viernes, 20 de agosto de 2010

RESCATANDO ENTRADAS III. Parecidos razonables: Scorpio (Defenders #46 -1977) vs Tyler Durden (The Fight Club -1996)

De 999, el lunes 20 de octubre de 2008.

Parecidos razonables: Scorpio (Defenders #46 -1977) vs Tyler Durden (The Fight Club -1996)





"La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos, muy, muy cabreados.

LA 1ª REGLA DEL CLUB DE LA LUCHA ES..."







Publicado por Bruce
Etiquetas: David Kraft, Intercontextualidad o copypasteo

jueves, 19 de agosto de 2010

RESCATANDO ENTRADAS II: FORREST GUMP

De El Pequeño Misántropo en el País de los Sueños ,
el sábado 5 de diciembre de 2009


Forrest Gump

Ya, ya, ya lo sé. No viene a cuento hablar a estas alturas de una película como Forrest Gump. Pero ¿qué quieren que les diga? a mí me parece un gran clásico, excelentemente bien narrada, con unas interpretaciones (¡sí!) maravillosas y, sobre todo, un magnífico entretenimiento. Pero aún hay más (lo sospechaban ¿eh?). En Forrest Gump se fundamenta toda mi actitud hacia una película, un libro, un comic, cualquier obra de creación que me ofrezcan, la mia misma. Con esta película puedo explicarles la forma en que elaboro una reseña, cómo es mi mirada ante un trabajo intelectual. Creo que ejemplifica perfectamente la forma en que se debe entender una obra de arte, la explicación manifiesta de que hay mucho más en lo que se calla que en lo que se dice, la demostración de que en realidad cuando uno habla de alguien está diciendo más cosas de sí mismo que de quien habla.



Forrest Gump, se lo recordaré, es una oscarizada película dirigida por Robert Zemeckis y protagonizada por Tom Hanks. Todo el mundo sabe de qué trata. O lo cree saber. Forrest es un muchacho de una pequeña localidad provinciana de Estados Unidos que nace con una pequeña minusvalía mental. Su madre le repite una y otra vez que él es un ser normal y como tal lo trata. Forrest vivirá todo tipo de acontecimientos en su vida y acabará como un importante potentado retirado en su hogar familiar de siempre. Su historia es la historia reciente de los Estados Unidos, desde los años cincuenta con el terremoto que supone la aparición de Elvis Presley hasta la revolución tecnológica actual, pasando por Vietnam y el Watergate. Nuestro héroe está implicado de una u otra manera en los trasuntos de todos esos acontecimientos.



La película entera está salpicada de pequeñas anécdotas que están explicadas en torno al protagonista: la creación del icono Smiley, el auge de footing, la creación de la compañía Apple, la letra de Imagine... Si uno escarba puede hacer una lectura un poco más profunda y psicológica. Puede ver en ella una loa del sistema americano. Una sociedad en la que todo el mundo tiene una oportunidad y hasta un tipo como Forrest es capaz de amasar una fortuna. O también puede verla de una forma totalmente opuesta. Como una crítica al American Way of Life, una forma de vida tan superficial y desvalorizada que es capaz de encumbrar a un tarado como Forrest. O como una divertida sátira de la simpleza del militarismo.

Pero no, amigos. Yo creo que Forrest Gump va algo más allá de una lectura tan simplista y que entronca directamente con el cine de Frank Capra del que hablábamos hace poco. El foco está puesto sobre el hombre sencillo, sobre los valores tradicionales, sobre la libertad del individuo y el esfuerzo personal. Hay hacia el final de la película una escena clave que nos da el significado de toda ella. Una escena fundamental por varios motivos. Primero porque nos da la medida del actorazo que es Tom Hanks, que con un solo gesto expresa una inmensa gama de emociones. Segundo porque nos revela la verdadera interioridad del personaje. A lo largo de todo el film Forrest ha repetido una y otra vez que "tonto es el que hace tonterías", y por lo tanto él no lo es. Pero en ese momento descubrimos que Forrest sabe perfectamente que no es como los demás. Y tercero porque esa escena recibe el peso del mensaje de toda la obra.


Jenny, la chica de quien Forrest ha estado siempre enamorado, le desvela que él es el padre del hijo que ella tiene. Y entonces Forrest, Hanks, balbucea con los ojos vidriosos: "Pero él, él..." y se muerde el labio, se lleva la mano al pecho con la mirada fija en Jenny. Es el espectador quien completa la frase: "¿Es como yo?" Hanks no necesita hacer más, lo vemos todo en su cara, en su mano en el pecho. En ningún momento se ha dejado menospreciar, siempre se ha negado a admitir que sea incapaz de algo. Símplemente lo ha hecho. Pero a pesar de que él no haya reconocido nunca explícitamente ser diferente, a pesar de decir que "tonto es el que hace tonterías", al final descubrimos que sabe perfectamente su condición. Y ahí yace la filosofía que entronca con Capra en este film: Si te esfuerzas, si eres fiel a ti mismo, a pesar de todas tus carencias, puedes conseguir lo que te propongas. Y Forrest jamás se ha rendido.



lunes, 16 de agosto de 2010

ARQUEOLOGíA VIRTUAL O RESCATANDO ENTRADAS I

Hace no mucho, Xabipop, de Doin' the pop comentaba algo en este blog, que me pareció totalmente cierto: Lo malo de los posts es que en un suspiro, cuando menos te lo esperas "caducan" con la actualización de uno nuevo.

Y si uno ya no tiene tiempo para ir mirando las actualizaciones de todos los blogs que sigue, menos lo tiene para ir revisando aquellas entradas que se le pasaron cuando aún no conocía ese blog, por ejemplo. Lo cierto es que desde que empecé con Safari Nocturno, me he encontrado entradas de todo tipo, algunas de las cuales me parece que deberían tener una "segunda oportunidad".

Y eso pretende esta entrada, así que empezaremos por nuestro reflexivo comentarista y su entrada sobre Frank Capra.

Pero como si os digo sobre qué son los temas que os podéis encontrar en los enlaces podéis decidir si ir o no... voy a "mantener" el misterio... Eso sí...Os digo que cada uno de estos enlaces os llevará a entradas que merecen mucho la pena, así que vosotros mismos. Por ejemplo, todos sabéis el poco aprecio que me merece ese grupo de Liverpool tan popular, pero eso no me impide valorar una entrada tan elaborada y documentada como la que hizo Blue en su día sobre una canción de este grupo. Así que en este enlace podéis saber todo lo que hay que saber sobre Strawberry Fields.

Y como no quiero alargarme, que lo que esto pretende es que descubráis lo que puede haber perdido por ahí... Vamos allá!

D.

N.


M.

G.

Y lo voy a dejar, porque esto se me puede hacer eterno. Otro día seguiremos con ello... Pero si estas entradas os parecen demasiado breves y queréis más todavía, siempre podéis leer este interesante estudio o este otro enlace si queréis conocer algo de esa historia de la que no hablan los libros del colegio.


sábado, 14 de agosto de 2010

UN BONITO HOMENAJE.

Me acaban de regalar un precioso libro de John Canemaker: Two guys named Joe. Habla sobre la vida y la obra de dos artistas de Disney/Pixar: Joe Ranft (1960-2005) y Joe Grant (1908-2005). Pero hoy os hablaré sólo de un Joe. De Joe Ranft.

Me ha sorprendido ver que en el libro hay bastantes caricaturas de John Musker (co-director junto a Ron Clements de La Sirenita, Hércules, Tiana y el sapo y otras) sobre Joe Ranft...pero además, gracias al libro he descubierto el "tributo" que le hizo después de su muerte.


Con las palabras del propio Musker:

"El sábado 13 de marzo del 2010, el gran artista conceptual de PIXAR y Disney habría cumplido 50 años. Joe fue una de las principales personas creativas detrás de PIXAR y un importante colaborador en Toy Story, Bichos, Cars. Joe murió trágicamente en un accidente de automóvil hace cinco años. Esta es una visualización de anécdotas que he escuchado sobre mi amigo y compañero Joe."

AÑADIDO: Una pequeña aclaración antes de que veáis el vídeo. Además de su trabajo como artista conceptual realizando storyboards para un montón de películas, Joe Ranft puso la voz entre otros personajes a Heimlich (la oruga de Bichos) y al pingüino Wheezy de Toy Story. Aficionado a los juegos de magia, de niño Joe estudió en un colegio de monjas, donde su comportamiento no debió ser de lo más adecuado ; acabó siendo expulsado. Aficionado a todo tipo de bromas, se "despidió" de su trabajo como camarero con el numerito que veréis en el vídeo. El resto, supongo que sabréis entenderlo sin necesidad de que os lo cuente. Pero si queréis alguna aclaración, preguntad sin problemas (que no sabré responder). Espero que os guste.



viernes, 13 de agosto de 2010

LAS CUATRO ESCUELAS DE CÓMIC. UNA CLASIFICACIÓN DE MCCLOUD

McCloud: Lo que ocurre, Bob, es que he estado pensando en cosas similares, pero empiezo a sospechar que podría haber no dos, sino cuatro grupos de artistas en la historia de los cómics - cuatro grupos que vendrían a representar muy de cerca un tipo de escuelas de cómics todavía sin definición.

Harvey: ¿Cuáles son esos cuatro?

McCloud: No tengo necesariamente buenos nombres para ellos (ambos ríen) , y tengo que añadir una aclaración aquí, porque pienso que es peligroso empezar a clasificar a la gente. Una cosa es hablar sobre arte; y otra es hacerlo sobre artistas y etiquetarlos. Pero aún así, estoy bastante convencido acerca de este tema después de haberlo rumiado durante algunos meses. Creo que hay algo aquí.

Los cuatro grupos, como yo los veo, incluyen a los que, a falta de un nombre más apropiado, podríamos llamar los Clasicistas, una tradición que ya no es tan fuerte ahora mismo en el cómic americano como solía serlo. Es una corriente de dibujo que aspira a un estandar de excelencia en el sentido de la eterna belleza, e incluye a gente como Hal Foster y Alex Raymond, o - para un ejemplo más moderno - Dave Stevens. Y realmente tiene sus raíces fuera del cómic. Es una tradición que enlaza con ilustradores como Howard Pyle y un puñado más de otros ilustradores muertos cuyo nombres ahora no recuerdo; pero si tú te enganchas a los Clasicistas, los descubrirás a todos. (...) Mucho de esta escuela tiene que ver con la composición de imágenes, y cuando incluye la escritura también, esta escuela anima a un concepto tradicional de la belleza física, un amor por la naturaleza - todo ese tipo de cosas.

Al segundo grupo podríamos denominarlos los Intuitivos, de los que Jack Kirby sería quizás el mejor ejemplo moderno. Estos son artistas a los que no les gusta pensar mucho sobre lo que hacen, y que dependen de sus habilidades naturales y el trabajo duro así como de sus intenciones para buscar ese algo intangible en el arte que les atrae. Entre los artistas de superhéroes, a menudo viene acompañado de un sabor competitivo - en el sentido de alcanzar un arte más poderoso-, tratando siempre de hacer un arte más poderoso o llamativo que el de otros tipos. Los Intuitivos, me parece, suelen desear un campo de batalla - esto es, debe haber un género particular en el que ellos puedan competir con otros. Por lo tanto es menos probable que el Intuitivo invente un estilo a que llegue a un estilo que ya ha sido inventado, como el estilo superheróico de Kirby, y después se esfuerze por hacer el suyo más excitante, poderoso y perdurable que el de los demás. Es de hecho una cosa muy masculina (risas) - lo cual no quiere decir que no haya mujeres Intuitivas, pero creo que tiene más que ver con la adolescencia y jóvenes artistas masculinos, tiene que ver con ese personaje tan competitivo.

Harvey: Así que esto es - ¿cómo lo llaman? - la " fantasía de poder adolescente"

McCloud: Bueno, no, no - eso es sólo una parte de ello. Es sólo que Kirby fue tal fuerza motriz que engendró montones de generaciones de estos tipos. Si todo el mundo dibujara como Eisner en cambio, todavía tendríamos Intuitivos, sólo que trabajarían en un estilo diferente. El tercer grupo podría ser llamado el de los Formalistas, que es al que yo obviamente pertenezco. Estos son artistas que tienen la actitud de que todo puede ser aprendido. Artistas para quienes el mismo medio, el cómic, es el fin. Tratan de hacer avanzar el medio, de empujar los límites; tratan de imaginarse cómo funciona todo. Para un Formalista, los comics son una gran máquina que puede ser desmontada y volver a montarse. (Risas) Los Formalistas tienden a ser bastante eclécticos; les gustan un montón de cómics diferentes. Si tienen un talón de Aquiles, este puede ser que su trabajo tiende a ser un poco frío y sin vida comparado con, digamos, los Intuitivos, quienes a menudo tienen una gran vitalidad en su trabajo, porque les sale de forma natural.

Harvey: ¿Pondrías también a Spiegelman en la escuela Formalista, entonces?

McCloud: Oh, sí. Spiegelman es definitivamente uno de los santos patrones de de los Formalistas. Como también lo es Eisner. Eisner siempre está pensando acerca de cómo funciona el medio, y eso es por lo que ha sido capaz de reinventarse tantas veces en su profesión. Aunque Spiegelman es un caso interesante, porque aunque es definitivamente un formalista, también incorpora al cuarto grupo: los Iconoclastas.
El ejemplo más destacado de un iconoclasta sería R. Crumb. Un montón de los chicos de Kurtzman, la generación que vino después de Mad, son Iconoclastas. Estos son artistas que, generalmente no se preocupan mucho acerca de los cómics por sí, si estos van a ser de hecho separados de lo que hacen. ¿Cuál es el sentido del cómic entonces?
El cómic tiene que existir en la sociedad que lo produce. Sin ningún tipo de contexto social, no tiene sentido. Y esto no es un tipo de declaración premeditadamente política, pero el comic se supone que tiene que hacer algo. Se supone que tiene que hacer reír. O cabrearte. O contarte la verdad. El Iconoclasta busca sentido y dirección. Eso le hace enemigo del Status Quo (sic).

Harvey: ¿Dónde colocarías a Carl Barks?

McCloud: Pienso que de alguna forma Carl Barks puede haber sido algo parecido a un Clasicista, no en el sentido de la tradición de las bellas ilustraciones pero sí en la de aspirar a un oficio, a un nivel de excelencia dentro de tu oficio. Eso es un instinto muy Clasicista. Pero en otro aspecto, él es también muy Intuitivo. Lo que he descubierto con los cuatro grupos es que a veces es muy difícil clasificar a un artista en un grupo u otro, pero casi siempre puedes señalar uno de los cuatro grupos y decir con absoluta certeza que ese artista en cuestión no era un miembro de ese grupo.
Y en el caso de Barks, claramente no fue un Iconoclasta.


Extraído de una entrevista entre R.C. Harvey y Scott McCloud en el Comics Journal número 179 de Agosto 1995. Las negritas, el sic, así como la apresurada y siempre infiel traducción, de un servidor.

Y ahora... un pequeño juego veraniego.Os muestro una serie de artistas de cómic y me decís en cuál de las cuatro escuelas de McCloud los etiquetaríais o... si esto os resulta muy difícil... en cuál tendrías la absoluta certeza de que no podrían estar.
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