a Maureen en el estómago. Ella estaba embarazada. A una semana de dar a luz. Y luego continuó viviendo bajo su mismo techo por años, antes de asumir que estaba terriblemente asustada de lo que le podría hacer a su hija.
Así que, como pueden darse cuenta, no fue fácil leer pasajes como ese. Tampoco fue fácil leer sobre los difíciles/maravillosos episodios que pasó con John Ford. Pappy, como ella lo llamaba, le permitió vivir algunos de sus mejores momentos como actriz, pero también sentirse completamente miserable. Según Maureen, Ford era un hombre que podía alabarte en un minuto y en el próximo llamarte "perra" frente a otras personas. Hacía las cosas más extrañas --incluso realizar una campaña secreta para que Maureen no ganara el Oscar--, el tipo de cosas que te hacen preguntarte si eres la única persona normal viviendo en la Tierra. Pero se adoraban. Y se odiaban. Sufrieron mucho.
Así que, como pueden darse cuenta, no fue fácil leer pasajes como ese. Tampoco fue fácil leer sobre los difíciles/maravillosos episodios que pasó con John Ford. Pappy, como ella lo llamaba, le permitió vivir algunos de sus mejores momentos como actriz, pero también sentirse completamente miserable. Según Maureen, Ford era un hombre que podía alabarte en un minuto y en el próximo llamarte "perra" frente a otras personas. Hacía las cosas más extrañas --incluso realizar una campaña secreta para que Maureen no ganara el Oscar--, el tipo de cosas que te hacen preguntarte si eres la única persona normal viviendo en la Tierra. Pero se adoraban. Y se odiaban. Sufrieron mucho.
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| Escaneada del libro. Hay muchas imágenes interesantes en 'Tis Herself. |
Y CLARO que contiene cientos de anécdotas y grandes historias sobre su vida en Irlanda junto a su maravillosa familia y su vida en Estados Unidos; sobre las películas que hizo y cómo las hizo. A través de este libro aprendes un poquito más sobre cómo funcionaban las cosas en Hollywood, por ejemplo, cómo los estudios la obligaban aceptar papeles que consideraba una basura (rubbish, como diría ella). Y también conoces un poco más a actores y directores de la época clásica de Hollywood (¿nombres? Ahora me acuerdo de James Stewart, Natalie Wood, Linda Darnell, Lucille Ball, Errol Flynn, Alfred Hitchcock...). Pero de quienes más habla son Charles Laughton y John Duke Wayne. El primero, su mentor, aquel que le dio su primer papel en una película, el que quería adoptarla; el segundo, claro está, su compañero y mejor amigo.
Hay un capítulo completo e interesantísimo sobre El hombre tranquilo (pueden leer el misterioso final de éste en inglés aquí); y además contiene detalles sobre la filmación de películas como Esmeralda, la zíngara, Tú a Boston y yo a California y De ilusión también se vive.
Me gusta la manera directa en que Maureen discute cada tema, desde sus enfermedades y miedos hasta su sospecha de que el amor de su vida --su tercer esposo, el piloto Charles Blair-- fue asesinado (no quiero entregarles más detalles al respecto, tienen que leer este libro). Me gusta el modo en que maldice y cómo se burla de ella misma. Me gusta el hecho de que haya decidido no referirse a su hija y nietos. Mi única diminuta queja es que en ciertos pasajes habría editado un poco más el texto, hay partes en las que repite indeliberadamente palabras dentro del mismo párrafo. Fin de la queja.
Dije que la imagen de la Maureen fuerte e intocable comenzaba a sucumbir cuando lees acerca del gran daño que le causaron personas cercanas. Pero no sucumbe por completo. Porque ella fue y es una mujer valiente que pudo enfrentar al gobierno estadounidense y demandar que su nacionalidad irlandesa fuera reconocida; que pudo enfrentar a los directores de una de las revistas de chismes más repugnantes y hacerles pagar; que podía entrar a un set y hacer ella misma sus propias escenas de riesgo.
'Tis Herself no destruye su legendaria imagen cinematográfica. Sólo hace parecer a esta mujer --que planea vivir hasta los 102 años-- un poco más humana. Y eso, en el caso de Maureen O'Hara, no tiene precio.
AÑADIDO: Ayer descubrí esta entrada en el blog de Clara, que ella misma ha traducido y amablemente me ha permitido traer aquí (gracias otra vez).
Podéis leer la entrada original tal y como fue escrita en este enlace.
Y qué puedo deciros... Ayer, por la mañana leía esta entrada, y por la tarde tuve la oportunidad de ver a Maureen en "¡Qué verde era mi valle!" (que junto a "Luces de la ciudad ", que vi el día anterior, son las dos películas que más me han gustado de las que he visto este año en el cine).
Maureen estaba maravillosa. Porque toda la película fue maravillosa desde el principio hasta el final (esto de escribir mientras suena la banda sonora de Alfred Newman)... tan sólo añadir que
desgraciadamente la autobiografía de Maureen O'Hara no ha sido editada en castellano.
Me gusta la manera directa en que Maureen discute cada tema, desde sus enfermedades y miedos hasta su sospecha de que el amor de su vida --su tercer esposo, el piloto Charles Blair-- fue asesinado (no quiero entregarles más detalles al respecto, tienen que leer este libro). Me gusta el modo en que maldice y cómo se burla de ella misma. Me gusta el hecho de que haya decidido no referirse a su hija y nietos. Mi única diminuta queja es que en ciertos pasajes habría editado un poco más el texto, hay partes en las que repite indeliberadamente palabras dentro del mismo párrafo. Fin de la queja.
Dije que la imagen de la Maureen fuerte e intocable comenzaba a sucumbir cuando lees acerca del gran daño que le causaron personas cercanas. Pero no sucumbe por completo. Porque ella fue y es una mujer valiente que pudo enfrentar al gobierno estadounidense y demandar que su nacionalidad irlandesa fuera reconocida; que pudo enfrentar a los directores de una de las revistas de chismes más repugnantes y hacerles pagar; que podía entrar a un set y hacer ella misma sus propias escenas de riesgo.
'Tis Herself no destruye su legendaria imagen cinematográfica. Sólo hace parecer a esta mujer --que planea vivir hasta los 102 años-- un poco más humana. Y eso, en el caso de Maureen O'Hara, no tiene precio.
AÑADIDO: Ayer descubrí esta entrada en el blog de Clara, que ella misma ha traducido y amablemente me ha permitido traer aquí (gracias otra vez).
Podéis leer la entrada original tal y como fue escrita en este enlace.
Y qué puedo deciros... Ayer, por la mañana leía esta entrada, y por la tarde tuve la oportunidad de ver a Maureen en "¡Qué verde era mi valle!" (que junto a "Luces de la ciudad ", que vi el día anterior, son las dos películas que más me han gustado de las que he visto este año en el cine).
Maureen estaba maravillosa. Porque toda la película fue maravillosa desde el principio hasta el final (esto de escribir mientras suena la banda sonora de Alfred Newman)... tan sólo añadir que
desgraciadamente la autobiografía de Maureen O'Hara no ha sido editada en castellano.
