"La forma más accesible del orgullo es, no obstante, el
orgullo nacional. Pues denota en su portador la carencia de cualidades
individuales de las que éste se pudiera sentir orgulloso, ya que, de otro modo,
no estaría recurriendo a algo que comparte con millones de personas. Quien
posee dotes sobresalientes, en efecto, tiende a reconocer abiertamente los
errores de su propia nación, a los que nunca pierde de vista. Pero el pobre
diablo que no tiene nada en el mundo de lo que estar orgulloso apela al último
de los recursos, a saber, vanagloriarse de su nación, de la que él, justamente,
forma parte: esto lo reconforta, suscitando su agradecimiento y su disposición
a defender "con manos y pies" todos los errores y torpezas que
aquejan a la patria."
Extraído (no por mí; gracias, Xabi) de "Aforismos sobre el arte de vivir"
de Arthur Schopenhauer. Traducción de
Fabio Morales.
